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domingo, 24 de noviembre de 2013


NEOCOLONIALISMO DEL G 7 Y LA UE – AGRESIONES, DEFENSAS, REPRESALIAS Y CONTRARREPRESALIAS

 

En 1878 se desarrolló el Congreso de Berlín, en el cual además de reordenar geopolíticamente al conflictivo tablero del poder europeo, las potencias colonialistas principales (Gran Bretaña y Francia) y las otras potencias con apetencias similares (Alemania, Italia, Bélgica, Holanda, España, Portugal), acordaron repartirse discrecionalmente el continente africano, y también avalaron el colonialismo en Asia, América y El Caribe, y en Oceanía y otros territorios insulares.

Con el racismo eurocentrista en su punto más alto y deplorablemente arrogante, los intereses y los derechos de los pueblos africanos ni figuraron en la agenda, mientras que las organizaciones políticas tribales o de reinos prexistentes africanos fueron destrozados, o reducidos a expresiones mínimas; sus territorios fragmentados o anexados a otros, y sus soberanías pisoteadas y subyugadas a las voluntades de los Estados colonialistas. La esclavitud era aún una institución recientemente abolida en muchos lugares del mundo, y la discriminación racial lamentablemente perduraría con fuerza un siglo más en algunos lugares retrógrados del mundo.

Ya para esos años casi toda Asia estaba convertida en un damero de dominios y enclaves coloniales, incluyendo a las milenarias China e India.

En Sudamérica las independencias formales eran la cobertura de profundas estructuras de colonización económica, diplomática, y sobre todo cultural, muy hábilmente tejidas por el Imperio Británico.

En Centroamérica y El Caribe, el cercano imperio del norte en expansión tensaba sus músculos, presto a desarrollar su doctrina del Gran Garrote, sin las sutilezas de los británicos, los cuales mantuvieron sus influencias en algunas islas o costas caribeñas, al igual que los franceses y holandeses.

Esa colonización al estilo decimonónico, careció de las facetas humanas de la primera etapa de la colonización española en América, esa anterior a la era borbónica, en la cual al menos en teoría los americanos se consideraban en pie de igualdad con los hispanos ibéricos; cuando con aciertos y errores no solo levantaron fuertes sino fundaron ciudades, construyeron grandes iglesias y conventos, fundaron colegios mayores y Universidades; cuando el accionar de La Iglesia tuvo cierta preeminencia impregnando las acciones de espiritualidad y valores humanos que se contraponían –al menos en parte- con las desmedidas ambiciones de adelantados y otros aventureros muchas veces analfabetos que venían “a hacerse la América”.

En cambio, la repartija colonialista decimonónica tuvo perfiles de saqueos desenfrenados y constantes, dejando como consecuencias fracturas sociales, quiebres de estructuras culturales propias de los pueblos sometidos, miseria económica y poco o nada de aspectos positivos a computar.

Notablemente, la amplia mayoría de los pensadores europeos de la época, filósofos, políticos, economistas, reformadores sociales, etc. –incluso los que pregonaban valores de libertad-, soslayaron las iniquidades colonialistas que volcaban a la opulenta Europa las riquezas extraídas de las colonias, beneficiando a los Estados colonialistas y a sus clases privilegiadas casi en exclusividad; pues excepto la Alemania de Bismarck, en los demás Estados los aspectos de protección social y previsional eran inexistentes o casi declamativos.

Al mismo tiempo, la Europa Oriental se debatía en el atraso que suponían estructuras feudales y/o absurdos e inhumanos privilegios de la nobleza en medio de la miseria abyecta del pueblo común. Posiblemente Rusia y la desarticulada Polonia eran los ejemplos más notorios de esas estructuras sociales y de poder anacrónicas, que por fuerza degenerarían en profundos descontentos políticos y sociales.

En ese marco, al filo del cambio de siglo, casi entrando en el XX, Gran Bretaña masacraría a los valientes zulúes, que con lanzas y escudos enfrentaron a las ametralladoras Gatling, provistas por EEUU. ¡Otra muestra de “civilización” por la fuerza, como excusa del saqueo!

Las acuciantes necesidades de la Primera Guerra Mundial hicieron prometer a los beligerantes, independencias a muchos pueblos, a cambio de sus apoyos; lo cual fue luego relegado sin fecha cierta, en el marco de las duras negociaciones de paz, tan absurdamente vengativas que fueron el germen de la Segunda Guerra Mundial.

Esa Guerra no solo cambió profundamente los ejes del Poder Mundial, sino también tornó inevitables los procesos de descolonización, los cuales se desarrollaron con notoria rapidez y efervescencia, en el histórico breve lapso histórico que en su mayor parte abarcó desde la segunda mitad de los años ’40 a comienzos de los ’70 del siglo XX. Supuestamente, el colonialismo y el intervencionismo militar habían sido dejados de lado, como anacronismos inaplicables y muy mal vistos. La “democracia” muchas veces devenida en partidocracia cleptocrática manipulable, y “el socialismo” marxista con caracteres pseudos religiosos paganos de falsas “verdades históricas reveladas”, configuraban una nueva página de la geopolítica mundial.

La OTAN como brazo armado de EEUU – Canadá, más Europa Occidental, inicialmente confrontaba al Pacto de Varsovia, pero al disolverse este último, la primera siguió vigente. Y con los cambios del Poder resultantes de la “revolución neoconservadora” de los años ’80, pasó a ser claro que el colonialismo de preguerras había involucionado a un neocolonialismo mucho más descarnado, carente de todo prurito como para imponer por la fuerza bruta –aplicada “preventivamente” con variadas excusas, cuantas veces resultara “necesaria”-, cuando las presiones financieras y políticas no lograran doblegar voluntades de pueblos firmes de convicciones y estadistas con dimensiones de patriotas.

Para esas intervenciones armadas, los medios de comunicación del establishment anglosajón y europeo, siempre están prestos a prefabricar “motivos”, sin importar que al poco tiempo queden como falsos argumentos.

El neoliberalismo impuesto desde los años ’70, por la fuerza de las presiones políticas, financieras, mediáticas y de demás ramificaciones del establishment globalizador, forzó el endeudamiento a escalas dantescamente irracionales, como claro instrumento para doblegar toda voluntad soberana o incluso de mínimas reacciones, a prácticamente todos los países excluidos del por entonces todo poderoso Grupo de los 7 (G 7, formado por EEUU, Canadá, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia). Ese proceso de endeudamiento–pérdida de patrimonio nacional–pérdida de soberanía–instauración de gobernantes “exitosos” dóciles al poder plutocrático, fue particularmente duro en Íbero América.

Con las políticas de “privatizaciones” forzadas como única alternativa, los bienes del Estado, incluso los de alto valor estratégico, se transfirieron o concesionaron (según cada caso), por montos irrisorios. Y en ese proceso de leoninamente perjudiciales endeudamientos, el FMI fue el ariete que forzó “recetas” sempiternamente recesivas, impiadosamente destructivas. Y si bien el FMI es parte de las estructuras financieras transnacionales creadas en los ’40, hasta ahora su conducción estuvo en manos de Europa Occidental, la cual devino como estructura política de bloque, en la Unión Europea.

En el marco del por entonces nuevo rol de miembro comunitario, España pasó a ser actor principal en los procesos de apropiaciones cuasi forzosas de empresas estatales íbero americanas, e incluso en las adquisiciones de empresas privadas saneadas, pero carentes de estructuras como para competir con corporaciones transnacionales (tal como ocurrió con varios Bancos en Argentina).

La estatal argentina YPF, que fue símbolo de soberanía y primera petrolera estatal del mundo, pasó a ser “subsidiaria” de la transnacional hispana Repsol, que con las cuantiosas reservas argentinas a su disposición arbitrariamente discrecional, pasó de irrelevante petrolera de tercer orden, a ser “jugador internacional” de cierta envergadura.

Telefónicas, servicios de agua potable y residual, la aerolínea de bandera A.A. (que también fuera antes modelo de eficiencia a escala mundial), las redes de gas natural –de considerable desarrollo, el mayor de Sudamérica-, Bancos, usinas eléctricas, etc., pasaron a ser flamantes inversiones manejadas por capitales españoles, entre otros inversores extranjeros.

Tan indecoroso e impune fue el violento proceso de “privatizaciones”, que incluso algunos de sus actores españoles fueron presentados como los nuevos “adelantados” de “la conquista de América del siglo XX emprendida por España”.

La laxitud y complicidad de normativas impuestas por el establishment neoliberal, permitió a Repsol “ordeñar” discrecionalmente y con alevosía las importantes reservas de petróleo y gas, trabajosamente conseguidas por varias generaciones de argentinos, que nos habían llegado a asegurar años de abastecimiento, rápidamente dilapidados ante la piratería operativa de los neocolonizadores hispanos y otros. En esa operatoria, con complicidades internas, Argentina se quedó sin los hidrocarburos y sin las divisas de las apresuradas ventas de Repsol, urgidas por “hacer caja” lo antes posible. Y a la vez, las inversiones en nuevas exploraciones, en nuevos gasoductos internos, y en nuevas refinerías, fueron prácticamente nulas.

En ese contexto, el palpable desabastecimiento creciente al mercado interno, operaba ya hace escasos dos años, como claro factor de desestabilización política y generador de caos económico.

Por todo ello e incluso por muchos motivos más, la reestatización parcial de YPF (precedida antes por la reestatización de Aerolíneas Argentinas), fue un acto absolutamente necesario, prácticamente en defensa propia, ante el cariz del saqueo desenfrenado y clara agresión económica de la petrolera transnacional española. Además de un acto de soberanía, de restitución de la dignidad, tuvo profundas connotaciones geopolíticas, volviendo a considerarse a los hidrocarburos y a la energía como bienes de altísimo significado estratégico.

En una retorcida interpretación neocolonialista, España consideró la reestatización parcial de YPF, como un acto de agresión a sus “derechos”…por supuesto obviando las connotaciones vergonzosamente leoninas a favor de Repsol, en base a las cuales se extranjerizó…y por monedas, nuestra petrolera de bandera. ¿Acaso toda la privatización, con sus presiones previas y posteriores, incluyendo “honorarios” a periodistas adocenados –hecho evidente desde mucho tiempo atrás, y demostrado en base a documentaciones incautadas en la sede argentina de Repsol-, no constituyó una grave afrenta a la dignidad argentina?

Las soberbias actitudes pretendidamente regañatorias de Rajoy y de sus ministros, con las cuales se quejaron altaneramente de la decisión soberana de Argentina, fueron tan desubicadas como la del rey español que pretendió hacer callar como a un vasallo, al compatriota de la Patria Grande Hugo Chávez.

De haber tenido poder militar suficiente, no es para dudar que la actual dirigencia “comunitaria” española, hubiese intentado alguna aventura expedicionaria punitiva…tal el nivel de altanería colonialista que demuestra, mientras es claramente genuflexa ante el poder financiero de la UE.

Pero ahora la escalada de represalias de España, cuenta con el respaldo de la Unión Europea, al cortar abruptamente las compras de biodiesel argentino, pretextando inexistentes acciones de “dumping” (maniobras de fijaciones de precios menores al costo).

Son conocidos los muy bajos costos de producción y la alta eficiencia de las producciones agrícolas de la Pampa Húmeda y de la industria de biocombustibles de Argentina. Pero lo que la Unión Europea pone en vigencia es la faceta comercial del neocolonialismo del siglo XXI.

Además de los reclamos ante la Organización Mundial del Comercio, ya efectuados por Argentina, por el discriminatorio proteccionismo de carácter intrínsecamente punitivo, subsidiando la propia ineficiencia de la UE; sin duda corresponde realizar acciones de contra represalias.

Esas acciones hoy son plenamente factibles, ante el panorama de multipolaridad del tablero geopolítico y económico mundial, con nuevos actores de creciente relevancia como son las potencias del BRIC, las otras Potencias Emergentes (una de las cuales es Argentina), e incluso con África buscando el desarrollo y como tal representando mercados alternativos para diversas producciones.

Lo que queda muy en claro, es que las adquisiciones de materiales y tecnologías estratégicas, así como potencialmente muy provechosas alianzas en esas áreas, a Argentina y a la UNASUR nos conviene redireccionarlas fuera del poco confiable y agresivo marco de los bloques de Norte América (EEUU y Canadá) y de la Unión Europea.

En rubros como uso pacífico de energía nuclear, tecnología aérea y espacial, en los sensibles aspectos de provisión de tecnología para la defensa (y otros), será muy conveniente acentuar los acuerdos ya parcialmente concretados con Rusia, China y otras potencias fuera del marco de la OTAN. Por supuesto enfatizando en todos esos rubros las producciones nacionales, bajo acuerdos de transferencias tecnológicas u otras figuras similares, incluyendo operaciones de intercambios compensados con diversos bienes de producción argentina.

 

C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Investigador de temas económicos y geopolíticos

 

sábado, 23 de noviembre de 2013


SATÉLITE ARGENTINO – ALGUNAS REFLEXIONES

Esta semana de noviembre de 2013 se puso en órbita, desde un lanzador ruso, otro satélite argentino.

Está siendo tan habitual que nuestro país construya satélites que luego exitosamente son puestos en órbita y funcionan perfectamente por varios años, que el tema podría ser banalizado, u olvidado.

Por ello, es importante enfatizar que este muy importante logro tecnológico, al igual que otros también significativos (diseños y construcciones de reactores nucleares, diseños y construcciones de radares, aplicaciones nucleares en medicina, ensayos de materiales, etc.; avances en el desarrollo de un vector satelital propio, recuperación de la industria naval, así como de la aeronáutica;  como diversos otros hechos puntuales que marcan nuevos hitos del desarrollo tecnológico, son consecuencia directa de POLÍTICAS DE ESTADO ACTIVAS, lo cual marca el accionar de medidas de HETERODOXIA ECONÓMICA, con énfasis en el desarrollo y el mejoramiento del empleo; opuestas al liberalismo económico que deja ausente y bobo al Estado, con lo cual la economía se transforma en la ley de la selva, y los recursos para Investigación y Desarrollo, salud pública, instrucción pública, asistencia social, previsión, inversiones en infraestructura, y otros sectores dinámicos y dinamizantes de la economía y del tejido social nacional, desaparecen y son absorbidos por la especulación desenfrenada.

También es de recordar, que en el marco de las “libertades” económicas extremas, la falta de estímulos al desarrollo industrial, la carencia de protección a la avalancha de importados de todo tipo, e incluso las medidas de agresiones a nuestra industria, han ocasionado muy perniciosos efectos, los cuales sin embargo mucha buena gente olvida, a pesar de estar tan cercanos aún los efectos de las políticas aplicadas desde el “proceso” hasta 2001, en particular desde 1989 en adelante.

Lamentablemente, algunos no se detienen a analizar cual es el fondo de las propuestas de muchos que hoy pretenden erigirse en campeones de la moralidad y del buen gobierno, olvidando incluso sus prontuarios cuando ejercieron las funciones públicas.

Vaya esto particularmente para los que se prenden de algunos aspectos parciales, incluso a veces distorsionados en sus apreciaciones, y dejan de lado evaluar el contexto general.

 

C A O

miércoles, 20 de noviembre de 2013


INCONSISTENTES AUDACIAS ANTIRREPRESAS

 

A fines del año 2011, el diputado provincial Claudio Wipplinger, utilizando los amplios espacios que de seguro tiene a disposición discrecional en el matutino de propiedad familiar, lanzó una andanada de agresivos conceptos, referentes a la Temática Energética, en los cuales con notable osadía, pretendió descalificar fundamentadas opiniones de reconocidos profesionales de la ingeniería y al propio CPAIM (Consejo Profesional de Arquitectura e Ingeniería de Misiones), y también a cuantos opinamos del tema con visión científica; incurriendo no solo en huecas y burdas palabrerías, sino cometiendo gruesos errores técnicos, propios de quien opina sin conocimientos.

Contra toda lógica científica y técnica, el citado político trazó un panegírico tan grandilocuente como falaz, acerca de las posibilidades de las “energías renovables” (particularmente de la eólica), además de los supuestos e indemostrables potenciales para reemplazar usinas convencionales, entre ellas las hidroeléctricas. Y como datito complementario, dos años atrás mencionó como otra “gran solución” a alguna pequeña usina alimentada con biomasa.

Cabe precisar que –SEUO-, el verborrágico legislador carece de estudios superiores, y menos aún en alguna carrera vinculada con las ciencias duras o la economía, y por su pobreza técnica y conceptual, es más que dudoso que sea un autodidacta, además de lo cual no acredita experiencia concreta alguna en el tema energético. Entonces…¿en carácter de qué opina?

Ante la audacia revestida de supuesta y nunca demostrada sapiencia, y con el riesgo que mucha buena gente pudiera creer semejante nivel de desatinos técnico – energéticos, contesté aquellas desafortunadas expresiones del legislador, con una clara y contundente nota, que tuvo amplia difusión, tanto a través de amplios contactos electrónicos, como por medio de diversas publicaciones que dieron cabida a mi artículo.

Poco tiempo después, por medio de una muy cuidadosa solicitada, difundida en los diarios de mayor circulación de la provincia, el CPAIM también le puntualizó los groseros errores cometidos por el legislador, en su desafortunado (o desatinado) autorreportaje.

Las muy fundamentadas objeciones de ambas respuestas (la mía y la del CPAIM), no pudieron ser rebatidas por el improvisado opinante – legislador. Pero en cambio, desde ese momento –mutis por el foro- no volvió a incurrir en la incoherencia de presentar a la energía eólica como “gran solución”.

Pero pese a los varios reacomodamientos políticos que con ductilidad implementó el legislador al partido político local que dirige y maneja, en algo permaneció constante: sigue siendo claro adherente al neoliberalismo “in extremis”, ese que en Argentina se lo califica como “noventista”, dado que esa década de muy triste recuerdo fue la de la tiranía más cruel de los poderes financieros transnacionales, aliados a lo más reaccionario de las oligarquías locales.

Y como neoliberal que evidentemente es, asume una de las constantes principales de esa corriente de pensamiento: su agresiva (y nada fundamentada) postura anti hidroeléctrica, complementada con su “guiño” favorable al  fundamentalismo ecologista cavernario (ataques constantes al desarrollo energético hídrico y nuclear; “olvido” de políticas claras de desarrollo; búsqueda febril de “alternativas” energéticas sucesivamente desmoronadas por carecer de bases científicas; fraseología que exalta “el conservacionismo” aunque los hechos los desmientan; etc.).

En ese contexto de neoliberalismo a ultranza, volvió a opinar con notable ligereza, reiterando sus ataques a los proyectos hidroeléctricos binacionales argentino-brasileños, esta vez omitiendo su anterior postura pro eólica (defenestrada por su insanable inconsistencia), pero ahora “sacando de la galera” otra supuesta “solución”, explicitada con la habitual superficialidad y supuesta contundencia.

En lo que parece ser la última carta de los antirrepresas a ultranza, el opinante exalta como “gran solución” a la generación térmica en base a biomasa, concretamente proponiendo que Misiones sustituya a las grandes hidroeléctricas, con usinas movidas con residuos de la madera.

Notablemente, omite por completo los temas esenciales, enunciados seguidamente, que analizados con rigurosidad y seriedad, cuestionan muy seriamente o invalidan, la supuesta “gran solución” de la generación eléctrica en base a biomasa.

-         No menciona los costos y los problemas logísticos de esas pequeñas o medianas usinas a biomasa. No analiza las cortas vidas útiles que influyen negativamente.

-         Omite los problemas de estabilidad eléctrica que ocasionaría una variedad de pequeñas usinas interconectadas, ni como se coordinarían los despachos de cargas.

-         Supone “ecológicas” a las quemas masivas de residuos maderables, con sus consecuentes poluciones y la pérdida definitiva de nutrientes del suelo, destruidos en el proceso de incineración, previamente extraídos por las forestaciones.

-         Nada dice de las nefastas consecuencias de agigantar el “desierto verde” formado por las reforestaciones, que se deberían multiplicar para abastecer la matriz energética bio dependiente que propone. Peor aún sería que se destroce el escaso bosque nativo que aún supervive.

-         Soslaya que cada una de esas usinitas, solo podría inyectar al sistema entre el 33 % y el 50 % de su propia generación, dadas las demandas de autoconsumo de aserraderos y similares; con lo cual el abastecimiento del sistema interconectado estaría muy condicionado.

-         Nada dijo acerca los volúmenes de maderables que deberían consumirse por año, los cuales se estiman en el orden de 3,6 toneladas por MWh-año.

-         Para generar los enormes volúmenes de electricidad propuestos, se necesitaría disponer de 20.550 ha/año. Pero como en tal caso sería necesario reforestar aceleradamente, y el plazo de crecimiento forestal (tiempo de crecimiento de pinos o eucaliptus) es de 18 años, por cada ha. en proceso de corte se necesitaría tener 18 has. en crecimiento. Eso significa que 369.903 has. de nuestra pequeña provincia, deberían estar afectadas a mantener esa dudosamente racional “alternativa” de generación. Y aún no aclaró el diputado – opinante, como detendría la consecuente degradación de los delicados suelos de nuestra provincia.

-         No considera los notables beneficios operativos para los sistemas eléctricos de Argentina y Brasil, que serían consecuencia de Garabí – Panambí, al incrementar los intercambios compensados de Potencia y Energía, factibles por las diferencias horarias en los picos de cargas de ambos sistemas.

-         Omite la enorme importancia geopolítica que significa incrementar significativamente las integraciones de Argentina y Brasil, lo cual a la vez fortalecerá al MERCOSUR y la UNASUR.

Pero este último punto es básicamente geopolítica aplicada, y tanto los ultra liberales, como los marxistas y anarquistas, desprecian todo lo concerniente a los Intereses Nacionales (incluyendo los de la Patria Grande), pues son apátridas por definición.

Hay más observaciones a las últimas desafortunadas expresiones del diputado antirrepresas, que no se detallan ahora en mérito a la brevedad.

 

C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Investigador de temas económicos y geopolíticos

domingo, 17 de noviembre de 2013


SOLARES IRRELEVANTES Y EÓLICAS SUBSIDIOS - DEPENDIENTES

 

“La única verdad es la realidad”, dijo Aristóteles y lo repitió Perón; mientras que un dicho popular dice “el pez por la boca muere”. Ambos dichos son aplicables a diversas noticias y comentarios referentes a esas energías “renovables”.

El caso es saber leer entre líneas, y conocer algo (o mejor mucho) de la temática energética, y de ese modo se constatan interesantísimos datos, que dan por tierra las promocionadas pero falsas “grandes soluciones” de esas tecnologías eléctricas. Tres artículos recientes tienen informaciones apenas mencionadas, pero contundentes.

Un artículo (1), ampliamente difundido en boletines energéticos, informa que en El Departamento de El Carmen, Jujuy, se está negociando un acuerdo con una ¿ignota? empresa alemana, llamada Inventus, para instalar cuatro a cinco conjuntos de paneles solares, de 5 MW de potencia cada uno.

La susodicha empresa no es ubicable en internet, lo cual es muy raro, pues si fuese importante y de trayectoria reconocida, debería tener una página web.

La inversión total estaría en el orden de 15 a 20 millones de dólares, por el conjunto de “cuatro a cinco” (imprecisiones si las hay) grupos de paneles. Eso significa que cada conjunto o unidad productiva, costaría de 3 a 4 millones de dólares el MW. No es muy barato, precisamente. Y curiosamente (o no tanto) no se dice nada acerca de la generación media anual, que no suele ser una ecuación favorable a las solares. Por ende, tampoco dice nada del dato elemental: el costo estimado por KWh. Otro dato que se omite, es el monto de los subsidios por KWh, que usualmente en los casos de solares, suelen ser proporcionalmente muy jugosos. Si el inversor correrá con toda la inversión, acorde a la cuestionada ley 26.190, los subsidios los pagará el Estado Nacional (o sea todos los argentinos).

Si fuera proveer energía a un área no interconectada (por ejemplo en la alta montaña o en la Puna), los costos elevados se justificarían, pero en el sur de Jujuy, cerca de las líneas de transmisión, más que economías producirá elevados costos adicionales…y por toda la vida útil de paquete. Y es conocido que lo de “energía limpia” es un cliché falaz, pues por lo general en zonas cálidas a duras penas en toda su vida útil produce un poco más de energía que la necesaria para instalarla, mantenerla y después desguazarla, amén de la disposición final de las instalaciones.

¿Conveniente?...muy dudoso, y la potencia es tan baja, que ni mueve la aguja.

En otro artículo (2), un reconocido analista español, tilda de “hacer el canelo” (bobería - estupidez) a las acciones “ecologistas” de España, que además de embarcarse exagerada y absurdamente en masivas instalaciones de eólicas y solares –muy caras por KWh y muy limitadas técnicamente-, gastó 800 millones de euros entre 2008 y 2012, adquiriendo bonos de carbono, derrochando divisas que hoy les son tan necesarias. ¡Y lo curioso es que dichos bonos fueron comprados principalmente a Polonia, país que basa su sistema eléctrico en generar en base a carbón…tecnología contaminante por excelencia! Por supuesto, los ultra ecologistas aplaudieron esas medidas a rabiar, sin razonar sobre las reales consecuencias. Mientras España “hizo buena letra” a los acuerdos de Kyoto, EEUU (el mayor contaminador) jamás adhirió, y Japón discretamente dejó los acuerdos.

Un tercer artículo (3) definen cinco “desafíos” (problemas) para la industria eólica nacional. Solo al final explica que es la pequeña y artesanal industria de equipos de muy baja potencia, pues para “ventiladores” eólicos de potencias mayores, nuestro país cuenta con dos empresas de reconocida solvencia –INVAP e IMPSA-, y esto último es omitido en el sesgado artículo.

-         Falta de legislación adecuada.

-         Competencia de productos importados (chinos principalmente).

-         Deficientes estructuras comerciales.

-         Escasez de recursos humanos.

-         Suba de costos.

La escasísima relevancia de los aerogeneradores citados, la reconocen implícitamente, cuando expresan que en conjunto instalaron 5 MW, o sea de bajísima relevancia, prácticamente inexistente en la matriz eléctrica argentina.

Pero la base de los reclamos, convenientemente “edulcorada” en la redacción, es clamar por mayores privilegios y –evidentemente- por más altos subsidios, incluyendo medidores duales, para que los particulares compren al Sistema Interconectado a tarifas comerciales, y le vendan sus pobres producciones, a precios muy caros fuertemente subvencionados.

Dicho en castizo más duro y claro, esas mini eólicas son “juguetes muy costosos”, solo “justificables” falsamente mediante prejuiciosos dogmas “ecologistas”. Y si bien lo ocultan cuidadosamente, siguen siendo muy caras por KWh, nada competitivas en sistemas interconectados.

Todos esos gruesos problemas inherentes a las eólicas y solares, y las irracionalidades, los soslayan y ocultan los “socios” que las promueven a ultranza: los grupos y militantes ultra ecologistas, y los comercializadores de esos equipos…con los terceros “socios” ocultos: los comercializadores de usinas termoeléctricas (a petróleo, gas o carbón), que operan como respaldos de las inestables eólicas y solares.

 

(1) El Tribuno – Jujuy – 07/11/2013

(2) Página web de FAEC - Estrucplan On Line – noviembre /2013

(3) Revista Petroquímica – Petróleo, Gas y Química - 11 noviembre, 2013

 

C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Investigador de temas económicos y geopolíticos

jueves, 14 de noviembre de 2013


ANTROPÓLOGOS ENERGÉTICOS Y OTROS AQUELARRES PSEUDO CIENTÍFICOS

 

         Dentro de la crecientemente aceptada teoría del relativismo científico, va resultando muy frecuente que algunos desaprensivos opinen de cualquier tema que se les cruce, sin importar nada el rigor científico y la necesaria sapiencia específica en las materias sobre las que se pueden llegar a levantar montañas de palabras. Montañas carentes de la sólida consistencia de la dura roca, pues esos enredos dialécticos o interminables peroratas, ni siquiera tienen la efímera consistencia del barro endurecido, sino más bien parecen descomunales amontonamientos de basura inútil que ni siquiera sirve como abono, dados sus perniciosos componentes ácidos y en muchos casos directamente venenosos.

         En esa curiosa y usualmente muy agresiva implementación del “todo vale”, engañosamente adornada con palabrería pseudo científica, está pasando a ser recurrente la irresponsable y nada ética mezcolanza informe, una especie de pastiche inconsistente, resultante de algunas absurdas “opiniones doctorales” sobre temas específicos de las ciencias duras y de temas técnicos específicos, emitidas con notable ligereza y/o impresentable superficialidad por algunos audaces que emiten juicios desde las ciencias sociales, o peor aún desde la hueca palabrería de dogmáticos cargados de fanatismo.  Lo hacen ajenos a elementales pautas y conocimientos específicos acerca de las materias en las cuales incurren con tanta liviandad, o eventualmente con tan notable irresponsabilidad.

         Pasa a ser preocupantemente recurrente que algunos sociólogos, antropólogos, filósofos, politólogos y otros, desde el contexto y con las solas improntas de las ciencias sociales, se erigen en pretendidos referentes o incluso supuestos jueces absolutos, en temas sobre los cuales –para opinar con solvencia y debidos fundamentos- se requieren conocimientos específicos, experticia y sólidos basamentos propios de las ciencias duras, y más específicamente, de la temática que se aborda.

         Sumando a las confusiones, suele ser usual que en ciertos ámbitos de las Humanidades, es “políticamente correcto” posicionarse así sea declamativamente, como “de izquierdas”; siendo por añadidura conocidas las “afinidades” del ciertos declamados militantes “progresistas”, con el ecologismo fundamentalista.

         Con esos ingredientes básicos, está listo el esquema pseudo científico, sobre el cual se montan falsos paradigmas, que a fuerza de sistemáticas repeticiones, y de sucesivas aprobaciones por parte de diversos opinólogos de dudosas o nulas capacidades específicas, montan dogmas irracionales. Y a partir de la instauración de esos dogmas, se veneran esas distorsiones conceptuales como supuestas “verdades indiscutibles”…las cuales son repetidas, asumidas y tomadas como banderas de lucha, por variopintos escuadrones de militantes fanatizados, astutamente direccionados por militantes ecologistas a tiempo completo y otros mercenarios del ecologismo cavernario.

         Llegado ese grado de fanatismo cargado de ciega violencia, es dudoso que esos militantes entiendan que pasan a ser peones descartables, usados por las transnacionales del ultra ecologismo, el cual es sin duda una de las más eficaces herramientas de las potencias del G 7 y de los poderosos intereses megas corporativos, que buscan imponer un férreo sistema de poder mundial, sintetizado en el concepto de la Globalización Salvaje.

         Dicho más claramente, esos fervorosos y por lo general agresivamente fanáticos militantes del ecologismo cavernario, declaman ser “anti sistema” y en realidad son meros instrumentos…del propio sistema de poder global que dicen aborrecer.

         En esa mezcla de disconformes varios, se pueden encontrar diversas “izquierdas” (comunistas “convencionales” {¿los hay?}, maoístas, trotskistas virulentos, diversos socialistas, otros autocalificados como librepensadores sociales o con sentido social, anarquistas, etc.), y como suele ser usual, sectores ociosos de las clases altas –incluyendo a fervorosos militantes del liberalismo ultramontano dieciochesco tan afín al cipayismo ultra reaccionario-, que suponen redimir culpas o justificar ociosidades huecas, con desaprensivas y superficiales militancias “por el medio ambiente”.

         En todo ese aquelarre conceptual, con la lógica arrinconada como “pauta burguesa decadente” y con la ciencia manoseada y degradada hasta hacerla desaparecer, instalan en la opinión pública la vigencia de dogmas burdamente falaces o groseramente distorsionados, omitiendo o incluso burlándose de razonamientos basados en la ciencia con la técnica como herramienta.

         Solo desde ese descomunal anarquismo conceptual, puede rechazarse con incoherente agresividad, todo atisbo de pensamiento que pueda no estar rígidamente alineado, alienado y subordinado a los dogmas previamente impuestos.

         Toda esa operatoria responde a esquemas de instauración de agresivas pautas de terrorismo mediático, que mediante miedos y dudas rechazan todas las ideas que no sean dóciles aceptantes de los “pensamientos ecológicamente correctos”; con un machacar constante, incorporando ingenuos inocentes, mercenarios y fanáticos “anti sistema”, comunicadores sociales superficiales o directamente cooptados, políticos mediocres junta votos y otros confusos varios.

         Solo en ese contexto se pudo “entender” que un panfletario conjunto de escritos, presentado como “trabajos referenciales obligatorios” para el Sector Energético Argentino, pueda haber sido presentado en el marco de la Facultad de Humanidades de la UNaM (agosto de 2012), ignorándose o soslayándose bases elementales del manejo físico-técnico específico, suplantándolo con profusión de palabrería hueca, evitándose toda crítica u observación científica especializada; rematando todo ello con los posteriores  respaldos de un Premio Nobel del depreciado galardón de la paz, que con tanta liviandad y falta de fundamentos científicos pasa a ser un vocero de dogmas instalados por el ecologismo fundamentalista transnacional, no por casualidad dirigido desde y muy funcional a los intereses del siempre agresivo pero sutil imperio británico y sus socios del G 7.

         En el marco de irracionalidades sin freno, se oponen a las pasteras (como que no usaran papel en sus vidas), demonizan a la minería (pero usan profusamente sus insumos en todos los bienes tecnológicos de consumo masivo); “escrachan” al Sector Nuclear (pero soslayan las enormes  ventajas de dominar y utilizar esa tecnología, incluso para la generación eléctrica, amén de sus aplicaciones medicinales, en agricultura, ingeniería aplicada, conservación de alimentos, etc.); y agreden absurdamente a las grandes y medianas hidroeléctricas; presentando como mentirosas “alternativas” a energías costosas e ineficientes y cargadas de limitaciones que las hacen inútiles para funcionar como energías de base (eólicas y solares); se oponen a construcciones de redes eléctricas, caminos, radicaciones industriales y cuantas iniciativas que surjan…pues en los hechos son partidarios de la genocida idea del “crecimiento cero”, perversa pauta “ecologista” pergeñada en el mundo rico del G 7, para perpetuarnos al resto de las naciones en el sumiso rol de obedientes colonias económicas suministradoras de materias primas muy baratas. Incluso instalando la hipócrita figura de los bonos de carbono, que por monedas pretende congelar los procesos de desarrollo en los países subdesarrollados (con la excusa del conservacionismo extremo), para que los desarrollados sigan contaminando y a la vez monopolizando la industria y la tecnología, no por casualidad los sectores más dinámicos de la economía y pilares insustituibles de todo proceso de desarrollo socio-económico.

         ¡En ese contexto, algunos fetichistas de lo social, pretenden reemplazar Kilovatios - Hora y fuente de energía, por palabrerías grandilocuentes y difusas e inexistentes “otras alternativas” que jamás pueden probar…simplemente porque no existen! Total, de última nunca se hacen cargo de las consecuencias de tantas irracionalidades expresadas “desde el progresismo” y “lo social”. ¿Ignoran acaso que los Kilovatios - Hora responden a leyes de la física, y no a inconsistencias teóricas “sociales” ajenas a la realidad?

 

C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos – Experto en Energía

martes, 12 de noviembre de 2013


ESPAÑA Y LA MALDICIÓN DE LAS RENOVABLES AMPUTADAS

Por muchos años, España fue presentada como uno de los “países prodigiosos” y “adelantados a su época”, en los cuales el engañoso concepto de “energías renovables” se estuvo aplicando, supuestamente con gran éxito y notables beneficios.

Pero con la descomunal crisis económica en la vieja Europa, crisis que fue causada por el descontrol financiero del liberalismo a ultranza y la consecuente  aplicación de las mismas “recetas” recesivas que nos obligaron a adoptar a los íbero americanos en los perniciosos años ’90…¡se les cayó la estantería del falso “milagro de las energías renovables” en España!

Con los recortes de partidas presupuestarias a la orden del día, los montos de los abultados y desproporcionados subsidios a las energías eólica y solar pasaron a ser inviables. Al no contar con esos subsidios, las “renovables” eólicas y solares, desnudaron sus inoperancias económicas, pues pasaron a ser una pésima alternativa en lo referente a las eólicas, e inviables las solares fotovoltaicas.

La consecuencia de todo ello fue un abrupto freno a las inversiones previstas en 2013 en nuevas eólicas, y una masiva desinversión de energía solar fotovoltaica. Esto último está sucediendo pues los paneles solares domiciliarios están conectados a la red, y sin los fuertes subsidios antes vigentes, los números no les cierran a los particulares que aportaban ínfimas cantidades de energía eléctrica al sistema interconectado, a un costo altísimo, que solo era viable con elevados subsidios, en una ecuación ruinosa para el fisco español, que subsidiaba generosa (e irracionalmente) esas energías supuestamente “limpias” y “ecológicas”.

Por supuesto, de inmediato el aceitado lobby transnacional pro “renovable” (léase grupo de presión para forzar al como sea las jugosas subvenciones estatales a las eólicas y solares), puso el grito en el cielo, “exigiendo” que España revierta la medida y siga manteniendo –contra toda lógica- los subsidios a esas nada eficientes tecnologías de generación eléctrica. Por la enorme cantidad de eólicas y solares instaladas, los montos de los subsidios pasaron a ser absurdamente onerosos.

Algunos españoles racionales, se quejan que su país sea usado –a su costo y riesgo- para probar tecnologías hoy muy caras e ineficientes.

Previo a la decisión de recortar subsidios, provocada por la grave recesión general, ya se habían levantado voces en contra, que objetaron los bajísimos rendimientos de las eólicas y solares, los hechos de corruptela que se suscitaron por gruesas deficiencias de facturación y otras (como por ejemplo curiosas facturaciones de las solares, supuestamente por “generar” de noche, o los inconvenientes y posibles “errores” derivados de las bajas generaciones eólicas, con huecos llenados por usinas convencionales a gas), y por la silenciosa proliferación de usinas a gas montadas para suplir las intermitencias y fluctuaciones de las eólicas; y sobre todo por la engañosamente falsa “generación limpia”, desmoronando el argumento central con el cual se forzó masificar eólicas y solares más allá de sus límites técnicos de generación complementaria, absolutamente marginal en la matriz eléctrica.

El concepto de “renovables amputadas” lo tomé de la absurda clasificación de la ley 26.190, que caprichosamente excluye de las renovables a las hidroeléctricas…cosa tan absurda como querer cambiar la ley de la gravedad.

El final de esa controversia está abierto, pero la misma deja valiosas enseñanzas. Para los argentinos (y los hermanos íbero americanos), las principales lecciones son las siguientes.

·       El lobby pro “renovables” (eólicas y solares excluyendo hidroeléctricas) es transnacional, muy poderoso, activo y con generosas financiaciones.

·       Pretenden imponer esas generaciones eléctricas, obviando sus elevados costos, presionando para que “otros” (el fisco y por ende los ciudadanos) los paguen.

·       Buscan imponer eólicas y solares más allá de sus limitaciones técnicas, que solo las hacen aptas como generaciones complementarias, nunca bases de ningún sistema eléctrico.

·       Actúan en concomitancia de intereses con los poderosos lobbies pro termoeléctricos, vinculados estos a su vez con los fortísimos intereses de petroleras y gasíferas, más todos los negocios vinculados (fletes, repuestos, etc.).

·       No son las “grandes soluciones” que predican como “verdades reveladas” los grupos ecológicos fundamentalistas, con todas las presiones mediáticas y otros grupos de presión transnacionales y sus ramificaciones.

·       Tienen severos costos ambientales, cuidadosamente disimulados por sus promotores y propagandistas (con los activistas del ecologismo cavernario a la cabeza).

·       Instaladas masivamente, actúan como irracionales frenos al desarrollo económico, por sus altos costos por KWh y sus severas limitaciones técnicas.

·       Los rendimientos reales de las eólicas son sustancialmente menores que las usinas convencionales, lo que lleva a multiplicar las inversiones con pobres rendimientos. Esa deficiencia es aún mayor en las solares.

Por supuesto que como soluciones para consumos aislados donde la interconexión es imposible, o como generación complementaria a los efectos de ir desarrollando las tecnologías y sumar KWh -así sean caros-, tienen un acotado rol. Pero de allí a la irracionalidad de presentarlas como “grandes soluciones” o para crear impracticables matrices eléctricas excluyentemente “renovables”, hay una enorme diferencia.

Irracionalidades de semejante calibre, son expuestas sin rubor alguno, en panfletarios “informes”, como el pomposamente llamado “Escenarios Energéticos Argentina 2030”, y suelen ser repetidos sin análisis algunos, por entusiastas “progres” –algunos hasta dicen absurdamente considerar “de izquierdas” oponerse ciegamente a las hidroeléctricas y las nucleares-, ecologistas desinformados, y operadores varios de dudosas inocencias.

Tan irracionales y carentes de bases científicas esos planteos anti represas y anti nucleares, como el largo listado “en contra de” del ecologismo cavernario –contra la minería, industrias, soja, autopistas, redes eléctricas, uso comercial de La Hidrovía, etc. Con la tontería mayor y madre de todas…¡considerar pernicioso el desarrollo socio económico! Todo a la medida de las potencias del G 7, a quienes geopolíticamente les sería muy funcional que los íbero americanos permanezcamos en el subdesarrollo crónico.

Hoy los “Pigs” de Europa (literalmente “los cerdos” Portugal, Irlanda, Grecia, España) están probando a la fuerza la misma receta perversa neoliberal que padecimos en los nefastos años ’90 en Íbero América…incluyendo las disolventes acciones del ecologismo fundamentalista, instrumento dócil y funcional a los megas poderes corporativos transnacionales, que siguen queriendo imponer la inhumana y genocida globalización salvaje.

 

C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Investigador de temas económicos y geopolíticos