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sábado, 30 de enero de 2016

INDUSTRIA Y TECNOLOGÍA ES SOBERANÍA PREOCUPANTE CUADRO ACTUAL
40 años después volvieron, los mismos sectores socio-político-económicos; en muchos casos los mismos nombres de los años ’90, las mismas políticas de achicamiento y destrucción generalizada, con las mismas excusas apenas retocadas; con la anuencia de sectores medios y bajos, muy confundidos por persistentes campañas mediáticas muy sutiles e instaladoras del más profundo e irracional odio; y a la vez ayudados por unos cuantos gruesos errores –sin ninguna mea culpa hasta ahora, lamentablemente-, de un gobierno que en doce años tuvo sin duda muchos más aciertos que errores, pero que se encerró en no reconocer ni rectificar estos últimos, algunos de relativamente fácil corrección; y en no implementar rectificaciones de rumbos en temas básicos, como en persistir en ciertos discursos “progresistas” que pueden ser muy intelectuales, pero que no cuajan con la gente común y terminan restando adhesiones; por caso el anarquista Bayer, el marxista J.P. Feinmann, o el antimilitarismo visceral e irracional al estilo del socialismo justista (que fue además elitista y antiindustrialista e incluso con toques raciales, pues solo se preocupaba por los inmigrantes y sus hijos); “socialismo” que no es menos nocivo que eventuales apoyos “por izquierdas” virulentas parecidas al P. O. y Castells, funcionales de última a los intereses de los sectores político-económicos más refractarios al progreso y el desarrollo, como el feudalismo campero…tal como sucedió en 1945, con el P.C. marchando codo a codo con el embajador de EEUU y los representantes de la más cerrada oligarquía vernácula.
Discursos “de la progresía” muchas veces mezclado con el ultra indigenismo y el ultra ecologismo, ambos virulentos, nocivos, y fomentados desde Europa y EEUU para dividirnos y estancarnos.
Con la persecución y apagón mediático a casi todas las voces y escritos opositores o simplemente objetivos, que no rinden pleitesía o mediocre conformismo, se abona la desinformación masiva y el conformismo amorfo, cuando no las profundas confusiones conceptuales.
Ante la sistemática avalancha de DNU que con discutibles atribuciones legislativas e incluso judiciales son asumidas por el ejecutivo nacional, se está consumando un nuevo industricidio masivo, que está afectando básicamente a las PYMES nacionales, por la acción de pinzas de apertura de importaciones, achicamiento del mercado interno (por brutal degradación del salario real y la política de despidos masivos), y ahogo financiero. Se frenan y/o enajenan entes y líneas de inversión en tecnología (CONICET, satelital, nuclear, etc.). Se “prepara el terreno” para desprestigiar o desguazar y/o frenar a YPF, Aerolíneas Argentina, Ferrocarriles, etc; y se desfinancia a entes previsionales o sociales, como ANSES y PAMI. Mientras que sobre el valiosísimo yacimiento de Vaca Muerta, se ciñen las sombras amenazantes de las petroleras anglosajonas y de los depredadores fondos buitres; y como golpe de gracia a todo atisbo de soberanía, la sumisión al TTP y otros acuerdos de libre comercio, que de concretarse, nos transformarán en colonia dócil de las grandes corporaciones transnacionales. Prolijamente, tampoco se descuida el embrutecimiento masivo, degradando los planes de estudio, suprimiendo las muy valiosas Escuelas Técnicas y ahogando a la Instrucción Pública mediante un feroz recorte presupuestario. Y el unitarismo expreso y entronizado, enriquece al egoísta centralismo portuario a costa de las estrecheces a las que condenan a las provincias, sobre todo a las que los mismos tecnócratas neoliberales que hoy nos gobiernan, en los años ’90 despectivamente llamaban “provincias inviables”; lo que se hizo en aquellos años claramente para instalar la aceptación o resignación del canje de deuda por territorios, y la política de fragmentación del territorio continental argentino en varias republiquetas, haciendo en ello causa común los tecnócratas apátridas neoliberales y el indigenismo ultra promovido por la Gran Bretaña y la UE.
En lo geopolítico, el alineamiento automático (léase subordinación) con las potencias tradicionales (EEUU, UE, Japón, Canadá, y alguna otra); el desprecio y ataque a los trabajosamente logrados organismos regionales (Mercosur, Unasur, Celac), claramente de acuerdo al viejo “manual” de “divide y reinarás” funcional a los anglosajones; el alineamiento sumiso con Israel en el polvorín del Medio Oriente, en vez de la muy digna postura histórica argentina de no intervención y buenas relaciones con todos esos Estados, que además es lógica acorde a la pacífica convivencia entre todos los argentinos que debemos preservar; los absurdos cuestionamientos a los muy importantes acuerdos estratégicos con China y Rusia, que EEUU y la UE presionan para anular o degradar; y el claro
desprecio a toda reafirmación de soberanía argentina en Malvinas, Antártida, y con ello, en el Atlántico Sur y Mar Antártico.
Mientras, la clase media sigue en el sopor mediático (con excepciones), y los patrioteros de bandera están tan confusos y colonizados mentales como en el “proceso” cívico militar de 1976. Por suerte hay civiles y militares esclarecidos, que comprenden la extrema gravedad de la situación.
La Argentina sin industria ni tecnología propias, que nos quieren imponer, implica un país en curso inexorable de disolución.
Como definió un apreciado amigo: es la imposición forzosa y excluyente de la argentina de La Argentina de la soja y de la bosta, con miseria, desocupación y exclusión para muchos, transformando una nación digna en una vergonzosa republiqueta.
Dura y nada diplomática descripción, de la muy preocupante realidad actual de la hasta ayer Argentina a punto de calificar como nueva potencia emergente desarrollada.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
ANALISTA DE TEMAS ECONÓMICOS Y GEOPOLÍTICOS

miércoles, 27 de enero de 2016

SOBERANÍA FALSA SIN INDUSTRIA NI TECNOLOGÍA – ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Decía Friedrich List, que un país sin industria es como un hombre con un solo brazo, que como trabajador manual no puede desarrollar muchas tareas y siempre depende de otros. En esos años (mediados del siglo XIX), la tecnología no se había separado o no había alcanzado vuelo propio, como lo es ahora desde hace más de medio siglo. Básicamente el concepto de List sigue teniendo plena vigencia.
Sin duda es absurdo, es palabrería hueca, hablar de soberanía –y de desarrollo- si no se posee industria y tecnología propia. Y hablar de “patriotismo” sin tener como objetivo la soberanía efectiva, es incoherente.
Es bien sabido, aunque prolijamente ocultado (seguramente para que no cunda el “mal” ejemplo, o como se dice en castizo corriente, para no avivar giles), que el mayor efecto multiplicador en una economía se obtiene a consecuencia de las inversiones en investigaciones tecnológicas puras y aplicadas, y en tener una amplia masa crítica de población calificada e instruida, capaz de operar, mejorar e incluso crear tecnologías.
Por el contrario, aquellos países con dirigencias y/o pueblos mediocres, que se resignan a ser meros receptores (compradores) de bienes industriales y de tecnología extranjera de segunda mano, están condenados a una perpetua dependencia. Y si no se posee mucha población calificada, el panorama es crítico.
Peor o más execrables aun son los pocos casos de países que habiendo alcanzado ciertos respetables niveles de desarrollo tecnológico e industrial, o incluso habiendo alcanzado posiciones de vanguardia, cometen el suicidio político de destruir adrede sus estructuras industriales y sus entes creadores de tecnología, más aun llegando a atentar contra sus instituciones de instrucción pública que forman mentes capacitadas para operar dichas industrias y crear nuevas tecnologías. Para cometer semejantes actos de traición a la patria, se conjugan dirigencias venales, entreguistas o mercenarias; población adormecida o colonizada mental; y partes de las fuerzas armadas e intelectuales en completo grado de confusiones conceptuales, completamente adocenados.
En nuestro país, los sectores retardatarios, escudados en un anacrónico y antinacional “librecambismo”, varias veces a lo largo de nuestra bicentenaria historia, se dedicaron con una furia digna de mejor causa, a destruir los avances
industriales logrados (así hayan sido inicialmente artesanales), y en impedir o frenar o destruir los avances industriales y tecnológicos propios, que varias veces nuestros empresarios, científicos y técnicos lograron, y que sucesivamente diversos patriotas apoyaron.
Así sucedió con los liberales de comienzos del siglo XIX, inicialmente representados por el achicador territorial crónico, que fue Rivadavia; y luego que fuera expulsado del poder ante tamaña sucesión de desatinos y actos de traición a la patria, sus sucesores (los unitarios y el núcleo duro de los rivadavianos), nunca dejaron de conspirar o accionar, apoyados alternativa o conjuntamente por las dos grandes potencias de esa época (Gran Bretaña y Francia), y en menor escala por la potencia emergente (EEUU) y el Imperio del Brasil.
En el segundo gobierno de Rosas, (que pese a los constantes ataques internos y externos, mantuvo firme la defensa de la soberanía y la integridad territorial), las producciones manufactureras de la época, básicamente de tipo artesanal, prosperaron al amparo del proteccionismo de hecho imperante. No solo en la por entonces más industriosa región actual del NOA, sino en otras provincias.
Derrocado Rosas y luego de la defección del varias veces traidor Urquiza, el mitrismo se hizo del poder, instaurando un régimen unitario, librecambista, y que a sangre y fuego, con el degüello de opositores como método usual, instaló a Argentina como proveedora de materias primas del “taller del mundo” (Gran Bretaña), que nos inundó con sus productos, a costa de la rápida destrucción de nuestras incipientes industrias artesanales. Ello implicó riqueza para la ciudad – puerto capital, y miseria generalizada y estancamiento o retroceso y despoblamiento para las provincias, en particular para las del noroeste. Una parodia de nación independiente, para ocultar la realidad de colonia político – económica británica.
Mientras el mundo cambiaba y se producía la Segunda Revolución Industrial (entre 1870 y 1900 aproximadamente), surgían nuevas potencias industriales que ya para el comienzo del siglo XX habían superado en producción y en tecnología al viejo y en lenta decadencia imperio británico. Las principales dos nuevas potencias industriales, Alemania y EEUU, lo habían conseguido aplicando prolijamente las ideas básicas magistralmente expuestas por List, países donde vivió y difundió su
sensata ideología político-económica de fuerte tono anti liberal y favorable a un necesario proteccionismo e intervención estatal, hasta que los países estuviesen en condiciones de competir. Postura diametralmente diferente al liberalismo extremo y antiindustrialista de las “clases patricias” de aquella Argentina feudal del voto cantado, que desde Mitre (1862) duró casi medio siglo, ignorando los profundos cambios que se suscitaban en el mundo, y desperdiciando una oportunidad única para desarrollarnos en vez de simplemente crecer basados exclusivamente en el sector agroganadero pampeano, y poco más.
La década del ’30 (1930-1943) implicó un retorno al feudalismo campero retrógrado, esta vez explícitamente subordinado a Gran Bretaña mediante el Pacto Roca – Runciman (1935), el mismo que Jauretche calificara como El Estatuto Legal del Coloniaje. Institucionalizó el fraude electoral, procedimiento que el patrioterismo vacuno llamó ampulosamente “el fraude patriótico”. En ese período no hubo política industrial, y el parcial avance manufacturero se debió más a necesidad –ante carencia de divisas y otras restricciones del marco geopolítico mundial-, que a una vocación industrialista de la dirigencia políticamente ultra conservadora y ultra liberal en lo económico. Incluso el varias veces ministro de hacienda y personero de los intereses británicos, Federico Pinedo, afirmó la “conveniencia” de promover los cierres de fábricas una vez que se “normalizara” el comercio y la economía mundial. Fue el mismo que afirmó que “la población argentina no debería superar los 10 millones, para mantener la relación de cuatro cabezas de ganado vacuno por habitante”…¡cero criterio de soberanía, de desarrollo, de crecimiento (ni siquiera del sector agropecuario), y cero de concepción geopolítica con criterio de grandeza!
En 1955, nuevo golpe de Estado oligárquico-conservador-liberal, y nuevo intento de forzar la vuelta a la “Argentina de la ‘grandeza’ “ del país - estancia, desalentando e incluso agrediendo a la industria; como la virtual expulsión de Mercedes Benz, que concretando su primera inversión en el exterior, planificaba producir en Argentina camiones y ómnibus; lo que ante las trabas absurdas –alegándose la afinidad peronista de la automotriz germana- la inversión se derivó hacia Brasil, de donde poco después importaríamos los vehículos de carga que le miopía oligárquica impidió fabricar acá. De la misma forma, se canceló la
producción del caza Pulqui II, ante las presiones conjuntas de Gran Bretaña y EEUU…para después importar 100 vetustos cazas-bombarderos Gloster Meteor británicos. Previo a eso, para desactivar al Pulqui II EEUU había sugerido vender 50 o 60 de Sabre F 16, lo que nunca se cumplió. Para entender el tema, el Pulqui II, el Sabre F 86 y el Mig 15 eran en su momento los diseños más avanzados del mundo, derivados de proyectos alemanes…pero nosotros no fabricábamos motores a reacción, y comprárselos a Rusia era “impensable” en el marco de la guerra fría.
En 1955 Argentina ya no era considerado un país subdesarrollado, estando a las puertas del desarrollo consolidado. Tres años de desprotección anti industrial y anti tecnológica alcanzaron para hacernos involucionar parcialmente hacia el mito liberal de “concentrarnos solo en producir aquello para lo cual tenemos las mejores condiciones naturales”, elegante justificación del retroceso a la economía pastoril. Existen referencias que el golpe de Estado de “la fusiladora” fue festejado por Churchill…¡Habíamos vuelto al redil colonial!
En 1962, luego de poco más de tres años del frondizismo, que con aciertos y errores apostó a industrializarnos y al autoabastecimiento petrolero, mediante otro golpe de Estado volvió a atacarse el proceso de industrialización, mediante la vieja artimaña del “libre comercio” y el ahogo financiero, como tenazas que ahogaron buena parte de los avances. Previo al golpe, el príncipe Felipe de Edimburgo –invitado por la oligarquía vacuna- había visitado Argentina, y con un atrevido discurso colonialista, aconsejó “dedicarnos a lo que mejor sabemos hacer, y no ‘desperdiciar’ esfuerzos en industrializarnos”. Los “generales de empresa” (altos oficiales imbuidos de liberalismo y con pretensiones gerenciales), operaron en consecuencia perpetrando el golpe de Estado, con los instigadores cómplices civiles de siempre.
El golpe de Estado de 1966 fue atípico, pues mezcló acciones liberales con iniciativas industrialistas y desarrollistas.
En 1976, con el último golpe de Estado del siglo, irrumpió el neoliberalismo, con el “conveniente” marco de violencia, represión y silenciamiento de voces discordantes. Casi sin solución de continuidad, el neoliberalismo crudo y extremo, duraría un cuarto de siglo, hasta 2001, provocando la hecatombe social, política y económica de la crisis terminal de 2001/2002, en la cual el poder financiero
transnacional apostó a nuestra balcanización en media docena de republiquetas, y ese poder plutocrático mundial tuvo la osadía de sugerir que nos nombren un “virrey” (administrador) impuesto por la Banca transnacional. Fueron 25 años terribles, de represión dura o sutil, según las épocas, de empobrecimiento masivo, de endeudamiento nacional irracional, de destrucción industrial, de frenos y ataques a los entes tecnológicos, de subordinación vil y explícita a los poderes financieros y las potencias tradicionales, de destrucción de los sistemas y programas de instrucción pública, de freno a las obras públicas importantes y estratégicas; en suma, de involución general irracionalmente acentuada.
Aquellos 25 años de liberalismo extremo, comenzaron con las bayonetas custodiando a los agentes financieros y gerenciadores de la extranjerización y destrucción generalizada, y continuaron con la instauración de la “fujimorización” de la política, lo que varios llamaron la cleptocracia neoliberal institucionalizada, llevándonos al caos y al borde de la disolución nacional.
Prácticamente el único desarrollo tecnológico “tolerable” para la oligarquía campera y los sectores reaccionarios afines, es el vinculado con el sector agro ganadero, en lo cual hubo significativos avances, como en la siembra directa. Importante sin duda, pero totalmente insuficiente para construir una gran nación.
En artículo separado, se analizará la situación actual, una reedición del neoliberalismo de los años ’90, con algunos condimentos propios que no alteran la esencia anti industrialista, anti tecnológica, anti regional y subordinada a las potencias anglosajonas y la UE, y de fuerte concentración de la riqueza.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
ANALISTA DE TEMAS ECONÓMICOS Y GEOPOLÍTICOS

sábado, 23 de enero de 2016

ENERGÍA - ¿EMERGENCIA POR LA CRISIS O CRISIS POR LA EMERGENCIA?
Los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) y las sucesivas declaraciones de “emergencia” en las distintas áreas de gobierno, son los rasgos característicos del nuevo gobierno neoliberal de Argentina. El Sector Energético no fue la excepción.
Tal como expliqué en dos artículos recientes (Aranguren ¿ministro argentino o…?; Energía, ¿el presidente no sabe?), la situación del Sector Energético Argentino no mostraba de ningún modo un cuadro de “crisis” ni mucho menos, que ameritara la declaración de “emergencia”.
Sin dudas existen problemas, pero toda economía en crecimiento y en transformación hacia el desarrollo, exhibe problemas. Los principales son: en lo eléctrico, los atrasos tarifarios, que incluyen fuertes asimetrías entre las muy subvencionadas tarifas de Capital Federal y el Conurbano, respecto a todo “el resto” del país; y cierto nivel de retrasos en las inversiones en Distribución (o sea líneas urbanas, de baja tensión, con todos sus sistemas involucrados –redes, trafos, etc.-); mientras que en lo energético global, la falta de autoabastecimiento de petróleo y gas natural.
Algunos opinantes, incluyendo expertos y periodistas, además de funcionarios y asesores de los mismos, con dudosa objetividad o sesgadamente, presentan como “un gran problema” las inversiones que deben hacerse en nuevas usinas (Generación) y en sistemas de Transmisión (redes de alta tensión)…¡pero ese no es un “problema” sino una realidad que con adecuada planificación y acción, perfectamente se puede ir cubriendo adecuadamente. Claro está que para los liberales, toda gran inversión necesaria, siempre fue “un problema”, por lo que no son expertos en desarrollo, pero si en excusas para diferir obras e inversiones en infraestructura básica y estratégica. La Historia Argentina lo demuestra.
En los doce años precedentes, superando incluso atrasos considerables en inversiones en Generación y Transmisión (G y T) en los que se incurrió en los últimos años del anterior período neoliberal (1999-2001), hubo fuertes inversiones en G y T, se invirtió acentuadamente para abastecer el fuerte crecimiento de la demanda, que fue consecuencia de las notables mejoras socio económicas, del crecimiento general, y del fuerte proceso de reindustrialización.
Eso significa que se abasteció y mejoró la infraestructura del servicio eléctrico, incluso con obras enormes y muy costosas, como los 5.500 Km. de líneas de alta y muy alta tensión, y con sensibles incrementos de la Potencia Instalada, que posibilitaron abastecer la demanda acentuadamente creciente, en un contexto general de fuerte desarrollo. Y como se preveía que el desarrollo debía continuar, existen varias usinas muy importantes, ya comenzadas algunas y otras en proceso de concretarse. Con esas nuevas centrales eléctricas, y otras más que estaban claramente en carpeta (como la repotenciación de Yacyretá, más Añácua, Corpus, Garabí-Panambí, Paraná Medio Cierre Norte, algunas termoeléctricas de alta potencia y bajo consumo, más eólicas patagónicas y del litoral marítimo,), más los acuerdos de compra de energía eléctrica a Bolivia, seguramente se previó ir cubriendo adecuadamente los fuertes crecimientos de la demanda eléctrica. ¡Ese no es un contexto de crisis, que justifique una calificación de “emergencia”!
Hace al caso mencionar las 10 estrategias de manipulación mediática, expuestas por Noam Chomsky, que son un manual resumido de como entender y enfrentar la colonización cultural y la imposición forzosa de modelos de achicamiento económico, destrucción social y pauperización forzosa socioeconómica.
Siendo fácilmente asequibles por Internet, en mérito a la brevedad, no tiene sentido reproducir las diez estrategias expuestas por el citado notable pensador.
Alcanza con citar la segunda: “CREAR PROBLEMAS, DESPUÉS OFRECER SOLUCIONES”. Dado que la crisis energética objetivamente no existe, el gobierno neoliberal de Argentina se está esforzando…por presentar un supuesto panorama de “profunda crisis”, para en ese marco imponer sus “soluciones” y supuestamente imprescindibles “medidas ineludibles de urgencia”, las que en el contexto de “emergencia” pueden dar lugar a contrataciones directas y otras figuras que eludan la transparencia de las licitaciones. Como además ya resulta muy claro que el macrismo tiene como aliados y compañeros de ruta a los sectores transnacionales del ecologismo fundamentalista, por medio de sus agentes locales, están montando una fuerte campaña mediática con la cual pretenden forzar las falsas “grandes soluciones” de las energías eólica y solar, las cuales no solo son muy costosas por KWh (por lo que requieren fuertes subsidios estatales y otras
medidas draconianas y abusivas, como la obligación del consumo por parte de grandes usuarios y las distribuidoras de energía, sin importar el precio del fluido), sino también el hecho no menor que esas energías no pueden superar sus acentuadas intermitencias, lo que las hace totalmente inútiles para operar como generación de base, y además obliga a tener funcionando, como reservas calientes, a usinas convencionales, para estabilizar la tensión y para cubrir los baches de generación. Y, cosa que se oculta, por lo general las usinas de respaldo son termoeléctricas, o sea consumidores de petróleo o gas. Casualmente, el actual Ministro de Energía proviene del riñón de la petrolera británica – holandesa Shell.
Tanto esas ONGs transnacionales –financiadas y orientadas desde el núcleo del poder de la UE y EEUU-, como los funcionarios del actual gobierno argentino, omiten cuidadosamente mencionar los serios problemas operativos y estratégicos que para naciones como España y Alemania, causó la patológica acentuada dependencia de las ineficientes y costosas energías eólica y solar (cuando se les asigna un rol pretendidamente central, para el cual están técnicamente incapacitadas). Adviértase que no por casualidad, Alemania depende desesperadamente de la provisión de gas ruso, carbón polaco y norteamericano, y electricidad de sus socios de la UE. Y no por casualidad, la quita de elevados subsidios, tornó inoperante a la energía solar en España, y conflictiva a la eólica.
En el contexto macroeconómico actual, parecería que el abastecimiento eléctrico no será un gran problema para Argentina, pues la acentuada recesión y fuerte caída del PBI provocada por la catarata de DNU (Decretos de Necesidad y Urgencia), fuertemente instigadores de recesión, desocupación, desindustrialización forzosa y redistribución negativa de los ingresos, previsiblemente provocará un amesetamiento de la curva de consumo eléctrico, o incluso una caída sensible, como no ocurría en Argentina desde los terribles años de la crisis terminal de 2001/2002, provocada por los mismos que hoy conducen la Economía Argentina.
Por otra parte, tal como expusieron varios analistas de la realidad económica argentina (como Roberto Navarro, Aldo Ferrer, Alfredo Zaiat, y Andrés Asiain, entre otros), uno de los objetivos de los neoliberales hoy en el poder, es aumentar drásticamente la tasa de desocupación, llevándola del 6 % y fracción en que
estaba, a más del 15 %, o incluso 20 %, para con ello forzar los salarios a una fuerte baja con carácter estructural (o sea permanente), en línea con lo que en su momento públicamente expresó el actual presidente “los salarios son un costo más, y Argentina necesita reducir costos; cada uno debe estar dispuesto a aceptar lo mínimo posible” (cita conceptual, no textual). ¡Claro que eso de “ingresos a la baja”, en el esquema actual, no le resulta aplicable a la oligarquía campera de la Pampa Húmeda y sus prolongaciones, ni a los sectores de la especulación financiera e importadora, que se han hiper enriquecido, y todo indica que el proceso de transferencia negativa de los ingresos sigue!
En ese contexto de desocupación forzosa inducida, y de estrecheces presupuestarias para inversiones básicas (también provocada a consecuencia de la quita de las retenciones al sector agro-exportador), puede entenderse la abrupta paralización de algunas importantes usinas eléctricas en construcción, y la instigación del propio presidente y sus colaboradores, a cancelar otras usinas de enorme importancia estratégica, como tres nuevas grandes centrales nucleares y tres importantes hidroeléctricas (con financiaciones blandas china y rusa), justificando esas impresentables iniciativas, con pretextos financieros-presupuestarios muy sesgados, y con la furiosa oposición sistemática al desarrollo y a esas fuentes de generación, por parte de las transnacionales británicas del ecologismo fundamentalista.
Las usinas cuyas construcciones se frenaron, o que se pretende anular sus procesos de construcciones ya aprobados, son las siguientes.
Termoeléctrica Guillermo Brown – Ciclo Combinado- (1) 280 MW
Termoeléctrica Brigadier López – Ciclo Combinado- (1) 140 MW
Hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic- (2) 1.740 MW
Nuclear Atucha III- (2) 800 MW
Hidroeléctrica Chihuido I- (3) 637 MW
Nuclear 5ta. Central (3) 1.000 MW
Nuclear 6ta. Central (3) 1.200 MW
Potencia Total (4) 5.797 MW
(1) En construcción, demorada.
(2) Comenzada.
(3) Con financiaciones y apoyos técnicos acordados.
(4) Representan un incremento del orden del 18 % de la Potencia Instalada actual.
Por lo expuesto, más que una emergencia eléctrica inducida provocada por la inexistente crisis, tiene todas las características de una crisis eléctrica forzada por la prefabricada emergencia eléctrica.
CARLOS ANDRÉS ORTIZ
MAGISTER EN GESTIÓN DE LA ENERGÍA
ANALISTA DE TEMAS ECONÓMICOS Y GEOPOLÍTICOS

viernes, 22 de enero de 2016

http://mundo.sputniknews.com/radio_que_pasa/20160121/1055977362/macri-cristina-encarcelar.html

Reportaje en diario ruso, incluido en varias notas compendiadas.

lunes, 18 de enero de 2016

40 AÑOS EN VANO
El 24 de marzo se cumplirán 40 años de la perpetración del siniestro y totalmente antinacional golpe de Estado, autotitulado “proceso de reorganización nacional”, nombre que burdamente invoca y se erige como sucesor histórico de la “organización nacional” del muy infame mitrismo.
Si bien el gobierno de Mitre fue entre 1862 y 1868, los historiadores de la acaramelada versión intencionalmente adulterada, conocida como la corriente del academicismo histórico, sitúan al “proceso de organización nacional” en el período comprendido entre la destitución de Rosas (1852) y la plena influencia de los intelectuales afrancesados, pro británicos y ultra liberales (1880), de la llamada “generación del ‘80”. El academicismo histórico fue fundado por Mitre, quien no solo escribió una historia argentina al cuento, distorsionada a favor de su proyecto político económico oligárquico – liberal, sino que también promovió la fundación de la academia nacional de la historia, ente desde siempre funcional a los dictados del establishment portuario librecambista campero; este último es la oligarquía agropecuaria de la Pampa Húmeda y sus ramificaciones, sector económico social que se hizo de grandes extensiones de fértiles tierras, en base a políticas complacientes e incluso cómplices, de Rivadavia, Mitre y Sarmiento, principalmente.
Aquel modelo agro exportador, que entonces nos subordinó como colonia político-económica de Gran Bretaña, caducó completamente en 1914, como muestran la Historia y la Geopolítica Mundial, pero hasta hoy los sectores de la “inteligentzia” (*) local fingen no darse por enterados.
El caso es que el golpe cívico militar de 1976, con la excusa perfecta de “combatir la subversión” (que existió y entre otras causas fue fomentada por Gran Bretaña y “occidente”) eliminó toda posibilidad de oposición, al proceso sistemático de destrucción y extranjerización brutal de la economía argentina, que significó la instauración del neoliberalismo salvaje (**), de la mano de Martínez de Hoz, sus “Chicago’s Boys”, y sus continuadores durante un cuarto de siglo, amparados inicialmente por el general Videla y sus secuaces.
El lavaje de cerebros, que desde 1955 (***) se estuvo perpetrando en la conciencia de los argentinos, sumado a la férrea censura en los medios de comunicación y en todas las cátedras, impidió y cortó de raíz casi toda posibilidad de crear conciencia respecto a la forma brutal y sistemática en que se atacó a los Intereses Nacionales, mediante operaciones de pinzas económico-financieras, que ahogaron toda posibilidad de desarrollo, por fuera del estrecho y caduco modelo agro exportador decimonónico. ¡El “proceso” y sus cómplices altos oficiales, fueron dóciles mandaderos de las retrógradas oligarquías vernáculas, y de los mandatos del poder financiero transnacional, resumidos en el Consenso de Washington!
En esos años, resultaba patético escuchar los “argumentos” de las clases medias, que repetían como loros frases hechas instaladas por los medios de comunicación masiva, por caso la muletilla de “achicar el Estado es agrandar la Nación”, que “orgullosamente” hasta un chofer de ómnibus urbano pegó en el parabrisas; sin ser consciente que ese achicamiento forzoso implicó la entrega vil del patrimonio nacional, del Poder de Decisión Nacional, y la condena al desempleo para muchos compatriotas.
Tanto o más patético era escuchar las conversaciones o argumentaciones, teñidas de endeble patriotismo de pacotilla, de sectores uniformados, que irracionalmente se alineaban automáticamente tras las destructivas políticas económicas de los tecnócratas neoliberales, alabando aberraciones como los cierres de fábricas, la apertura comercial indiscriminada y brutal, el crecimiento de la especulación financiera sin medir sus siniestras contrapartidas (solían alabar los altos rendimientos de algunos “placitos fijos” o se encandilaban con “los importados”, pero nunca pensaban más allá), etc. ¡Si el lote de Comandantes apoyaba a los siniestros tecnócratas destructores de la economía, “seguro debía estar bien lo que hacían”! Claro que tenían los cerebros previamente limados por los cursos de la Escuela de las Américas. Por supuesto siempre hubo valiosas y honrosas excepciones. Por caso el auténtico patriota General Juan Enrique Guglialmelli (a quien tuve el gusto enorme de conocer e incluso con quien pude conversar extensamente).
Ese período de destrucción sistemática de Argentina, duró 25 años, solo con algún breve interregno en el que se intentó resistir, en parte del alfonsinismo. No solo hubo una violenta regresión, que hizo retroceder más de medio siglo los volúmenes de la producción industrial, se congelaron actividades tecnológicas (como la nuclear), se bajó acentuadamente el poder adquisitivo de los salarios, y aumentó drásticamente la desocupación. También se nos endeudó salvajemente, comprometiendo seriamente nuestra soberanía, con procedimientos muchas veces catalogados como delincuenciales o actos de traición a la patria (nunca condenados efectivamente, por “esos vericuetos” de los mecanismos judiciales, demostrándose que “todos somos iguales ante la ley…pero algunos son más iguales que otros). Incluso estuvo en serio riesgo la subsistencia de Argentina como nación, dados los poco conocidos pero concretos intentos de balcanización, al estilo del padecido por Yugoeslavia.
Aquel infierno descomunal, comenzó abruptamente con el gobierno “marzista” (de marzo de 1976), se acentuó entre 1989 y 2001; para salir de él trabajosamente desde 2003.
Hubo claramente muchos más logros que errores, en los doce años precedentes, pero algunos de esos errores fueron muy gruesos, y las consecuencias se están pagando. Defectos de comunicación, que aun pese al cerco mediático se pudieron superar; demoras en enfrentar temas estratégicos como los ferrocarriles; falta de accionar concreto en el manejo estratégico de las exportaciones de materias primas, pues debió recrearse el IAPI quitándose el manejo al puñado de grandes exportadoras transnacionales; no se trabajó debidamente en el sector de pequeños y medianos productores agropecuarios, muy diferentes a las grandes oligarquías camperas; no se concientizó a los docentes y otros sectores medios, que sus sensibles mejoras socio económicas serían destrozadas en el marco de otras políticas económicas (como ahora sucede); se instalaron y mantuvieron discursos y actitudes anti militaristas propias de ciertas “izquierdas” siempre antinacionales, olvidándose que Las Instituciones Militares son no solo necesarias sino imprescindibles en toda nación soberana, y se inició muy tarde y en forma muy incompleta el imprescindible proceso de rearme, que nos mantiene en situación casi total de indefensión; etc.
Increíblemente, cuarenta años después, con las mismas mentiras político-económicas, adornadas por un discurso “simpático” al estilo de los predicadores mediáticos y de los hinduistas “pacifistas de billeteras ávidas”, los mismos que habían accedido al poder de la mano de las confusas cúpulas militares, o en base a las mentiras del menemato, esta vez coparon el poder pese a dejar traslucir el brutal programa de crisis prefabricada que planificaban perpetrar…y que están ejecutando rápida, brutalmente e incluso con torpezas que evidencian no solo notables grados de improvisación, sino de una marcada impunidad de la que parecieran hacer gala sin tapujos.
Es increíble que convencieran a las clases medias y a vastos sectores populares, no solo de avalar un plan que compromete seriamente la soberanía y los Intereses Nacionales, sino que ataca directamente al bolsillo y la dignidad de los asalariados, profesionales y pequeños empresarios que dependen de la bonanza de esas clases medias y sectores populares, pues son sus clientes.
Y seguramente, en base a prometidos amplios indultos a militares presos como resabios de aquella guerra civil encubierta que padecimos, resulta muy claro que masivamente los integrantes de las FFAA y FFSS y sus retirados, apoyaron y aun apoyan entusiastamente esta reinstauración del neoliberalismo salvaje, supuestamente no dándose cuenta de las medidas lesivas a la soberanía e incluso de subordinación explícita a Gran Bretaña y sus aliados, que en brutal aluvión se están consumando en base a decretazos, con el silencio cómplice de la mayoría de los medios de comunicación.
Los pueblos que desconocen su historia, repiten sus mismos errores. En Argentina, los 40 años pasaron en vano.
(*) Concepto acuñado por Jauretche, para definir a sectores intelectuales divorciados de la realidad nacional, y encandilados por “las luces de Europa”; trazando un paralelismo con los mínimos sectores cultos de la Rusia Zarista, encandilados de europeísmo pero ciegos a la extrema miseria de su pueblo.
(**) “El Horror Económico” – Viviane Forrester; “La Doctrina del Shock” - Naomí Klein; Aldo Ferrer, Alfredo Zaiat y otros autores nacionales en múltiples libros y artículos; etc.
(***) En rigor el lavaje de cerebros comenzó a fines del siglo XVIII con las “nuevas ideas” de liberalismo económico a ultranza, se acentuó desde el accionar rivadaviano y otros librecambistas desde 1810, y tuvo sus picos de exacerbación en
varios períodos funestos de nuestra historia, el último de los cuales había sido el cuarto de siglo neoliberal 1976-2001, este último heredero directo de la “revolución fusiladora” de 1955.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolitico

martes, 12 de enero de 2016

ARANGUREN, ¿MINISTRO ARGENTINO O SÚBDITO DE SU GRACIOSA MAJESTAD?
El Ministro de Energía de Argentina, Juan José Aranguren, acredita una larga carrera profesional –desde 1979- en la petrolera anglo-holandesa Shell, importante funcionario en la central británica, desde 1997 en el directorio de la filial argentina y otras regionales, y por último presidente local de Shell.
Es probado e indudable su total alineamiento con las directrices doctrinales político – económicas vigentes de “Las Siete Hermanas”; mega petroleras anglosajonas cartelizadas desde el período de entreguerras, en el siglo XX, en épocas en que marcaban las pautas del mercado petrolero mundial.
Shell es uno de los mascarones de proa del accionar colonialista de Gran Bretaña, y del cartel de hidrocarburíferas de Gran Bretaña y EEUU.
En ese rol, formalmente ciudadano argentino, pero en los hechos “ciudadano transnacional” totalmente consustanciado con el neoliberalismo mundialista, Aranguren emprendió distintas acciones de claro hostigamiento al gobierno argentino, en las recientes épocas de políticas económicas heterodoxas; cuando no estábamos “automáticamente alineados” con las potencias tradicionales.
Aranguren operó funcionalmente al neoliberalismo transnacional del sector financiero, de las hidrocarburíferas neocolonialistas (de EEUU, Gran Bretaña, Francia), y otras grandes corporaciones oligopólicas y cartelizadas mundialmente.
¿Argentino Aranguren? Todo parece indicar que solo lo es de nacimiento, pero por su accionar un “ciudadano del mundo”, consustanciado con ideas y pautas de acción del globalismo a ultranza, que actúa limitando en grados superlativos, o incluso eliminando, a los Estados – Naciones soberanos. Sin ánimo peyorativo y solo como definición sociológica, sería entonces un cipayo asumido, según las filosas y precisas conceptualizaciones siempre vigentes de Jauretche.
En ese contexto, marcado por sus antecedentes, se analizan diversas expresiones recientes y acciones que lo ubican en un rol como otros mandamaces, de gobiernos ultra liberales, marcadamente elitistas, clasistas a veces con mal disimulado racismo, antiindustrialistas, de hecho opuestos al desarrollo nacional autónomo, y alineados a la potencia mundial dominante de turno…antes Gran Bretaña y hoy EEUU y la UE. En rápido repaso histórico, en el triste rol de subordinados a dictados de potencias extranjeras, se puede citar a Rivadavia, Mitre, la “generación del ‘80” (decimonónica), Federico Pinedo (abuelo del actual legislador), Martínez de Hoz, Cavallo, etc.
En ese contexto apátrida que prioriza los objetivos excluyentes de las petroleras transnacionales y del modelo de feroz achicamiento del Estado Argentino, puede entenderse la frase de Aranguren: “no es relevante el autoabastecimiento (hidrocarburífero)”. ¿Cómo no va a ser relevante el autoabastecimiento de petróleo y gas, si desde comienzos del siglo XX, la dependencia de esas importaciones condicionó en forma negativa nuestra Balanza Comercial, siendo una herramienta política de sometimiento a las imposiciones de Gran Bretaña y EEUU? ¿No es relevante, si ante la previsible futura suba de los precios internacionales, al terminar las actuales condiciones de muy bajos precios, una duplicación o incluso triplicación de los precios, produciría un descalabro inmanejable para Argentina, si no logramos el autoabastecimiento?
¡Y por sobre todo!, ¿como no va a ser muy importante nuestro auto abastecimiento de petróleo y gas, si el yacimiento no convencional de Vaca Muerta, será la llave a nuestra irrupción como poderoso exportador de esos estratégicos combustibles, transformándose esa actividad en una ingente productora de divisas, con las cuales nuestro país dejará de depender de los condicionamientos leoninos del poder financiero transnacional? Claro que si se extranjeriza, todo eso se perderá, y a eso apuntan las acciones ya indicadas.
¿Desconoce todo eso Aranguren? Seguro que no, pero su accionar parece afín a la dependencia creciente de nuestro país a los dictados de “La Rubia Albión” (Gran Bretaña) y sus asociados neocolonialistas.
Muy grave es la desjerarquización de la real importancia y plena factibilidad técnica e incluso económica de Vaca Muerta, que mediáticamente instigan Aranguren y sus aliados/compañeros de ruta, del ecologismo cavernario (también instrumento de los dictados británicos), a través de Greenpeace, Fundación Vida Silvestre, FARN, AVINA y otras ONGs fundamentalistas. Eso no puede ser casual, pues existen fundadas sospechas, que las cuantiosas riquezas del mega yacimiento hidrocarburífero no convencional (uno de los mayores del mundo), sería la moneda de pago, con la cual el macrismo pretende “amigarse” (léase subordinarse) a las presiones de los fondos buitres y otros rapiñeros del sistema financiero especulativo transnacional.
En esa abstrusa y antinacional línea de pensamiento, recientemente Aranguren, en paralelo con el infundado y repetitivo discurso de las ONGs “ecologistas” británicas, y sus “perejiles” locales, (Clarín-14/09/2015-Energía Estratégica y otros medios electrónicos afines a las “renovables”, La Nación, etc.) dieron una serie de precisiones que son aberraciones técnicas sin asidero alguno, pero claramente funcionales a los intereses británicos de debilitar la posición geopolítica argentina en La Patagonia. Para eso, los operadores británicos atacan con particular dureza y rebuscadas argumentaciones falaces, los proyectos en marcha (Central Térmica Río Turbio, hidroeléctricas del Río Santa Cruz, Vaca Muerta, Chihuido I); iniciativas que al concretarse plenamente permitirán radicar efectivamente más población, inducir al desarrollo en esas vastedades casi deshabitadas, y con ello fortalecer nuestra situación geopolítica en una región particularmente delicada, amenazada la soberanía nacional por la fortaleza militar británica en Malvinas, el recurrente expansionismo chileno (que persiste en sectores “duros” del vecino país), y por las acciones disolventes de grupos pseudo indigenistas, también financiados desde la UE, EEUU y particularmente Gran Bretaña y sus aliados principales de la Commonwealth.
Atacó a la central carbonífera de Río Turbio, esencial en un lejano extremo de línea, básica para generar más trabajo genuino en el despoblado extremo sur continental, y eslabón importante para disminuir nuestra patológica dependencia del petróleo y el gas natural –por eso le “molesta” a Aranguren-, además de proveer energía de base, y disponer de tecnología de última generación que limita casi totalmente las poluciones, no afectando en nada a los glaciares (como mentirosamente lo afirman los ultra ecologistas).
La afirmación de Aranguren, según la cual “es más rentable” utilizar las “renovables sesgadas” (eólicas y solares), descalificando con ello a las centrales hidroeléctricas de Santa Cruz, a la central carbonífera, e incluso al gran yacimiento hidrocarburífero de Vaca Muerta, es una aberración técnica, inexcusable en un ejecutivo de muy alto rango del área energética y ahora ministro del tema.
La energía eléctrica no puede suplir al consumo de petróleo y gas, en diversos usos esenciales, menos aun la energía de baja calidad de eólicas y solares; eso es elemental, solo con malicia o mucha ignorancia puede argumentarse semejante dislate; y en el caso analizado, forma parte de una densa campaña de impresentables intereses antinacionales, digitada por petroleras y ONGs “ecologistas” británicas, y otros actores similares.
Inclusive profundizó ese error, al afirmar que el 87 % de la generación eléctrica se obtiene quemando combustibles fósiles”, lo cual es totalmente falso, pues el acumulado a noviembre de 2015 muestra un 65 % de generación fósil. Y es aberrante afirmar que con eólicas y solares se podrá reemplazar al petróleo y gas de Vaca Muerta,…¡no solo porque la energía eléctrica de las “renovables sesgadas” es intermitente, de baja calidad y alto costo real, sino por la elementalidad que los automotores, maquinaria vial, tractores, aviones, barcos, etc., necesitan hidrocarburos, pues no son eléctricos!
En la misma línea de ataques mediáticos infundados, alineados con los medios ultra conservadores (La Nación, Clarín, etc.), utilizando la misma parafernalia de argumentos falaces del ecologismo cavernario pro británico, el ministro Aranguren denosta a las grandes hidroeléctricas de Santa Cruz, ya comenzadas con financiación blanda china, afirmando que “sería más rentable y más ‘ecológico’ reemplazarlas por molinos eólicos”; lo cual conlleva una serie de gruesas falsedades, a saber:
- Ocultan que esas hidroeléctricas se pagan solas, en cuatro o cinco años de funcionamiento y consecuente ahorro de hidrocarburos. En cambio las eólicas son mucho más caras por KWh, solo viables con fuertes subsidios.
- En el mundo, la energía más barata es la hidroeléctrica. La eólica y la solar son caras e ineficientes, por eso van atadas a costosos subsidios.
- Es falso que las eólicas sean más baratas por KWh que las hidroeléctricas, para afirmarlo solo consideran el costo de instalación, pero no el rendimiento, calidad de la energía, vida útil, y las muchas ventajas adicionales de las hidroeléctricas, que no poseen las eólicas.
- La hidroeléctrica es energía de base, estable y previsible. La eólica y la solar solo son complementos, no sirven de base de ningún sistema eléctrico. Alemania apostó por las “renovables sesgadas” (eólicas y solares), y por sus limitaciones y bajos rendimientos, depende del gas ruso, carbón polaco y de EEUU y electricidad de sus socios de la UE. ¿No lo sabe Aranguren?
- Las hidros de Santa Cruz proveerán trabajo directo e indirecto a más de 20.000 personas durante su construcción, y luego serán la base de la industrialización y el desarrollo de actividades turísticas y recreativas.
- Funcional a la OTAN, a EEUU y la UE (sobre todo a Gran Bretaña), Aranguren y sus “socios” de Greepeace y similares, buscan hacer caer los muy importantes acuerdos estratégicos con Rusia y China, para volver a subordinarnos como colonia económica de las Potencias Tradicionales del G 7. El viejo y perimido esquema del país – estancia.
- En línea con lo precedente, están atacando el estratégico y muy importante Plan Nuclear en marcha, el mayor de nuestra historia.
- Preocupante en grado sumo, es que se estaría “preparando el terreno” para entregar Vaca Muerta como prenda de pago, de las exorbitantes sumas exigidas por los usureros buitres, y sus asociados menores locales.
Las evidencias demostrarían –salvo prueba en contrario- que Aranguren es Ministro del Gobierno Argentino, operador y funcional al Imperio Británico.
MGTR. EN GESTIÓN DE LA ENERGÍA CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 7 de enero de 2016

ENERGÍA, DESARROLLO Y COHERENCIA GEOPOLÍTICA
El reciente artículo del amigo Ing. Sergio Roko (El Territorio-03/01/2016), motiva estas reflexiones, las que teniendo discordancias y coincidencias con sus opiniones, en nada afectan el aprecio personal y respeto profesional.
Siendo complejo y muy particular el Sector Energético, se debe ser muy cuidadoso al momento de emitir opiniones al público, para evitar supuestos sobre entendidos (que no lo son tales para legos en el tema); muy preciso en las afirmaciones, e incluso tener cuidado de no caer en cierta “asepsia” técnica, que por tal excluya necesarios análisis del contexto económico, político, social, e incluso geopolítico. Sin eso, el análisis se parcializa, e incluso se distorsiona.
Comienza afirmando tajantemente que “en el último año o década no se ha invertido en este sector…”, lo cual es groseramente falso, y en base a ese error, pasa a justificar la “emergencia eléctrica”, que más que una necesidad operativa (ya expliqué en un trabajo reciente), es claramente una herramienta política de la “emergentocracia” (emergencia en casi todo), para justificar medidas muy duras, recesivas e impopulares…pero dudosamente imprescindibles, como las presentan.
Los tres grandes componentes del Sector Eléctrico son: Generación, Transmisión y Distribución. Analicemos en Argentina.
Generación.
2003 Potencia Instalada Nominal (teórica) 20.199 MW (1)
2003 Potencia Instalada Operable (real) 18.500 MW (estimada) (2)
2015 (nov) Potencia Instalada 32.449 MW (3)
2015 (nov) Potencia Instalada menos reserva 25.959 MW (4)
En 2003, la Potencia Instalada Nominal incluía varios equipos fuera de servicio, que al 2015 fueron reparados o reemplazados.
Entre 20.199 MW Y 32.449 MW, se incremento 60,64 %.
Pero entre 18.500 MW y 32.449 MW, aumentó 75,40 %, dato más veraz, pues en 2003 los 20.199 MW incluían potencias “de chapa” de equipos obsoletos o no operativos por daños mayores.
OETEC (1) precisa el dato de incremento de Potencia Instalada 2003/2015 en 12.250 MW.
Como el consumo creció mucho, por la fuerte reindustrialización, el sensible mejor nivel medio de vida, y aumentos de usuarios, las instalaciones de usinas debieron acelerarse, aumentando capacidad de abastecimiento, lo que se logró, incluyendo intercambios de energía con Uruguay, Brasil y Paraguay. Varias veces se operó casi al límite, pero no faltó Potencia; como si ocurrió en las décadas del ’80 y ’90.
Conclusión: por donde se evalúe, hubo inversiones considerables; con casos emblemáticos, como las terminaciones de Yacyretá y Atucha II (hoy Néstor Kirchner). Y los acuerdos estratégicos con China y Rusia, pusieron en marcha las construcciones de tres grandes hidroeléctricas y tres grandes nucleares.
Transmisión.
En Alta y Extra Alta Tensión, se construyeron 5.800 Km. de líneas (4), logrando incorporar al sistema interconectado a todas las provincias (incluyéndose a 10 antes aisladas). Obras emblemáticas fueron la interconexión NEA-NOA, Comahue-Cuyo; Sistema Central y Sistema Patagónico (hoy unificado), y la extensión hasta el sur continental con extremos en Río Turbio y Río Gallegos.
Conclusión: hubo inversiones cuantiosas, de alto valor estratégico y notable relevancia geopolítica.
Distribución.
Si bien hubo inversiones, que por su notoria dispersión geográfica y de diversas empresas prestadoras del servicio, no es posible analizar en un breve artículo; cabe inferir que posiblemente a consecuencia de los congelamientos tarifarios, se verifican ciertos niveles de atraso en casos puntuales, que no debieron ocurrir, dados los subsidios que se pagaron.
Coincido que en la franja costera del Uruguay, en Misiones la situación es crítica, y la solución vendrá con las construcciones de las hidroeléctricas Panambí – Garabí, que proveerán Potencia Firme in situ, e incluirán fuertes inversiones en Transmisión y Distribución, solucionando carencias estructurales en esas áreas.
Coincido que los nodos de generación térmica implementados, resultan costosos por KWh, y hubiese sido mejor construir algunos de los largamente
postergados proyectos hidroeléctricos medianos, estudiados en ríos interiores de Misiones. Esos equipos térmicos fueron soluciones de emergencia, ante necesidades de sostener la demanda con adecuada calidad operativa, pues mejoran la tensión, entre otros efectos técnicos.
Coincido con la necesidad de construir Anacuá y Corpus, también Garabí-Panambí.
Los aspectos técnicos no tienen color político, pero es innegable que determinadas líneas político económicas tienen sesgos energéticos muy marcados. Los gobiernos liberales en Argentina son pro térmicos, anti hidroeléctricos y anti nucleares. Hoy además son pro eólicos y solares. Ningún buen análisis técnico, puede soslayar esa realidad político-histórica.
Respecto a las dos hidroeléctricas del Río Santa Cruz, el análisis del Ing. Roko adolece de falta total de visión geopolítica, omitiendo la enorme importancia de contribuir al desarrollo del extremo sur continental argentino, una región estratégicamente muy sensible, que requiere ser dotada de infraestructura, para radicar más población, desarrollarla e industrializarla. Por otra parte, con la ventajosa financiación china acordada, en solo 4 o 5 años de operación podrá ahorrarse el equivalente al costo total, economizando combustibles fósiles.
Hay más para analizar, pero en mérito a la brevedad, es suficiente.
(1) OETEC-Informe del 05/11/2015.
(2) El Sector Eléctrico Argentino-Análisis Histórico, Situación Actual y Proyecciones a dos Décadas. - http://caoenergia.blogspot.com.ar/ Trabajo de Tesis de Maestría
(3) Síntesis del Mercado Eléctrico-Nov. 2015-Comisión Nacional de Energía Atómica.
(4) La Reserva de Potencia, se estima en el 20 % de la Potencia Instalada.
CARLOS ANDRÉS ORTIZ
CPN-MAGISTER EN GESTIÓN DE LA ENERGÍA

Enviado al diario El Territorio el 05/01/2016- En espera del derecho a réplica el 07/01/2016

lunes, 4 de enero de 2016

ENERGÍA - ¿EL PRESIDENTE NO SABE?
Recientemente, el presidente argentino expresó una frase que cabe al menos calificar de muy poco feliz, e indica claramente el muy pobre nivel de sus asesores energéticos, o peor aun, el evidente afán de distorsionar y de instalar falsedades conceptuales muy gruesas. De otro modo habría que afirmar directamente que miente en forma muy grosera, pero aceptemos que se trata de un caso –muy preocupante- de muy malas fuentes de información y preocupante carencia de nivel científico de sus asesores en el tema.
Recibido en una Universidad privada (habiendo cursado ¿sin completar? en institutos de Columbia y Filadelfia), el presidente es Ingeniero Civil, pero seguramente nunca ejerció la profesión, pues de cuna “se recibió” de empresario, y su activa vida social y política seguramente no le dejó tiempo para formarse debidamente en la compleja Temática Energética, lo que queda patente con sus mediocres afirmaciones.
Según la publicación electrónica especializada “El Inversor Energético y Minero” del 28/12/2015, Macri dijo textualmente: “Hicimos un estudio y vimos que las represas están en el puesto número 20 entre las mejores formas de conseguir energía”. Esas expresiones forman parte del marco comunicacional que sistemáticamente busca desacreditar a las hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic (ex Cóndor Cliff – La Barrancosa), en proceso de construcción en el río Santa Cruz.
Las dos hidroeléctricas proveerán 1.740 MW de Potencia, y 5.000 GWh/año de Energía, formando hermosos espejos de agua en medio de la aridez patagónica, creando además 5.000 puestos de trabajo muy bien remunerados, durante la construcción. Las presiones del lobby pro “renovable” (eólicas y solares), omiten que estas no sirven como centrales de base, y que para producir el mismo volumen de energía eléctrica, se necesitaría al menos duplicar la potencia Instalada si fueran eólicas, y al menos sextuplicar la Potencia Instalada si esas grandes hidroeléctricas, en forma muy irresponsable, pretendieran reemplazarse por solares. ¿Quién se haría cargo de los costos económicos de semejante descalabro, que proponen los sectores ultra ecologistas y los promotores de
eólicas y solares? Proponen menor calidad de energía, por las oscilaciones de voltaje y cortes imprevisibles, dado que el viento y el sol no se controlan.
Además esos ataques a grandes hidroeléctricas patagónicas, soslayan el fuerte rol geopolítico positivo de las mismas, en una región que es necesario desarrollar y poblar, ante las amenazas concretas directas e indirectas a nuestra soberanía, por parte de Gran Bretaña y de sus ONGs “ecologistas”, “indigenistas” y “derecho humanistas”; manipuladas y financiadas por ese imperio. ¡Pero la Geopolítica con sentido Nacional, no parece estar en la agenda del actual gobierno argentino!
En primer lugar, en mérito a la transparencia y credibilidad, sería muy bueno que el Sr. Presidente cite las fuentes en las que se basó su muy discutible afirmación, y también que indique taxativamente el listado de las (supuestas) mejores 19 alternativas de generación que (supuestamente) “superarían” a la hidroelectricidad. La realidad, bien fundamentada técnicamente, indica que esa peregrina afirmación presidencial es errónea, siendo precisamente la hidroelectricidad la forma más económica, menos contaminante y más competitiva, de las tecnologías disponibles. Incluso es una de las tres tecnologías aptas para funcionar como Centrales de Base (las otras son las nucleares y las termoeléctricas).
Todo eso en el marco muy claro de un operativo mediático comenzado antes, que intenta impedir las construcciones de grandes usinas hidroeléctricas y nucleares ya comenzadas (las dos presas de Santa Cruz –con financiación china-), y otras aprobadas y en curso de pronto comienzo efectivo (hidroeléctrica Chihuido I –financiación rusa-; dos grandes centrales nucleares con financiación y apoyo tecnológico chino; y una gran central nuclear con financiación y apoyo tecnológico ruso).
Claramente ese mega operativo mediático, al cual se prestó el Presidente, y que cuenta como uno de sus promotores al Ministro Aranguren, tiene varios objetivos paralelos y de última coincidentes:
- Frenar completamente las grandes obras hidroeléctricas y nucleares proyectadas, financiadas con créditos blandos, y en ejecución; apelando a diversas excusas insostenibles técnicamente, pero “ecológicamente
correctas” según el “recetario” del fundamentalismo ecolátrico digitado por las ONGs británicas y otras europeas y norteamericanas. “Recetario” que se pretende imponer en base a repeticiones constantes y a todo tipo de presiones ejercidas contra legisladores y cualquiera que busque la verdad y pretenda en tal sentido refutar las endebles argumentaciones del ecologismo fundamentalista.
- Anular o devaluar los muy importantes acuerdos estratégicos y China y Rusia, en línea con el declamado objetivo de “realineamiento automático” con las potencias tradicionales (EEUU-Canadá, UE, Japón).
- Impulsar en forma exagerada, fuera de sus posibilidades técnicas, a las mal llamadas “energías renovables” –eólicas y solares principalmente- (no sirven como centrales de base), sin contemplar sus reales altos costos de generación, sus elevados índices de indisponibilidades, y otras limitaciones bien conocidas en los ambientes técnicos, pero prolijamente ocultadas por los promotores a ultranza de esos equipos.
- Ocultar que entre las limitaciones de las “renovables sesgadas”(*), no es menor el hecho que precisan disponer de centrales de base en modo rotante (o sea funcionando), para cubrir los constantes baches de generación de eólicas y solares, y para estabilizar las acentuados intermitencias de sus producciones. De no contar con ese respaldo, las oscilaciones de voltaje harían inviable el servicio eléctrico. Y por lo general (tal como sucede en España y Alemania, entre otros casos), se deben instalar más usinas termoeléctricas, que en Argentina serían con seguridad más turbinas de gas o ciclos combinados, grandes devoradores de petróleo o gas natural…¡negocio para las petroleras y gasíferas transnacionales!
- Al frenar a las grandes usinas hidroeléctricas y nucleares, y retardar indefinidamente a otros proyectos de mediana potencia de esos tipos de energía, en realidad buscan acentuar la ya muy patológica dependencia de la matriz eléctrica argentina, respecto al petróleo y el gas.
- Dándoles preminencia no avalada por sus reales conocimientos ni por sus pobres o inexistentes avales técnicos, a diversos personeros del
ecologismo transnacional británico u organizaciones vinculadas a ese tipo de ONGs; pretenden erigirlos en jueces y partes, amén de supuestas “únicas palabras autorizadas” en el tema energético; pese a la debilidad conceptual y a las sucesivas campañas burdamente falaces esgrimidas y montadas reiteradamente por esas ONGs, como los casos de Greenpeace, Fundación Vida Silvestre (apéndice de World Wildlife Foundation), y otras similares como FARN, AVINA, etc. (**)
Por otra parte, no es un dato menor constatar la total inexistencia de especialistas energéticos con rigurosa formación, en el variopinto equipo de “asesores” que el presidente tuvo consigo al emitir su aventurada opinión, cuando fue visitado por la viuda de Douglas Tompkins, a la sazón acompañada por una activista extranjera del mismo perfil ecologista “tipo Greenpeace”. Estaban con el presidente, el rabino Bergman, quien por sus propias expresiones, no es experto en ecología (ni demuestra serlo en energía); otros funcionarios no técnicos, y Emiliano Ezcurra, ex activista de Greenpeace responsable principal del vergonzoso caso del collar puesto al falso “tigre de las yungas”, en un burdo operativo en el que se contrató a un baqueano salteño, para que pasee a un bovino con el collar satelital, como pudo demostrarse incluso judicialmente, o sea cero nivel de credibilidad del designado funcionario Ezcurra; y trascendió que en el “equipo estelar” de “especialistas ambientales”, el presidente tiene al menos a otros tres activistas vinculados a Greenpeace (Cali Villalonga), a Vida Silvestre (Diego Moreno) y a FARN (Dolores Duverges); ninguno de los cuales acreditaría pergaminos ni experiencia real para ser calificados de expertos energéticos, y menos aun para opinar con objetividad, dados su roles totalmente afines a las “renovables sesgadas”, como demuestran incluso sus accionares e intereses muy cercanos a comercializadores de equipos eólicos y solares.
El tema es muy grave, y pasó casi desapercibido, entre la frondosa maraña de la emergentocracia de los decretazos, desatada como un aluvión, que en su multiplicidad, hace que muchos hechos y opiniones pasen desapercibidos, pese a la enorme importancia que tienen para todos los argentinos, que, terminaremos pagando los costos, dado el sesgo marcadamente neoliberal, de las primeras consecuencias ya padecidas por varias de esas medidas, y su similitud con otros
procesos de aplicación masiva de la metodología que Naomí Klein llamó “La Doctrina del Shock.” La misma doctrina que destrozó a Argentina en los años ’90, a Grecia, España, Portugal, Rusia, México, y cuantos países en los que fue aplicada.
Según diversas fuentes serias (***), la inversión total de ambas hidroeléctricas santacruceñas, será de U$S 4.470 millones, de los cuales China financia el 85 %. Y el ahorro anual en combustibles importados se calcula en U$S 1.200 millones por año. ¡O sea que en menos de cuatro años de funcionamiento se pagan solas!
Neoliberales, ultra ecologistas pro británicos, y vendedores de “renovables sesgadas” asociados en maniobras para perpetuar el subdesarrollo crónico y la acentuada dependencia de hidrocarburos importados.
(*) Llamo a las eólicas y solares “renovables sesgadas”, pues en la legislación argentina, promovida por el ecologismo transnacional fundamentalista, arteramente se excluye de la clasificación a las hidroeléctricas de mediano y gran porte, pese a que son –sin duda- renovables.
(**) Ver amplias explicaciones técnicas en el libro “Los Profetas del Caos”, disponible en http://caoenergia.blogspot.com.ar/
(***) Entre otros, OETEC – 10/02/2015.
CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Magister en Gestión DE la Energía
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos