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miércoles, 28 de mayo de 2014

TLC - IMPORTANDO MISERIA SUBDESARROLLO Y DESOCUPACIÓN
Extremadamente preocupantes son las versiones periodísticas, según las cuales siguen avanzando las gestiones para aprobar el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el Mercosur y la Unión Europea.
Tal como suele ser lamentablemente usual casos en los que se intentan forzar acuerdos neoliberales, las negociaciones se desarrollan en un marco de cerrado hermetismo, y de desembocar en el tratado, es casi seguro que la norma tendrá nivel supra constitucional, es decir que su validez estará por sobre las respectivas constituciones nacionales, lo que equivale a imponer otro fuerte condicionamiento que afecte significativamente las soberanías de los Estados miembros del Mercosur.
Objetivamente, las justificaciones políticas de ese tratado son nulas, habida cuenta que previsiblemente tendrá el mismo formato básico del ALCA, el tratado de libre comercio que EEUU intentó imponer en la Cumbre de Mar Del Plata, en 2005 (utilizando para ello a algunos presidentes afines a las “sugerencias” –léase imposiciones- de la mega potencia continental), que fuera rechazada tras duras negociaciones, por las decididas intervenciones en contrario de los entonces presidentes de las cinco naciones que hoy componen el Mercosur, sobre todo Chávez, Kirchner y Lula (sin desmedro por supuesto de los presidentes de Paraguay y Uruguay).
Si los tratados en esencia son idénticos en los objetivos, y si se reconoce como gran logro (lo fue realmente) haber logrado que Bush (h) se fuera con las manos vacías, es imposible que las actuales presiones de la UE puedan presentarse –de lograr su cometido- como una acción positiva a nuestros intereses regionales.
Básicamente pasaría a ser un retroceso de crucial importancia, en contra de la muy pregonada Segunda Independencia de Íbero América, la cual más allá de lo declarativo, necesita seguir sumando hechos concretos; y este TLC sería poco menos que un golpe tremendo que nos volverá a condicionar como simples proveedores de materias primas, de escaso valor agregado, y a ser un mercado cautivo para la poderosa industria y el elevado nivel tecnológico del hasta hoy primer bloque económico mundial, medido en función de su PBI, que es la UE.
Tanto la UE como el Mercosur, tienen notables disparidades internas entre sus miembros, considerado en función de la magnitud económica de las respectivas economías nacionales de los países miembros, de sus grados de desarrollo tecnológico, y consecuentemente del peso político real que cada país asume en el bloque regional del que forma parte.
En la UE, la troika del poder político la forman Alemania, Francia y Gran Bretaña, los tres Estados económicamente predominantes; el gigante económico-tecnológico germano, con considerable poder militar convencional; el más que respetable peso económico-tecnológico-militar nuclear y convencional del país galo, y el declinante en lo económico pero financieramente influyente rol británico; este último con sus asociaciones “por fuera” de la UE con el Commonwealth y EEUU, con su considerable brazo militar nuclear y convencional, operando como aliado menor de EEUU.
En el Mercosur, la economía principal, es por lejos la brasileña, y la Argentina es también por mucho, la principal de los hispano - parlantes. Pero lo relevante es considerar que Brasil tiene muy desarrollado y fuertemente consolidado a su sector industrial y tecnológico, en el cual además los capitales brasileños son relevantes en varios sectores de gran importancia. La propia economía brasileña está ubicada entre las diez mayores del mundo y en camino a seguir teniendo mayor importancia relativa. Eso significa que es muy competitiva, y seguramente está en buenas condiciones para resistir el embate del previsible aluvión de importaciones de bienes industriales, que pretenderá desatar la UE sobre el Mercosur, si se firma el polémico TLC.
Las economías de Paraguay y Uruguay son muy pequeñas, y si bien crecieron mucho en lo que va del actual siglo, no se orientaron fuertemente a salir de sus esquemas predominantemente primarios, no industrializados; no demostrando en los hechos una clara decisión de convertir sus procesos de crecimiento, en más abarcativos desarrollos integrales, con incorporaciones considerables de industria y desarrollo tecnológico propio. Por ello, una eventual “invasión” de productos europeos, solo lograría cambiar en parte el origen de los bienes que hoy importan, sin afectar significativamente sus actuales esquemas productivos. Venezuela por su parte, si bien consiguió logros sociales importantes, no pudo aún salir de su economía rentística, casi totalmente dependiente del petróleo y el gas. Sus esfuerzos de industrialización no resultaron hasta hoy significativos, por lo que salvo que imponga una fuerte y rápida diversificación de su matriz productiva, la avalancha de bienes industriales europeos, no variará en mucho su realidad, pero si será el certificado de defunción de sus intentos de industrialización.
En cambio el caso de Argentina es diferente al de sus socios del bloque del Mercosur. Si bien en las exportaciones, el peso de la economía primaria (agricultura, ganadería, y en los últimos años minería) sigue siendo predominante; resulta innegable que se han volcado grandes esfuerzos en reconstituir e incluso diversificar y expandir el desarrollo industrial, se está invirtiendo mucho en desarrollar tecnología, y existen claros y fuertes estímulos orientados a favorecer el desarrollo de industrias con alto valor agregado y elevado nivel tecnológico. Por ello, la apertura indiscriminada de las importaciones, que de seguro sería la nefasta consecuencia del TLC – UE (*), operará como certificado de defunción de nuestra industria e incluso de las principales ramas de desarrollo tecnológico, haciéndonos involucionar –otra vez, y tal vez irremisiblemente- al secundario y dependiente rol de simple productor primario, lo cual será –de concretarse (esperemos que no), un abrupto y definitivo descenso al subdesarrollo crónico, y una amenaza concreta a nuestro futuro como unidad política nacional (riesgo cierto de balcanización).
Inclusive aunque la balanza comercial resultante del TLC – UE, resultare muy favorable a nuestros países, en los hechos significará intercambiar productos de escasísimo valor agregado (nuestras materias primas), por bienes con mucho valor agregado y mucha inversión tecnológica implícita en ellos.
Traducido al lenguaje laboral, venderemos masivas cantidades de materias primas (sobre todo alimentos), que solo incorporan bajos niveles de salarios con escasa mano de obra; y compraremos productos complejos (la mayoría de los cuales hoy fabricamos o podemos fabricar), lo cual equivale a decir que estaremos pagando los elevados salarios de los operarios, profesionales y científicos europeos, cuyos costos estarán incluidos en el aluvión de bienes industriales con los que la UE piensa inundar nuestros mercados.
Por otra parte, el TLC-UE significaría volver a poner en vigencia la correa de transmisión, por la cual desde siempre las potencias desarrolladas nos utilizaron como basurero de descarga de sus crisis económicas, traslandándonos los costos de sus desaguisados económicos, como ahora el caos institucional que es consecuencia del neoliberalismo vigente en toda Europa.
Otro tema que no puede omitirse, si se evalúa el proyectado TLC Mercosur-UE, es que la troika del neocolonialismo del siglo XXI, está configurada por EEUU, Gran Bretaña y Francia. Y por supuesto, sería un infantilismo impropio de  estadistas, omitir que las transacciones económicas y las fuertes presiones políticas con las que usualmente se condicionan aquellas, forma parte de las relaciones internacionales, de las cuales la última pero siempre presente instancia es el poder militar con el cual cada Estado respalda su accionar. Y de hecho, Alemania no adopta una postura neocolonial más abierta, pues su rol de vencido en la Segunda Guerra Mundial no se lo permite, pero es el mega poder financiero-industrial que principalmente subyuga a sus socios menores de la UE.
En ese contexto, cabe dar por sentado también que EEUU podrá triangular sus presiones económicas sobre el Mercosur, vía Europa, y por medio del Mercosur –verdadero núcleo duro de la UNASUR, condicionar a este gigantesco bloque geopolítico en formación; y con ello consecuentemente también a la CELAC. Más aún, careceremos de justificativos válidos para evitar terminar firmando el ALCA, tan repudiado (con toda lógica) en Mar Del Plata en 2005.
Como se puede constatar, con solo analizar con la debida profundidad la situación, las implicancias del aparentemente “inocente” TLC UE-MERCOSUR, previsiblemente tendrá connotaciones crecientes y muy profundas, que condicionarán e incluso volverán a destruir la incipiente y aún frágil unidad que está construyéndose muy rápidamente –medida en términos históricos- de Íbero América y El Caribe. Unidad que no es una simple opción para nuestras naciones y nuestros pueblos, ¡es la única oportunidad para poder forjar nuestro propio destino, evitándose caer en el tristísimo rol de “Estados inviables”, y con ello, ser en los hechos manejados discrecionalmente por muy sutiles pero esclavizantes poderes externos! De esa forma, se repetiría la historia de comienzos del siglo XIX de nuestros pueblos, de independencias formales heroicamente logradas con mucha sangre y coraje; pero poco después sometidos a fortísimas dependencias político-económico-financieras, del poder mundial de turno.
Tampoco cabe omitir la historia y la realidad actual, que demuestra que los Estados miembros de la UE, siempre han sido fuertemente proteccionistas, pese a predicar el libre comercio, y siguen siéndolo, tal como nos perjudican levantando barreras a nuestros biocombustibles, en realidad como represalia por haber tenido “la osadía” (realmente el coraje y patriotismo) de recuperar para Nuestro Estado Nacional, el manejo efectivo y la propiedad de YPF.

C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 25 de mayo de 2014

LOS MITRO MARXISTAS Y LAS RENOVABLES
Si bien es conocido que en el mundo, y en Argentina también, debemos apelar a todos los tipos de energías disponibles…pero, como decían los filósofos socráticos, “todo en su medida, y armoniosamente”.
Es ya una opinión generalizada, no solo entre los mitro-marxistas, sino en el amplio arco del “progresismo”, considerar como lógico que los sectores “de izquierdas” y por ende opuestos al “capitalismo”, “deben” apoyar a las energías renovables. Como ese pensamiento pasó a tener valor dogmático para esos usualmente enfervorizados y poco conocedores opinantes, no solo se niegan totalmente a escuchar cualquier fundamentado planteo técnico que contradiga las supuestas “ventajas absolutas” de las energías solar y eólica, sino que son proclives a montar en cólera desbocada e irracional, ante cualquier atisbo de opinión que contradiga sus ideas al respecto.
Por supuesto que el accionar de cooptación mental (que en algunos o muchos casos alcanza en grado de completa colonización cultural, en procesos de tabla rasa cerebral), no se ciñe solo a los mencionados sectores del arco político, pues resulta evidente que muchos jóvenes (o no tanto) de las clases medias altas y altas, parecieran combatir el hastío de la abundancia económica y la falta de ideales superiores, enrolándose en ONGs transnacionales, “comprando” el mensaje de “defensa del medio ambiente”, sin razonar ni investigar acerca de cuales son las motivaciones y objetivos reales de esos entes, que son apéndices funcionales de poderosos intereses de las potencias del G 7 –y en Argentina principalmente ONGs británicas-, como mecanismos de infiltración cultural para imponernos pautas culturales que nos hagan aceptar gustosamente el subdesarrollo crónico, y que diluyan todo sentimiento de amor a la patria por un difuso y vaporoso “amor al medio ambiente”, lo cual es también falso. ¡Claro que todo ello convenientemente edulcorado con cuidadosos mensajes que pretextan altruistas objetivos de “salvar al mundo”!
Entre los activos adherentes del ecologismo fundamentalista, se adscriben con tanto entusiasmo los mitro – marxistas, las progresías teóricas y sectores de las clases altas, entre otros; pudiendo distinguirse dos tipos de militantes: los de base, que si bien suelen tener ideales elevados, no entienden nada y en sus fanatismos pasan a ser simples “perejiles” manejables; y ciertos sectores dirigenciales, claramente “profesionalizados”, rentados por las grandes ONGs y similares, operando como verdaderos mercenarios al tanto por cuanto, o como displicentes complacientes que encontraron la veta para vivir sin trabajar, más allá de ciertas actividades que deben cumplir, más afines a la diversión o al deporte, que a ocupaciones laborales.
Notable es que los mitro-marxistas no quieran percatarse que con sus acciones de respaldos a esas ONGs transnacionales, son totalmente funcionales a los dictados de grandes corporaciones multinacionales vinculadas al accionar de las grandes potencias “capitalistas”, a todo lo cual tanto dicen aborrecer.
Analicemos las aristas del tema, con mayor profundidad, incluyendo los aspectos ideológicos aderezados, que motivan a tantos confusos militantes enfervorizados del mitro-marxismo ultra ecologista.
Las bases económicas del marxismo son muy endebles, pues tomó como ciertos los enunciados de la llamada escuela clásica de la economía, que es el liberalismo económico; el cual como es sabido se montó sobre una sumatoria de supuestos jamás demostrados, y otros claramente desmentidos por los hechos.
El liberalismo fue una doctrina económica elaborada a la medida de la potencia económica de esa época (Gran Bretaña de fines del siglo XVIII, comienzos del XIX), justificando –en teoría- el esquema de único país-fábrica, dejando al resto del mundo  el subordinado rol de proveedor de distintas materias primas.
Todas las otras naciones industrializadas se transformaron a partir de hacer caso omiso de las “leyes” económicas liberales, las cuales inducen al subdesarrollo crónico; pero hoy el subdesarrollo se quiere imponer también por medio del ecologismo fundamentalista. Por eso los sectores político-económicos liberales son tan afines al ecologismo cavernario.
Del mismo modo, el neoliberalismo es la doctrina que es un “traje a medida” para las grandes corporaciones financieras, industriales y de servicios en general, siendo al momento de su inicial aplicación, también funcional a las por entonces principales economías del mundo no comunista, las del G 7.
Ya en la primera mitad del siglo XIX, Friedrich List literalmente destrozó los principios del liberalismo, demostrando explícitamente la falsedad de sus argumentaciones; las mismas entronizadas como “leyes económicas” y “bases del pensamiento económico”, que es la ortodoxia.
Cerca de mediados del siglo XX, John Maynard Keynes y Michal Kalecki (separadamente), fundamentaron la necesidad de profundos cambios en La Economía, pues la ortodoxia (liberalismo) no pudo encontrar alternativas para salir de las recurrentes crisis económicas, lo cual dio origen –a la par de las ideas de List- a la heterodoxia económica.
Pese a todas esas evidencias que demuestran la inconsistencia de la doctrina económica liberal, base de análisis del comunismo; y al estruendoso fracaso económico de la ex URSS, los teóricos del comunismo no parecen darse por enterados, y la obra cumbre de Marx (El Capital) oficia de “biblia atea” para los dogmáticos comunistas, haciendo caso omiso de la endeblez económica de su doctrina basal; como también pretenden darle validez mundial atemporal a una doctrina sustentada en el análisis de la realidad decimonómica, desde un enfoque eurocéntrico concebido desde la por entonces principal potencia económica.
La supuesta vigencia perenne y el carácter profético que le asignan al pensamiento marxista, como por caso aquella osada frase, repetida por el historiador británico comunista Eric Hobsbawn, según la cual “el triunfo del comunismo está ya escrito en los libros de historia del futuro”, solo se sustenta en el cerrado dogmatismo. Y si alguien duda de la visión europeísta de Marx, es de recordar que los libertadores de Íbero América, eran a su estrecho criterio, “simples bandoleros”...
Ante semejante conjunto de confusiones y de exaltaciones doctrinales de corte dogmático, con supuesta “validez universal”, no debe sorprender la habitualmente fuera de foco visión de determinados teóricos locales del marxismo, tan capaces de repetir largas parrafadas de su “biblia atea” (El Capital), como incapaces de entender la realidad nacional. Como todo lo ven desde el limbo marxista, sus elucubraciones están cargadas de teoricismos, en los cuales rige la concepción eurocéntrica, en un marco de confusiones y desconocimientos del país real en el cual nacieron y viven.
Los teóricos marxistas desconocen incluso la historia argentina, pues por ignorancia, comodidad o simple complicidad, decidieron considerar válidos los falaces conceptos de la historia “oficial” prefabricada por Mitre y sus seguidores, corriente historicista luego llamada academicismo, por ser defendida por la Academia Nacional de la Historia, organismo funcional al establishment oligárquico antinacional, repetidor de “historias al cuento” y ocultador de gruesas verdades.
Entre muchas falsedades y ocultamientos del academicismo histórico, está la paroxista exaltación como falso prócer de un simple traidor a la patria, como fue Rivadavia; las ocultaciones de los exitosos enfrentamientos argentinos a las poderosas flotas agresivas de Francia y Gran Bretaña (combates de Vuelta de Obligado, Quebracho y Tonelero); y el legado del Sable Libertador, que San Martín envió como prenda de respeto a Don Juan Manuel de Rosas por esas defensas de la dignidad y soberanía nacional.
Son los mismos que juzgan como “tiranos” a Rosas y a Perón, pero miran para otro lado respecto a los degolladores de gauchos que fueron Mitre y Sarmiento, y suelen omitir los asesinatos y aberraciones de la “revolución fusiladora”, entre otros hechos históricos deplorables.
Pero como los teóricos marxistas son incapaces de analizar la realidad histórica argentina con ojos y corazón criollo, les es más fácil aceptar las distorsiones históricas del mitrismo, con lo cual a lo largo de las décadas esos intelectuales del marxismo apátrida se ganaron los favores de los grandes diarios tradicionales –ultra conservadores- y de otras poderosas y a veces poco visibles instituciones que operan al servicio del establishment, y consecuentemente de las oligarquías a las que poco y nada les importan los Intereses Nacionales, mientras puedan hacer sus negocios, mantener sus prebendarios privilegios clasistas, y monopolizar egoístamente el poder real, así sea como subordinado apéndice de la potencia extranjera de turno.
A esos marxistas de café, cómplices acomodaticios de las falsedades doctrinales del historicismo academicista, Don Arturo Jauretche los llamó sintética y muy pintorescamente “los mitro-marxistas”; y a su pseudo intelectualismo libresco divorciado de la realidad nacional, lo llamó “la inteligentzia”, concepto que significa razonamiento adocenado y tergiversado por prejuicios y falsedades, funcionales a intereses antinacionales.
Precisamente, es moneda corriente que los mitro-marxistas, y otros sectores autodefinidos como “progresistas”, adhieran con tanto fervor como falta de conocimientos técnicos y/o científicos, a los dogmas tan perseverantemente repetidos por los factores del poder mediático orientado por el ecoterrorismo transnacional, y sus marionetas y mercenarios locales.
Esos entes con fuertes y constantes presencias mediáticas, son las ONGs transnacionales y sus derivaciones y subordinados internos, que “predican” con caracteres pseudo religiosos neopaganos, los dogmas de las supuestas “ventajas totales” de las mal llamadas “energías renovables” –eólicas y solares-, concepto que básicamente promueve las instalaciones a ultranza (mucho más allá de sus modestos roles complementarios, que sus claras limitaciones técnicas les constriñen), como supuestas “grandes soluciones” para las necesidades energéticas.
Incluso son claras las alianzas implícitas entre los poderosos intereses vinculados a la termogeneración (que produce electricidad quemando petróleo y gas), con los también poderosos y nada transparentes intereses que pretenden inundarnos de paneles y de “ventiladores”, mucho más allá de sus posibilidades técnicas reales, y haciendo caso omiso a los nada competitivos costos por KWh de las energías eólica y solar, que al ser producidas, terminan erosionando el presupuesto nacional. El tema por supuesto no se agota acá.

C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Experto en Energía

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 18 de mayo de 2014

LA PARTIDA DE UN AMIGO

Uno de los grandes dones que nos puede dar la vida, es permitirnos conocer a grandes personas, seres humanos valiosos, que transmiten elevados valores, los ponen en práctica y hacen con sus ejemplos y acciones, que se pueda comprender o reafirmar que los objetivo y principios elevados son los que le dan sentido a la propia vida.
Esas grandes personas lo son por sus condiciones personales, más allá que acrediten o no estudios superiores y antecedentes científicos y/o profesionales superlativos.
Lejos de bajezas, charlatanerías mediocres y corrosivas y otras mediocridades impropias de espíritus elevados, sus mentes y acciones están volcadas al bien común y a objetivos superiores, en escalas y aspectos de la vida propios de cada uno.
Siendo un agradecido a la vida –y a Dios, en quien creo-, por muchos dones recibidos, uno de ellos, y dentro de los principales, es haber podido conocer a muchas notables personalidades, muchos de los cuales pasaron a ser dilectos amigos, perdurando esa amistad en el tiempo, más allá de las distancias geográficas o los avatares de la propia vida.
Uno de esas personas, no dejó hace escasos días, con más de ocho lúcidas décadas bien vividas.
Amigazo sincero, frontal, criollazo de ley más allá de parte de sus orígenes gringos, de carácter fuerte y risa fácil y contagiosa, permanente buscador de la verdad, de verba fluida y discutidor con fundamentos en temas importantes, sincero patriota argentino y de la Patria Grande, nacido en Asunción y educado e instruido en un colegio jesuita (lo cual suele ser garantía de excelencia de valores y conocimientos), de gran cultura general, con la mayor parte de su vida transcurrida en la provincia de Misiones, Argentina, fue un gran conocedor de los ríos Paraná, Paraguay y Del Plata.
Baqueano y Capitán Fluvial, también bregó para que esos conocimientos técnicos tan valiosos no queden relegados en el olvido, como desde hace muchas décadas parecen haberlos arrinconados otros intereses sectoriales, que nada tienen que ver con los Grandes Intereses Nacionales.
Si bien nos veíamos o hablábamos de tanto en tanto, pues vivió sus últimos años en la pequeña y pintoresca localidad de Capioví, Misiones, tuve el privilegio de disfrutar de su sincera amistad –y de su familia- durante los últimos 15 años de su activa y fecunda vida.
¡Amigazo Don Osvaldo Valentín Vogler, descanse en paz!


CARLOS ANDRÉS ORTIZ

lunes, 12 de mayo de 2014

METODOLOGÍAS ECOTERRORISTAS – IMPOSICIÓN FORZOSA DE EÓLICAS Y SOLARES, Y ESCRACHES A COMPETENCIAS MOLESTAS (E INSUPERABLES).
La “opinión energéticamente correcta” es cantar infinitas alabanzas, a las supuestas “insuperables bondades” de las incorrectamente llamadas “energías renovables”, y de las así llamadas, sobre todo a la eólica.
Se instala el falaz concepto de las “insuperables bondades” de las “renovables”, mediante una persistente y cuidadosa operatoria mediática, con la cual se exaltan a niveles subliminales y tergiversadamente las supuestas “bondades” (energía “limpia” –lo cual es falso-; recursos renovables (no son los únicos, pero ocultan y denigran las hidros) y supuestamente “gratis” –mentira, pues utilizarlos es muy costoso-; los supuestos apoyos a la industria nacional –como en Chaco, donde pretextaron eso e instalan una usina solar china llave en mano ¿apoyo a la industria argentina…?-; etc.).
Se ocultan los problemas y verdaderas lacras que acarrean las aplicaciones masivas de esas tecnologías de generación, cuando se pretende llevarlas más allá de sus limitados roles de energías complementarias –nunca de base- (intermitencias insalvables, respaldo “en caliente” -en funcionamiento- de usinas térmicas –con el derroche consecuente de petróleo o gas-, aleatoriedad e inmanejabilidad de los factores naturales de los que se depende -nadie “maneja” el sol y los vientos-, y bajos rendimientos de las potencias instaladas); así como tapan con un manto de silencio, los estruendosos fracasos de “las renovables” (eólicas y solares), donde se pretendió -o se hizo propaganda- de hacerlas operar como bases del respectivo sistema eléctrico, en Alemania y España u otros; o en Japón, donde prudentemente, desecharon la “solución” eólica como reemplazo de la nuclear, por cara e ineficiente.
El machacar en ese sentido es constante, y curiosamente (o no tanto) es una campaña internacional percibible en forma notoria, con solo analizar el tema con la necesaria objetividad, suficientemente amplia base de datos, y un correcto soporte técnico-científico, que permita comprender y fundamentar debidamente, cuanto de real, cuanto de falso, y cuanto de enredadamente confuso (verdades a medias), hay en toda esa parafernalia propagandística; de la cual buena parte viene disfrazada de información pseudo científica.
Tan fuerte son las presiones mediáticas, que mucha gente de buena fe, cree en esas corrosivas y engañosas prédicas, que de inocentes no tienen nada, pues detrás de las pantallas “verdes” y supuestamente “ecológicas”, se ocultan otros intereses, por cierto impresentables, e incluso con perfiles fuertemente mafiosos con metodologías patoteriles. Eso es así, pues cuando los engaños no funcionan, resulta evidente que se manejan prebendas, muchas veces ocultas en influencias, pautas publicitarias, y otros manejos similares tendientes a influir y doblegar voluntades, y de última, tienen sus escuadrones de choques –mediáticos y otros-, para intentar acallar a los díscolos que no callamos verdades, y sobre todo, que no subordinamos los sagrados Intereses Nacionales, a egoístas caprichos y/o oscuros intereses económicos vinculados al negocio eólico / solar, asociado a su vez a los poderosos intereses de la generación termoeléctrica. Por algo, los “ecologistas” de pacotilla, nunca atacan a las centrales a petróleo y gas, y los promotores de las eólicas y solares las “aceptan” implícitamente.
Algunas de las metodologías de las ONGs transnacionales de perfiles fundamentalistas, que promocionan las “soluciones” de eólicas, solares y similares, son las siguientes.
•       Machacar como “verdades absolutas” a determinados aspectos parciales de las energías eólica y solar, mostrando solamente las facetas “presentables”, ocultando sus serias deficiencias y problemáticos resultados, así como tergiversando aspectos negativos claves, trastocándolos en supuestas “ventajas”.
•       Adosarse a determinados sectores políticos, sin importarles nada las reales orientaciones de los mismos, siempre que a cambio del difuso apoyo “ecologista” a esos sectores políticos, logren imponer con carácter de “obligatorias” y sin admitir ninguna discusión posible, sus dogmáticas preelaboradas pautas de acciones, imponiendo al como sea instalaciones masivas de “ventiladores” y paneles, sin importar sus elevados costos y bajas eficiencias u otros serios problemas técnicos.
•       Cooptar legisladores de deficientes o nulas formaciones técnicas en la materia; o según el caso, intercambiar “favores” de influencias recíprocas y otros tipos de prebendas, con otros individuos políticos oportunistas y arribistas varios, o influyentes (técnicos en puestos de preeminencia, catedráticos “prestigiosos” y maleables, etc.); convenciendo en base a la inocente credulidad, ignorancia supina, venalidad, o presiones patoteriles instrumentadas por activistas de las ONGs ecolátricas; para con esas maniobras conseguir sancionar leyes, comunicados u otros instrumentos, con los cuales van ganando espacios, sin importar que se lo haga en base a engaños y falsedades. Así ocurrió, en medio de fuertes escándalos generalizados montados por Greenpeace y otros entes similares, con connivencia de sectores políticos, cuando en medio de los circenses escándalos montados respecto a las pasteras instaladas en Uruguay (provocando un incoherente conflicto diplomático con un país hermano), se sancionó una absurda e irracional “ley antirrepresas” en Entre Ríos; todo en el contexto de puebladas prearmadas por el ecoterrorismo, que por supuesto ocultó que el mismo gobernador que los apoyó, en una maniobra política de impresentable cuño, de hecho impidió que esas pasteras se instalen en territorio argentino, según trascendió, por pretender imponer condicionamientos inaceptables e impresentables. De apuro y patoteando, pretendieron forzar la sanción de una ley similar en Misiones. De la misma forma, lograron sancionar la ley 26.190, que contra toda lógica técnica, con la connivencia de al menos una profesional de la Secretaría de Energía de la Nación, y con la supina ignorancia del tema por parte de la legisladora que presidía la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados; se estableció que solo son consideradas como “energías renovables” las hidroeléctricas producidas por centrales de hasta 30 MW de Potencia (o sea las pequeñas, que casi “ni mueven la aguja”, para que no compitan de hecho con las eólicas y solares), y a la vez con fuerza de ley (con tergiversados y falsos argumentos), se pretende forzar las instalaciones de eólicas y solares, sin importar sus elevados costos, sus bajísimas eficiencias, y sus dependencias de usinas térmicas operando como reguladoras de tensión.
• Persistencia de campañas son instaladas, machacadas, y claramente financiadas, por transnacionales del ecologismo fundamentalista, el cual responde a órdenes emanadas de las potencias del hoy algo alicaído G 7 (Grupo de los Siete), y básicamente de Gran Bretaña, cuyos reales intereses son –bajo las pantallas “ecológicas”- atacar a países y potencias “molestos” (lo están haciendo sistemáticamente contra Rusia, rival o enemigo declarado del G 7), y en el caso argentino, para impedir nuestro desarrollo y condicionarnos a energías caras y problemáticas.
·                   Promoción de las “virtudes” del subdesarrollo crónico. Así como el movimiento ecologista mundial –con fuertes ribetes de fundamentalismo, nació promovido por el G 7 como instrumento de presión y colonización cultural a escala planetaria –con fuertes incidencias en los países excluidos de aquel grupo de élite-, y para ello apeló a un documento de muy cuestionable cientificidad y fuertemente sesgado a basar al posterior ecoterrorismo (fue pomposamente llamado Los Límites del Crecimiento), pagado a un mercenario con ropaje científico de Harvard, con apocalípticas profecías de hecatombe planetaria si “urgentemente” no se detenía en seco todo desarrollo para el año 2000 –luego “prorrogado” una década y hoy cuidadosamente “olvidado”; ahora surgió otro engendro profético – apocalíptico – tiránico, que con la habitual metodología de afirmaciones “potenciales” (condicionales, y de muy dudosos o directamente falaces fundamentos demostrables), pretende imponer a escala planetaria la conversión de todos los sistemas eléctricos a usinas “renovables” (que en lenguaje ecolátrico significa eólicas, solares y otras similares –todas en verdad problemáticas, e inútiles técnicamente para funcionar como usinas de base-), todo ese desaguisado con otra “fecha tope”, en este caso el año 2030. Esa irracionalidad, nació de un simple artículo publicado en 2009 por Mark Jacobson y Mark Delucchi (ambos de EEUU), idea  prontamente tomada sin mayores análisis por las ONGs transnacionales europeas, como las británicas Greenpeace y WWF, que ahora pretenden imponerlas en nuestra región bajo tiránicas metodologías tan carentes de cientificismo serio, como de toda ética, pues se basan en mentiras, engaños y verdades a medias. En ese contexto elaboraron los panfletarios escritos llamados pomposamente Escenario Energético Chile 2030 y su homólogo posterior argentino. A este último lo analicé detalladamente en mi libro “Los Profetas del Caos”, disponible en caoenergia.blogspot, demostrando el rosario desvergonzado de falsedades técnicas, omisiones, verdades a medias y otras deleznables técnicas de engaños a la opinión pública.
·                   Otra metodología usual es demonizar a las hidroeléctricas y nucleares. tecnologías que reemplazan eficientemente a la generación basada en petróleo, gas y carbón, y que son mucho más eficientes, económicas y confiables que las promocionadas solares y eólicas. Para eso, sus agitadores apelan descaradamente al ecoterrorismo, con operativos mediáticos prearmados, con periodistas “convencidos” o directamente mercenarios que les sirven de claques, y para lo cual no tienen empacho en repetir anteriores “acusaciones” debidamente rebatidas –incluso en estrados judiciales- como montajes falsos de muy mala fe. Por caso las mentirosas “aguas radioactivas” de Ezeiza –acusación falaz y malintencionada-; la repetición del supuesto “trasvase de aguas al Iberá” achacado a Yacyretá, demostradamente falso; el infame montaje mediático de un furibundo activista ecoterrorista que “denunció” grietas, peligros de derrumbe y otra catarata de acusaciones febriles o directamente delirantes, firmando todo el panfleto como “ingeniero”, siendo que es ingeniero agrónomo ¿un agrónomo experto en estructuras de hormigón y en energía…?; y el caso de otro agresivo y mendaz ecoterrorista, que hasta logró engañar a un obispo, atacando al Plan Nuclear Argentino, mediante fantasiosas “denuncias” de terrorismo mediático, indemostrables, pero muy afines a los intereses británicos que desde siempre intentan mantenernos dócilmente subdesarrollados y sin tecnologías propias de avanzada, como lo es la nuclear, en la cual nuestros entes científicos lograron niveles de excelencia.
·                   Aliándose a políticos de orientaciones neoliberales (antinacionales por definición), y a otros variopintos oportunistas políticos de dudosos o inexistentes parámetros éticos, vienen atacando sistemáticamente a todo proyecto hidroeléctrico, sobre todo los de mayores portes y mejores rendimientos, que por lógica se ubican en La Cuenca del Plata, la más caudalosa, extensa y favorable, para concretar esas magnificas obras de infraestructura, de usos múltiples (navegación, riego, controles de inundaciones, mejoramientos socio económicos varios, etc.). Y lo hacen, pues cumplen el doble y vergonzoso objetivo de mantenernos atados a los poderosos intereses de la generación termoeléctrica, y para impedir el desarrollo socio económico que nos consolide como Potencia Emergente, lo cual fortalecerá a nuestra región (MERCOSUR, UNASUR, CELAC), y consecuentemente, debilitará el poder de presión que el G 7 y el neocolonialismo del siglo XXI, pretende seguir ejerciendo sobre Argentina y sobre Íbero América.

Mi agradecimiento a numerosos ingenieros, científicos y otros profesionales de relevantes conocimientos técnico-energéticos, y a prestigiosos entes como el CAP (del cual formo parte), la CNEA, el INVAP, a docentes e investigadores y otros, que con notable generosidad intelectual me facilitan valiosos informes, orientaciones técnicas, me dan constante apoyo moral, con quienes además intercambiamos datos y opiniones.

CAP: Comité Argentino de Presas – CNEA : Comisión Nacional de Energía Atómica – INVAP: Investigaciones Aplicadas, ente rionegrino vinculado al Sector Nuclear Argentino. CPAIM: Consejo Profesional de Arquitectura e Ingeniería de Misiones. FI – UnaM: Facultad de Ingeniería – UNaM – Especialización en Gestión de Producción y Ambiente. MaGe – UNLa: Maestría en Gestión de la Energía- UNLa. Grupo Remansos de Energía. Especial agradecimiento al Dr. Ing. Giovanni Lombardi, gran especialista mundial. Otros entes y personalidades destacadas.

C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Experto en Energía

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

lunes, 5 de mayo de 2014

OBISPO LOCUAZ Y DESINFORMADO
         En principio, las opiniones de los líderes religiosos, sobre todo los de las grandes religiones monoteístas, en sus distintas variantes, tienen un aura de credibilidad, y por ello suelen ser aceptadas sin mayores análisis, por parte de los múltiples receptores de las mismas. Digamos que son opiniones que calan hondo y que forman y orientan en buena medida a la opinión pública, o al menos sirven de hitos referenciales.
         En un país de fuerte raigambre católica, pues es la religión mayoritaria y con profundas raíces históricas, con destacadas facetas de profunda caridad, inserción y compromiso social, e inclusive múltiples episodios de destacada heroicidad; las opiniones de los religiosos católicos influyen mucho en la comunidad, y mucho más aún si se trata de un obispo, cuyas reflexiones tienen trascendencia que en muchos casos llega a todo nuestro extensa nación.
         Por eso es muy delicado que en algunos pocos casos puntuales, algunos obispos –por lo general de fuertes personalidades, y por tanto propensos a opinar enjundiosamente-, puedan emitir posturas en algunos temas de elevada complejidad técnica, en los cuales muy frecuentemente las ideas masivamente difundidas, suelen carecer del debido sustento técnico y ser muy erróneas. Por añadidura, en los casos en los que se ponen en juego ocultas y no siempre limpias motivaciones –que frecuentemente son opuestas a los Intereses Nacionales-, determinados activistas muy bien entrenados, algunos puñados de mercenarios de la comunicación, y politiqueros de muy baja estofa; llegan a instalar en la opinión pública ideas – fuerza muy erróneas; “convenientemente” edulcoradas y muy maliciosamente sesgadas.
         Si a toda esa bulla se le suma alguna puntual opinión de un obispo (muy mal informado y peor asesorado), ya la cosa pasa a ser muy delicada, pues las mentiras y tergiversaciones pasan a ser “palabras sagradas” para el común de la gente; y en ese caso la campaña de engaños e incluso de terrorismo mediático e irracional, puede estar a un tris de lograr sus infames cometidos; permitiendo consumar negociados, mezquindades políticas incalificables, e imponer pensamientos de notable perniciosidad, con los cuales puede convencerse a la gente a actuar en contra de sus propios intereses y en contra de los más elevados y puros Intereses Estratégicos Nacionales.
         Tal el caso del osado opinante obispo de Formosa, quien fervorosa y absurdamente “compró” los discursitos envolventes y mendaces de los ecoterroristas (muy activos en esos lares), de políticos asociados –por irreflexivos, ignorantes u oportunistas- a esas mentiras; y a su vez todo ello bajo el montaje de ONGs manejadas y digitadas desde Gran Bretaña (operadores de la constante “guerra blanda” con la que agreden a nuestro país), las que operan asociadas a vendedores de los “buzones del siglo XXI” que son los que pretenden inundarnos de ineficientes usinas eólicas y solares, en funciones para las que son simplemente problemáticas e ineficientes. Analicemos el caso.
         Con su potente y amplificada voz mediática, el obispo atacó los muy interesantes proyectos de inversiones en energía nuclear planificados en Fomosa, y opinó a favor de la sustitución por las supuestas “energías limpias” (léase eólicas y solares).
         Si no tuviera la categoría de prelado (por lo que se presupone buena fe, lo cual no lo exime de su culposa infundada locuacidad), podría suponerse que es un simple operador de los tantos que la Unión Europea y el G 7 tienen a su servicio, para el sutil objetivo de impedir nuestro desarrollo. Y precisamente el obispo es español, pero descartemos toda malicia.
         El obispo, con sus dichos tan carentes de mesura y fundamento, atacó al Plan Nuclear Argentino, el cual es Política de Estado, siendo eje puntual de nuestro destacado desarrollo tecnológico. Por ende, tuvo la osadía de poner en duda –indirectamente- la elevadísima capacidad científica de nuestros múltiples y muy prestigiosos institutos que componen el Sector Nuclear Argentino (CNEA – INVAP y varios más), y a la vez avaló las alevosas y malintencionadas presunciones de mala fe y de irresponsabilidad social, que los ecoterroristas con sus mentiras y malicias habituales enrostran a los componentes de ese estratégico y muy eficiente complejo tecnológico – industrial (que incluso tiene importantes ramificaciones en actividades medicinales, agrícolas, aeroespaciales, etc.)
         Adicionalmente, el prelado ensalzó a las falsamente calificadas como “energías limpias”, volviéndose a hacer eco de las más difundidas mentiras del ecologismo apátrida fundamentalista. Antes de opinar, debió informarse que esas tecnologías tienen múltiples contaminaciones, que sus promotores a ultranza se cuidan muy bien de mostrar, pues de ese modo “se les pincharía el negocio” montado, el cual solo cierra en base a prebendarios privilegios que previamente los asociados sectores ultra ecologistas “exigen” (son expertos en “apretadas” para forzar decisiones). Sin esas prebendas (bajo las formas de contratos con ventas aseguradas (aunque no resulten necesarias), con precios exorbitantemente caros (pues son muy ineficientes), con aportes no reintegrables del tesoro nacional, y otras acciones similares, que por medio de las arcas estatales termina pagando el contribuyente. Por otra parte, antes de opinar tan liviana e infundadamente, el prelado debió saber que esas falsas –y muy costosas “energías limpias”, son inútiles para operar como centrales de base de ningún sistema eléctrico, motivo por el cual siempre funcionan adosadas a una central eléctrica convencional. Las centrales convencionales son aptas para funcionar como bases del sistema eléctrico, y sus tecnologías son básicamente tres: hidroeléctrica, nuclear y termoeléctrica. Formosa es una provincia carente de potencial hidroeléctrico, pues es plana, sin desniveles (y en muchas partes desértica), por lo que la hidroelectricidad no es una alternativa de generación para esa provincia. Como el prelado “compró” el discurso antinuclear, pretende –por clara ignorancia- abortar esa posibilidad. Con ello solo queda la termoelectricidad como energía de base. Y esa tecnología quema hidrocarburos para funcionar, con lo cual no solo es cara (aunque no tanto como las eólicas y solares), y además muy contaminante.
         Dicho en castizo claro, el prelado fue utilizado para ser vocero de intereses muy oscuros, en los que se asocian las maniobras de ONGs al servicio de Gran Bretaña y sus aliados del G 7 y la UE (*), que pretenden sumirnos en el subdesarrollo crónico, pues una Argentina desarrollada plenamente les sería muy indócil y molesta a sus designios geopolíticos; además de los intereses de los que lucran vendiendo eólicas y solares más allá de sus limitados roles de meros complementos; y asociados a esas falsas energías “limpias” están los negocios vinculados a la termogeneración (petróleo, gas, usinas térmicas, etc.).
         Por otra parte, nadie medianamente informado puede desconocer que, contra toda lógica, los sectores del arco opositor –fuertemente teñidos de neoliberalismo “noventista” (aunque algunos no lo digan)-, están alineándose con el ecologismo retrógrado y cavernario (sin hacerles asco sus roles de marionetas del imperio británico); con lo que involucran la peor politiquería oportunista con los turbios y mendaces accionares del ecoterrorismo. Bien sabido es que el ecoterrorismo, siguiendo directivas emanadas del riñón de G 7, pretende impedir las energías hidroeléctrica y nuclear (las más eficientes, más económicas y menos contaminantes), para frenar nuestro desarrollo, y paralelamente dejarnos atados a las severísimas limitaciones técnicas y los altísimos costos de las energías eólica y solar.
         ¿Desconoce el locuaz prelado que las energías solar y eólica han sido sumamente caras y problemáticas en su España natal, al punto que les han cortado sus jugosos subsidios, y que produjeron otras corruptelas vinculadas con esas fuentes de generación? ¿No sabe que en Alemania fueron un fiasco, y que al impedir nuevas centrales nucleares, forzaron las masivas y crecientes importaciones de gas ruso y carbón de EEUU, con desastrosas consecuencias económicas, ambientales y geopolíticas?
         Por último, debería conocer que en Formosa no existen vientos constantes (lo cual descarta aún más a las eólicas), y que las solares no funcionan de noche ni en los días lluviosos y nublados, muy frecuentes en esa provincia.
         En síntesis, descartando mala fe y aviesa intencionalidad política pro neoliberal, queda en claro que al prelado lo han usado inocente y absurdamente, para fines perversamente oscuros y contrarios a los Altos Intereses Nacionales, pues pretenden frenar el desarrollo socio económico nacional y abortar el notable desarrollo del Sector Nuclear Argentino, además de lo cual han accionado para malquistarnos con el vecino Paraguay.
         ¡Deplorable! Pero puede rectificarse públicamente (no creo que lo haga), o al menos, de ahora en más, guardar prudente silencio si no sabe de algún tema.

Opiniones del obispo difundidas por AICA (Agencia Informativa Católica Argentina), y por el diario El Comercial de Formosa, entre otros.
(*) G 7 = Grupo de los Siete, que fueran las principales potencias económicas (EEUU-Gran Bretaña-Canadá-Japón-Alemania-Francia-Italia.
(*) UE = Unión Europea.

C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Experto en Energía

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
 MONIGOTES DEL VETUSTO IMPERIO
         Después del fiasco del pretendido abordaje patoteril que Greenpeace intentó perpetrar contra una instalación petrolífera rusa en el Ártico, hace menos de un año, ahora volvieron a montar otro operativo de pretendido –y dudoso- positivo impacto mediático, esta vez intentando “impedir” (mero eufemismo), la descarga de petróleo ruso, extraído del Ártico, adquirido para consumo de la energéticamente sedienta Unión Europea.
         Según trascendidos periodísticos, con este nuevo ataque, la organización ecoterrorista habría violado cláusulas del acuerdo judicial rubricado para obtener las excarcelaciones de los activistas-terroristas que en 2013 fallidamente abordaron la plataforma petrolífera; falta de cumplimiento que no puede sorprender, pues se arroga siempre el falso rol de “gendarme ecologista mundial”, que es la pantalla casi perfecta de sus acciones al servicio del MI6 (servicio secreto británico), y del Foreing Office (la cancillería de esa potencia colonial).
Nuevamente nos enteramos que una ciudadana argentina vuelve a hacer el triste papel de monigote maleable y manipulable para servir los designios del decadente pero aún peligroso y agresivo imperio británico.
         De nuevo una transnacional británica del ecologismo fundamentalista opera como mascarón de proa del operativo fuertemente mediático, que tiene claras connotaciones geopolíticas; si bien los “perejiles” usados, seguramente son muy ignorantes del trasfondo real de esos operativos de guerras blandas, y casi con certeza con las mentes “convenientemente” limadas, con muy sutiles técnicas de colonización cultural, deben estar convencidos de ser “grandes luchadores a favor de la ecología”; siendo en rigor simples peones descartables que ese imperio utiliza en sus esfuerzos por mantener algo de los viejos y hoy opacados resplandores de la época dorada del máximo poderío mundial en la ya muerta y superada era victoriana, básicamente en la segunda mitad del siglo XIX.
         Aunque los “perejiles” del ecoterrorismo ni lo piensen, y muchos inocentes desinformados ni lo imaginen posible; en rigor la troika neocolonialista del siglo XXI (EEUU, Francia, Gran Bretaña), con sus apéndices funcionales de la UE, el Commonwealth, la OTAN y el FMI, están dando claras muestras de insoportable incomodidad, ante la muerte definitiva del mundo unipolar, y del consecuente creciente afianzamiento de la actual era multipolar. Con los surgimientos o resurgimientos de varios otros actores geopolíticos relevantes, que ya no se sienten obligados a aceptar pasivamente las políticas de agresiones direccionadas que en forma abierta, discrecional, y crecientemente violenta, vienen perpetrando sistemática y selectivamente aquellas potencias neocoloniales, las operaciones de guerras blandas contra las nuevas potencias emergentes son continuadas. Desde que la dupla Reagan – Tatcher marcó la imposición del neoconservadurismo mundial, en una versión ampliada del conservadurismo decimonónico, el neocolonialismo de las citadas potencias “tradicionales” está operando para limitar los afianzamientos de las nuevas potencias del actual mundo multipolar. En ese contexto se entienden las agresiones de la británica Greenpeace contra Rusia, bajo la tapadera del falso “ecologismo”.
Recordemos que el neocolonialismo actual es la reedición ampliada de aquel colonialismo europeísta, que fuera ultraliberal en lo económico, y que en lo geopolítico plasmó los acuerdos imperiales del Congreso de Berlín –vulgar repartija de las posesiones coloniales- establecida con ropajes formales, a fines del hoy caduco siglo XIX.
         El actual mundo multipolar tiene varios bloques de poder, algunos ya fuertemente consolidados, como la renacida vieja Rusia con su descomunal territorio a caballo de Eurasia; la poderosa y hoy indetenible China, el conjunto de grandes emergentes del BRICS, y el pequeño pero potente Japón, que integrado a la triada asiática con China y Corea del Sur puede ser un actor mundial excluyentemente poderoso; y otros bloques en proceso de consolidación, como el del Sur-sureste asiático; los convergentes bloques del Mercosur, Unasur y Celac; y posiblemente otros.
         En ese actual contexto geopolítico mundial, la resurgida Rusia –superando los estragos del neoliberalismo impuesto por Gorbachov –Yeltsin-; con una sutil aplicación de diplomacia, exhibición explícita de “musculatura” bélica formidable y muy dosificadamente empleada, y los manejos de los resortes geopolíticos disponibles a su favor; ha significado un abrupto freno que abortó planificadas agresiones mayores directas en los muy conflictivos escenarios de Siria, Ucrania, e incluso en el montaje mediático – terrorista destituyente implementado en Venezuela (en este último caso, sin minimizar ello el fuerte rol estabilizador desarrollado por Unasur-Celac).
         Los pretextos “ambientalistas” van como anillo al dedo, para justificar los operativos de Greenpeace y otras ONGs transnacionales manejadas por el hoy alicaído G 7; operativos que con mucha virulencia agreden mediática y fácticamente a Rusia, intentando erosionar su credibilidad en la influenciable opinión pública mundial.
         De seguro los adocenados activistas “grinpicianos” ni se preguntan por qué su supuestamente “idealista y pura” ONG “ecologista”, nunca protesta por los desmanes ambientales que Gran Bretaña perpetra sistemática y desdeñosamente, en Malvinas y el Atlántico Sur, practicando y permitiendo pesca comercial depredatoria, buscando y pretendiendo extraer hidrocarburos en alta mar, concentrando enormes cantidades de un arsenal bélico convencional y nuclear, y no haciendo nada para recuperar los armamentos nucleares en sus barcos hundidos por la valerosa y muy eficiente Fuerza Aérea Argentina, en la guerra de 1982.
         Pero las agresiones de Greenpeace y otras ONGs pseudo ecologistas, seudo indigenistas y seudo derecho humanistas, también atacan a Íbero América, y en particular lo hacen encarnizadamente contra Argentina. En nuestro país, son muy claras las prédicas corrosivas y violentas acciones constantes, perpetradas para dificultar e impedir nuestro desarrollo y para abortar nuestros fuertes y concretos avances tecnológicos, con aviesas acciones mentirosamente agresivas, que pretenden descalificar al muy eficiente y muy relevante Sector Nuclear Argentino.
         En esas acciones, lamentablemente, esas ONGs ecoterroristas, cuentan con las deplorables complicidades de políticos de relevantes funciones (principalmente legislativas), que se prestan a incalificables acciones de falaces y/o tergiversadas campañas de desprestigio montadas en contra de la Comisión Nacional de Energía Atómica y otros también prestigiosos entes vinculados.
         Las deplorables acciones de politiquería oportunista y de muy bajo vuelo, son variadas y sistemáticas; lamentablemente priorizando estrechos y mezquinos intereses electoralistas de muy corto plazo, a costa de Grandes Objetivos Estratégicos de Largo Plazo, cuidadosamente planificados por nuestro eficiente Sector Nuclear, cuyo relevante accionar lleva más de seis décadas de notables concreciones y de muy promisorios objetivos, conducentes a nuestro desarrollo socio-económico, industrial y sobre todo tecnológico, en un amplio espectro de muy estratégicas importancias, en los cuales somos una de las potencias líderes mundiales.
         Particularmente virulento y vergonzoso, está siendo el accionar corrosivo de algunos operadores políticos montados sobre las acciones de grupos ecoterroristas de evidentes manejos pro británicos (Greenpeace y varias de sus subsidiarias locales, entre otras ONGs), en los proyectos de la Central CAREM y la empresa estatal Dioxitex, a emplazarse en Formosa, los cuales sin duda cambiarán positivamente el crónicamente subdesarrollado perfil productivo de esa hermana provincia argentina.
         Manifestaciones como las perpetradas por esos legisladores, como copartícipes del accionar del ecoterrorismo apátrida transnacional, sin duda merecen el calificativo de miserables acciones de traición a la patria; del mismo deplorable tenor perpetrado por los ex presidentes Alfonsín y De La Rúa, cuando incalificablemente frenaron abruptamente y casi llegaron a destrozar al Sector Nuclear Argentino, en un accionar que claramente fue “obediente” y genuflexo, ante las “sugerencias” en tal sentido de las por entonces todo poderosas potencias del G 7, y en particular de Gran Bretaña, eterna potencia que presiona para impedir nuestro desarrollo, hecho probadamente demostrado a lo largo de nuestras dos décadas de Historia Nacional.
         Este tema será ampliado, Dios mediante, en otro artículo específico.

C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos