Archivo del blog

jueves, 31 de marzo de 2016

DESTROZANDO EL PLAN NUCLEAR Y OTROS LOGROS TECNOLÓGICOS E INDUSTRIALES
Recientemente se expulsó a 2.400 técnicos y profesionales altamente calificados, que trabajaban en la construcción de la Cuarta Central Nuclear Argentina, llamada Atucha 3, frenándose abruptamente la construcción y con ello paralizando de hecho al Plan Nuclear Argentino, que como Política de Estado fue oportunamente aprobado, prosiguiendo y acentuando el desarrollo del Sector Nuclear, renacido con mucha energía y grandes aportes presupuestarios, en 2006; luego de un largo paréntesis, congelamiento de proyectos y congelamiento de vacantes, vigente desde 1983/1984, a comienzos del gobierno de Alfonsín, con la gestión nefasta de Jorge Lapeña, en un proceso luego acentuado en los años ’90, en los que se intentó la privatización o directamente el desguace total, operativo que tuvo como uno de los actores principales a Domingo Cavallo y su mano derecha en energía, el ingeniero Carlos Bastos, hoy funcionario nacional.
La extrema gravedad de la situación y la injusticia social de la abrupta medida de paralización de la obra, provocó la renuncia masiva de toda la cúpula directiva –de aquilatada experiencia y conocida capacidad técnica- de Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA), ente estatal encargado de supervisar el proceso de construcción de esta nueva gran central nuclear, hoy paralizada sin ningún motivo real que lo justifique.
El actual Subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano, además de nada convincentes explicaciones para justificar la terrible medida que afecta los intereses estratégicos de Argentina, trazó un muy preocupante panorama acerca de las intenciones del actual gobierno nacional, que claramente –de perpetrarse- significarán un considerable retroceso, e incluso pueden derivar en la paralización total de la hasta ahora promisoria expansión del Sector Nuclear Argentino.
Al igual que con las hidroeléctricas en construcción en el río Santa Cruz, la excusa es –supuestamente- analizar las condiciones contractuales, lo cual es una aberración por varios motivos.
• Por ignorarse compromisos asumidos por el Estado, que no pueden soslayarse por simples y claramente falaces “sospechas”.
• Por perjudicar a Argentina, al postergar obras energéticas que necesitamos, y que la también falsa “emergencia energética” hace ver que la postergación (o peor aun cancelación) de esas grandes usinas, son simplemente aberraciones, pues nos quitan capacidad de generación de base (solo son usinas de base las hidros, nucleares y termoeléctricas), en un contexto de declamados faltantes de inversiones.
• Por incumplir absurda e incoherentemente los acuerdos estratégicos con China, que financia y da soporte técnico para dos nucleares y dos hidroeléctricas, en condiciones financieras muy favorables. Además, China es nuestro segundo comprador, por lo que solo la actual genuflexión ante las “potencias occidentales” puede “justificar” semejantes desplantes a China (recordar además el incidente del hundimiento del pesquero chino).
• El personal calificado abruptamente echado, es muy valioso, cuesta volver a convocarlos si se dispusiera continuar la obra, y más complejo y caro es reemplazarlo, pues una eventual nueva dotación requiere previa capacitación.
• El costo de postergar un año la central nuclear, demora la entrada en servicio de 800 MW, con elevado nivel de generación media anual, pues las nucleares operan a plena potencia, con escasas paradas para mantenimiento. La generación se estima en 6.300 GWh/año, lo que equivale a ahorrar más de 1.500 millones de litros de gas oil, por año, o combustible equivalente. Por otra parte, esta demora afectará a las centrales nucleares quinta y sexta, de 1.000 MW y 1.200 MW, así como al totalmente nacional proyecto CAREM (central nuclear modular), por lo que el derroche de combustible total será cuantioso, acentuándose nuestra dependencia de los combustibles fósiles, lo cual provocará mayores e inmanejables montos de importaciones de hidrocarburos, condicionando más nuestro hipotético desarrollo (impensable en el actual esquema ultra neoliberal). Solo la cuarta central, de no demorar su construcción, proveerá entre el 40 % y el 50 % de la electricidad adicional que deberá incorporarse a la fecha de su puesta en servicio. Como otro indicador muy negativo a la conducción actual, en Subsecretario Gadano manifestó veladamente su intención de desactivar Atucha I, la cual estaba planificada para ser repotenciada, extendiendo su vida útil y ampliando su Potencia Instalada. ¡Todo esto implica un daño descomunal al sistema eléctrico y por ende a la economía nacional, además del considerable freno al desarrollo tecnológico, que es difícil de medir monetariamente, además del desaliento que el hecho provoca en el ámbito científico!
• En el colmo del absurdo, como contracara a las paralizaciones abruptas a obras hidroeléctricas y nucleares, es notorio el aval oficial y el fuerte impulso que se pretende dar a las energías eólica y solar, las cuales son muy costosas por KWh, son inútiles como centrales de base, y deben operar con el respaldo “en caliente” (funcionando) de centrales de base, que en la sesgada matriz eléctrica que se está acentuando, previsiblemente serán termoeléctricas, lo cual implicará más derroche de gas natural y/o petróleo. Y en general, se prevé una avalancha de equipos importados, con muy leve incidencia favorable a la industria argentina, y con la incidencia negativa en la Balanza de Pagos.
Lamentablemente, todo ese accionar está en línea con las “imposiciones” de diversas ONGs ultraecologistas y otros operadores locales vinculados a esa misma operatoria; que propugnan una matriz eléctrica exclusivamente “renovable sesgada” (eólica y solar), que es una aberración técnica, además de sus altos costos (que ya preocupan a sectores industriales que serán los primeros afectados al obligárseles a consumir energía cara, según la enrevesada Ley Guinle), todo lo cual es omitido en sus falaces “análisis técnicos” por esas ONGs y sus operadores, ONGs que no por casualidad, son mayoritariamente británicas…al igual que Shell, de la cual proviene el actual Ministro de Energía.
Los británicos manejando nuestra energía, para impedirnos el desarrollo, por partida doble: freno al desarrollo tecnológico y patológica dependencia de los combustibles fósiles y de las muy ineficientes y muy caras energías “renovables sesgadas”.
Pesadas anclas que de no desactivarse, impedirán nuestro desarrollo social, tecnológico e industrial, lo cual ha sido un objetivo geopolítico constante de las potencias tradicionales (Gran Bretaña, la Unión Europea, EEUU y otros Estados socios menores), que no quieren una Argentina poderosa y desarrollada y operando como factor de unión de nuestros organismos regionales (Mercosur, Unasur, Celac), hoy muy atacados por quienes nos quieren imponer leoninos y muy perjudiciales tratados de “libre comercio” con las mencionadas potencias tradicionales “occidentales y cristianas”.
Similares aberraciones se están perpetrando en otras áreas tecnológicas. En mérito a la brevedad, serán analizadas separadamente, Dios mediante.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

martes, 29 de marzo de 2016

OPINIONES VERTIDAS EN SPUTNIK - 29/03/2016

http://mundo.sputniknews.com/radio_que_pasa/20160328/1058148267/argentina-telesur-accionista-tramite.html

sábado, 26 de marzo de 2016

HACIA LA ARGENTINA PASTORIL Y FEUDAL
Freno abrupto al Plan Nuclear, sin argumentos válidos ni menos aun creíbles; desguace total del proyecto misilístico Tronador, que estaba en etapas ya avanzadas de desarrollo, con pruebas iniciales satisfactoriamente superadas; congelamiento y extranjerización del Proyecto Satelital Arsat, y desactivación total del Arsat 3, sin argumentos válidos y solo en supuestas bases de “economías presupuestarias”, siendo que los satélites se pagan solos con los servicios que prestan; cancelación de todos los proyectos industriales aeronáuticos; muy posible cierre de los renacidos astilleros; achicamiento en Fabricaciones Militares; desfinanciación de diversos proyectos de investigaciones del CONICET y otros; masivos cierres de industrias como efecto buscado del aluvión de importaciones, achicamiento del mercado interno y subas descomunales de los costos de la energía; son los gruesos y muy preocupantes motivos que originan profunda preocupación y dolor, por el futuro de la ciencia y la industria en Argentina, y con ello, la lamentable confirmación que el encuadre crudamente neoliberal, reinstalado en Argentina, marcha a pasos forzados hacia la regresión del país de economía pastoril con una estructura socio económica feudal, tal como fuimos condicionados por el mitrismo (1862), o incluso antes, desde la derrota de Rosas en 1852, por la coalición de “federales” traidores (Urquiza y otros), unitarios recalcitrantes devenidos en ultra liberales, tropas extranjeras de línea y como apoyos logísticos, y mercenarios europeos, con Garibaldi a la cabeza de ellos.
Ese modelo socio – económico – político, ultra liberal en lo económico y ultra conservador en lo político, resurgió recurrentemente y siempre con fuerte espíritu revanchista, después de los pocos períodos en que tuvimos gobiernos que con diversos matices, estuvieron orientados a la defensa de los Intereses Nacionales.
Dentro de la desmesurada avalancha de medidas gubernamentales que día a día busca claramente desarticular completamente el país que cuenta con una importante base industrial, con notables avances en sectores tecnológicos puntuales y con otras concreciones en diversas áreas del saber tecnológico; “el modelo” muy claramente ha concentrado fuertemente la riqueza en muy pocas manos a costa de los sectores sociales medios y bajos, tanto mediante la eliminación de retenciones a sectores con grandes utilidades (mega “camperos” y
mineras), como con subas de precios descomunales provocadas adrede con las devaluaciones, y ahora con incrementos simplemente desorbitados de los servicios públicos, todo lo cual provocó una baja sensible en el nivel real de los salarios; que desactivó “por economías presupuestarias”, o “porque si nomás” varias líneas de acciones educativas, sanitarias y sociales, volviendo al Estado prescindente y ausente similar a otras épocas de gobiernos oligárquicos; paralizando abruptamente todas las obras públicas; provocando despidos en gran escala para forzar bajas considerables de los salarios reales, como excusas bajo supuesta reactivación futura; que claudicó ante las leoninas pautas del acuerdo con los buitres financieros; que incluso planea reducir aun más la ya muy disminuidas dotaciones de las Fuerzas Armadas y sus insuficientes equipamientos; en todo ese contexto de descomunal cataclismo general autoinfligido a Argentina por su propio gobierno actual, es particularmente preocupante lo que se está haciendo y lo que hicieron trascender que piensan hacer, en el Sector Nuclear, que con seguridad es el que concentra lo más avanzado y estratégico del desarrollo tecnológico argentino.
Además el Sector Nuclear opera como fuerte soporte de otras áreas tecnológicas y productivas, que nos han dado un lugar de privilegio en el concierto mundial de creadores, productores e incluso exportadores de tecnología nuclear y otras tecnologías asociadas.
Todo ese desarrollo tecnológico nuclear tiene una enorme importancia estratégica, traccionando además en forma positiva sobre el desarrollo económico y los avances sociales, habida cuenta del gran efecto multiplicador que las tecnologías de punta tienen sobre la respectiva economía nacional, en este caso la de Argentina. Por eso, frenarla, o peor aun destruirla, tiene caracteres de un acto de traición a la patria.
Contra toda lógica positiva (solo es lógico si se pretende destruir el país), el desguace tecnológico e industrial, y el freno abrupto e injustificado de las obras públicas estratégicas, con seguridad acarreará consecuencias funestas para el futuro nacional, como sucedió en otras oportunidades en que se aplicaron similares “recetas” recesivas, destructivas y claramente antinacionales.
La década infame (1930/1943); la “revolución fusiladora” (1955/1958); el golpe antidesarrollista (1962/1963); en menor escala y no tan claramente por la mixtura con acciones “fuera del libreto” liberal en la “revolución argentina” (1966/1973); en el muy infame “proceso” y su continuación neoliberal (1976-2001); son los antecedentes históricos de las “recetas” que el actual gobierno neoliberal está perpetrando.
El mismo Papa Francisco, con su visión ecuménica, manifestó su gran preocupación ante los avances del neoliberalismo brutal y descarnado, en el que encuadran las acciones que están siendo impuestas a Argentina, mientras que la mayoría de la población (clase media sin memoria histórica, patrioteros de bandera, y otros confusos varios) ni se da cuenta, anestesiada por el cerrojo mediático que impone una cada vez más rígida censura a toda opinión “no correcta”, y por el nuevo vaciamiento de contenidos de los planes educativos.
Muy preocupante panorama, que de continuar nos lleva directo al rol de dócil colonia económico-política, o peor aun, a la disolución nacional.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

sábado, 19 de marzo de 2016

DESTROZANDO SISTEMÁTICAMENTE A ARGENTINA.
Con la mayor objetividad, y con profundo dolor de argentino conmovido por la evidente nada inocente ni casual metodología de “tierra arrasada” que se está implementando, llevándonos de bruces a un esquema de perimido e impracticable feudalismo dieciochesco, compatible con un vergonzoso rol de asumida colonia de las potencias neocoloniales del siglo XXI, e incluso con el riesgo potencial de una irreversible balcanización, al estilo de la perpetrada en Yugoeslavia por parte de la OTAN, se detallan sintéticamente los más preocupantes hechos que con notable premura, se están perpetrando en contra de los Intereses Nacionales de la República Argentina.
Mientras tanto, buena parte de la clase media, anestesiada y tremendamente confundida por el accionar masivo de los medios de comunicación manejados por el establishment, sigue sin comprender la tremenda realidad que se nos presenta. Y por su parte, evidentemente amplios sectores de retirados de las FFAA y FFSS, siguen atados a perimidos esquemas mentales de la Guerra Fría, y se muestran mentalmente cerrados a intentar comprender el cuadro de situación de la actual realidad geopolítica mundial, ni tampoco entienden que la defensa de la soberanía no se limita a los símbolos patrios (himno, bandera y escudo nacionales), sino que necesariamente involucra a aspectos esenciales de la economía, la propia geopolítica, y las relaciones exteriores, que en el esquema neoliberal están siendo destrozados rápida y sistemáticamente.
También, algunos sectores supuestamente “progresistas”, se pierden en declaraciones altisonantes, sin entender tampoco por donde pasa el cuadro de situación que ataca los Intereses Nacionales e incluso amenaza la propia subsistencia de la República Argentina y de la Patria Grande.
Seguidamente, el listado de los más preocupantes hechos perpetrados en solo tres meses de gobierno neoliberal.
 Freno al Plan Nuclear – Despidos en Atucha.
 Freno a proyectos aeronáuticos – Cancelaciones de varios proyectos.
 Freno a investigaciones y producciones de Fabricaciones Militares, para importar esos mismos tipos de insumos (como los chalecos anti balas) de Israel y otros países.
 Freno y desguace total del proyecto misilístico Tronador (igual que lo perpetrado por Cavallo contra el Cóndor).
 Freno del proyecto satelital y cancelación del ARSAT 3 (muchos no tienen ni idea de lo que es).
 Freno de otros proyectos de investigación, y desfinanciación de los mismos.
 Desindustrialización forzosa por apertura brutal de importaciones y por achicamiento del mercado interno (por baja real de salarios y por los despidos y temores consecuentes). También por subas de costos de la energía, el agua y el gas.
 Brutal concentración de la riqueza, a favor de la oligarquía agro-ganadera y la minería (básicamente extranjera), con consecuentes fugas de divisas y empobrecimiento del grueso de la población, amén de desfinanciación a provincias, municipios y obras públicas varias.
 Inflación galopante provocada por el actual gobierno nacional, por las devaluaciones y las paralizaciones totales de todas las políticas de controles de precios; además de los efectos brutales sobre la inflación por las subas de tarifas.
 Más de 100.000 despidos, hasta ahora (mediados de marzo /2016), ¡en tres meses!
 1.400.000 nuevos pobres – 400.000 nuevos indigentes, ¡en tres meses!
 Anulación de la moratoria previsional. Mucha gente que por diversas circunstancias no tiene aportes, no podrá jubilarse, siendo condenada a la miseria más abyecta.
 Arancelamiento de remedios del PAMI, a jubilados.
 Quita de más del 50 % del presupuesto de Educación Pública. Deterioro de los planes de estudios.
 Vuelta al plan “educativo” de mediados de los ’80, que suprimió contenidos básicos (Lengua, Matemática, Historia, Geografía), y suprimió las Carreras Técnicas.
 Persecución feroz y sistemática a los periodistas y medios de comunicación no “alineados” con el “pensamiento políticamente correcto”. Se puede alabar al gobierno y criticar a los opositores, pero no opinar libremente.
 Condenas mediáticas a los opositores “molestos” y amenazas muy fuertes a huelguistas e incluso a políticos con capacidad de convocatoria popular.
 Achicamiento de las Fuerzas Armadas, acentuando nuestra escasísima capacidad de defensa.
 Freno total a las obras públicas en marcha y a las que estaban en proceso de comenzar.
 Ataques a toda fuente de generación eléctrica que suponga una competencia real a la termoelectricidad (movida a petróleo o gas), esto en línea con “mandatos” de ONGs ultra ecologistas británicas. Paralizan hidroeléctricas, nucleares, la Central Carbonífera de Río Turbio (incoherente al pretextar crisis energética), mientras apoyan a carísimas y muy limitadas tecnologías eólicas y solares
 Endeudamiento sin límites con la Banca Transnacional, con la consecuente pérdida de soberanía.
 Manejo del Sector Energético a cargo de un personero de la británica Shell.
 Políticas de achicamiento de YPF y Aerolíneas Argentinas.
 Dualidad impresentable en Política Exterior: blandura y sumisión ante Gran Bretaña, la UE y EEUU; absurda altanería ante China e indefendible “ninguneo” a la relación con Rusia y otros BRICS.
 El listado sigue.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

miércoles, 16 de marzo de 2016

LA GEOPOLÍTICA DE LA DEPENDENCIA
PATÉTICAS DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA
Para los sectores de la oligarquía campera argentina, sus asociados y compañeros de ruta, la patria es un concepto meramente declamativo, o incluso incómodo que debe ser borrado o reducido a su mínima expresión, para dar preeminencia completa y excluyente a “los mercados”, la “libre empresa” y “el libre comercio”, fetiches usuales de los que declaman liberalismo económico extremo…pero a los que no les hace asco ni prurito alguno recurrir al Estado para solicitar “ayudas financieras” (que no devuelven) o prebendas de todo tipo.
Como para esos sectores de poder excluyente, la patria no existe ni importa, la soberanía es un concepto molesto que prefieren obviar, y consecuentemente carecen de toda noción de Geopolítica con Sentido Nacional.
Desde siempre, ese sector oligárquico mega terrateniente, con sus necesarios soportes de intelectuales encandilados por ideas librecambistas y sutiles teorías de la dependencia inculcadas desde Europa Occidental y EEUU, y muchas veces respaldados por sectores militares cooptados por engañosas teorías de soberanía meramente declamativa pero de sumisión total efectiva; han practicado de hecho la antigeopolítica argentina, sintiéndose complacidos con el rol de subordinados explícitos y dóciles de la potencia de turno…siempre que no les toquen sus intereses sectoriales.
Por caso, en la década infame, el Pacto Roca – Runciman (1935) nos humilló en el rol de colonia económica de Gran Bretaña, explícitamente aceptado exultantemente por la oligarquía “reinante”…fraude mediante. Pero esa misma gente (sus herederos), asumieron posturas “patrióticas” en épocas del proceso, cuando transgrediendo políticas yanquis de bloqueo económico a la URSS, concretaron redituables operaciones de exportaciones de carnes…presumiendo “soberanía en las decisiones”, precisamente personajes tan subordinados a los centros “occidentales” de poder, como Videla, Martínez de Hoz y otros. ¡Patriotismo de bolsillo, que le dicen; y que debe haber contado con un guiño de aprobación por parte del Departamento de Estado de EEUU, y del bloque europeo occidental!
Un correcto planteo geopolítico argentino, debe basarse en varios aspectos troncales, de tipo político-estructural; así como en ejes de acciones básicas tendientes a crear y consolidar condiciones de efectiva soberanía.
Los aspectos troncales son:
- Consolidación de gran bloque regional, habida cuenta que el siglo XXI no deja margen de acción para los Estados Nacionales, pues estamos en la era de los grandes bloques de poder, sean uniestatales (Rusia, China, India, EEUU) o bloques multiestatales; en nuestro caso estructurado sobre la base de los organismos regionales ya creados: Mercosur, Unasur, Celac.
- Realización de acuerdos estratégicos, sobre bases dignas y soberanas, de mutuo respeto, y beneficiosos para todos los actores involucrados, con otros bloques de poder, tanto los de primer nivel económico – político (casos de China y Rusia, sin descartar otros), como con otros Estados y bloques de poder, incluyendo otras Potencias Emergentes, como diversas del G 77.
- Preservar la política de no intervención y de neutralidad en conflictos que no nos atañen, como los que afectan a algunos puntos de África y al Medio Oriente. Esa neutralidad fue transgredida en el menemato neoliberal, al enviarse naves de guerra a apoyar la primera invasión a Iraq. Ese negativo precedente no debe repetirse.
- Todo lo dicho, sin descuidar el propio proceso de desarrollo socio económico, y la al menos suficiente capacidad de autodefensa, sin las cuales toda expresión de soberanía es letra muerta.
Ejes de acciones básicas.
- Fuertes inversiones en el sector tecnológico, con especial énfasis en tecnologías de punta. Junto con la instrucción pública, es el tipo de inversión más rentable en el mediano plazo. El Estado debe ser el eje rector.
- Políticas activas de desarrollo industrial, y consecuentemente, de protección del mercado interno.
- Evitar todos los acuerdos de “libre comercio” con otras regiones, pues son reales instrumentos de sometimiento y de desindustrialización activos, al operar como eliminaciones de toda protección interna al accionar de los grandes factores de poder económico –financiero transnacional, y de los grandes bloques regionales que les sirven de bases principales operativas (EEUU-UE-Japón-y asociados).
- Políticas activas de desarrollo agro ganadero en todo el territorio, acorde a las características de cada provincia/región; evitándose las distorsiones productivas y de poder fáctico, que son consecuencia del concepto ilimitado de propiedad, y de su derivada directa que es el mega poder oligárquico – feudal, que sistemáticamente se opone al desarrollo social, industrial y geográficamente equilibrado de la República Argentina.
- Políticas activas de desarrollo minero, que prioricen la transformación e industrialización local, evitándose ser meros exportadores de materias primas.
- Manejo estatal de sectores de gran importancia estratégica, como el comercio exterior, los hidrocarburos y la energía, el transporte aéreo y los ferrocarriles, etc.
- Incrementar fuertemente las inversiones en infraestructura educativa, sanitaria, de comunicaciones en general, y otras áreas de importancia estratégica.
- Favorecer el crecimiento cualitativo y cuantitativo de la población, que es el eje central de la soberanía y el desarrollo. Dentro de ello, mejorar la muy mala distribución geográfica de nuestra población.
- Desendeudar al país, evitándose los condicionamientos que son consecuencia del endeudamiento, tal como lo demuestra la Historia Argentina y de los países hermanos de la región.
La clara antítesis de todas esas premisas y acciones, es lo que está siendo ejecutado (perpetrado) por el actual gobierno ultra liberal de Argentina; que demuestra estar decidido a llevarnos de bruces a un anacrónico sistema feudal dieciochesco, con pinceladas de “moderno” sistema financiero adosado /subordinado a los centros de poder de las potencias tradicionales (las del G 7 y sus socios menores). Los costos sociales ya son enormes, y de persistirse, podrán tener insospechados niveles de pobreza, indigencia y exclusión. En lo político, se acentúa el severo riesgo de disolución, fragmentación en varias republiquetas, y pérdida total de soberanía (como por poco pudo ocurrir en 2001/2002).
A consecuencia de ese preocupante panorama, el accionar de política exterior de Argentina, en estos tres meses de nuevo gobierno, adolecen de un preocupante doble rasero. Una vergonzosa sumisión genuflexa frente a las potencias tradicionales (Gran Bretaña, la Unión Europea, EEUU, y los Poderes Financieros Transnacionales); y una absurda, altanera (por momentos estúpida) postura y acciones, respecto a los Organismos Regionales –nuestros bloques-, y a las dos mega potencias con las cuales tenemos vigentes muy importantes acuerdos estratégicos.
Dentro de esas acciones absurdas, está la decisión de paralizar o demorar injustificadamente obras de infraestructura de gran importancia estratégica, que cuentan con soportes tecnológicos y financiaciones blandas de China y de Rusia (tres nucleares y tres hidroeléctricas: la brutal incoherencia de sugerir “acuerdos secretos” con China por las dos grandes hidroeléctricas patagónicas, lo que fue contestado rápida y muy directamente por el embajador chino; y ahora la insólita decisión de hundir un pesquero chino, siendo que es de suponer que pudo ser interceptado, traído a puerto y debidamente multado. Claro que la “dureza” ante China, puede sumar puntos ante Obama, al menos para la mediocre conducción geopolítica actual.
Tema simple de comprender, pero complejo para analizar, pues no hay forma que sea “neutro”. Los silencios de varios analistas de renombre, son estruendosos.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 10 de marzo de 2016

DESTACADÍSIMO ECONOMISTA Y GRAN PATRIOTA
Es una profesión en la cual es mucho más cómodo y muchísimo más “fácil” ser complaciente con los poderes tradicionales internos y sus mandamaces externos, mucho más “natural” expresarse en abstrusos conceptos supuestamente “técnicos” que en forma sencilla y asequible al común de la gente; una profesión en la que es “políticamente correcto” asumir posiciones liberales y ultra liberales, y en la cual es “tolerable” o “admisible” ser marxista; pero que si se es claramente identificado con los valores y principios nacionales, eso equivale a la exclusión, a ser ignorado por los grandes poderes corporativos y empresariales y “ninguneado” por los grandes medios de comunicación; una profesión que salvo contados períodos históricos, siempre contó con los factores de poder liberales instalados en el gobierno y en el poder detrás del trono, los cuales son simplemente feroces atacando a quienes no se subordinan a sus dictados; en todo ese contexto, el Doctor en Economía Aldo Ferrer brilló con luz propia, y a lo largo de los años dejó su impronta que más allá de los avatares partidarios, de las “persecutas” políticas y la feroz marginación del pensamiento y referentes de la Causa Nacional; sin duda alguna mostró su decidida consustanciación con el Interés de la Patria, por sobre las mezquindades y las necedades de grupos tradicionales de poder y de diversos personajes encumbrados en altas responsabilidades.
Muy joven, fue Ministro de Economía de la Provincia de Buenos Aires, en la gobernación del “Bisonte” Oscar Alende, del Radicalismo, luego devenido en Partido Intransigente, que de alguna forma, en años de proscripción del peronismo, era parte importante de la política progresista, con sentido social y con visión nacional.
Fue el primer Secretario Ejecutivo de CLACSO (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales), siendo luego Ministro de Economía de la Nación, durante la “dictablanda” de Levingston y Lanusse, siendo destacable en esa gestión, que impulsó la concreción del complejo ferrovial Zárate-Brazo Largo, que estaba siendo obstaculizado por la oligarquía campera metropolitana, que quería evitar la competencia de la buena ganadería entrerriana en el redituable Mercado de Liniers. También desde esa función, defendió y promovió la industria automotriz, desde siempre atacada y denostada por el ultra liberalismo recalcitrante y la
propia Sociedad Rural, esta última exponente del más retrógrado feudalismo ultramontano y visceralmente antiindustrial.
Entre muchas otras importantes funciones desempeñadas, fue Presidente de la CNEA, embajador en Francia, y Director Editorial del diario Buenos Aires Económico.
Docente universitario, conferencista, múltiple funcionario público en cargos relevantes, prolífico escritor de numerosos artículos y varios libros memorables (como La Economía Argentina, y Vivir Con Lo Nuestro, entre otros); fue clara su postura opuesta al neoliberalismo rampante de los años ’90, siendo destacable entre otros un artículo de oposición a la adopción del dólar como “moneda nacional”, un irracional proyecto del menemato, impulsado por el Ingeniero Jorge Castro, hoy travestido de “Analista Internacional” de frecuentes notas en diarios pro oligárquicos.
Desde la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires, fue uno de los creadores e impulsores del Plan Fénix, valiente iniciativa que demostró que otras alternativas eran no solo posibles, sino necesarias, ante la dictatorial imposición del “pensamiento único” neoliberal recalcitrante, de los siniestros años ’90, hoy lamentablemente redivivo, con similares falaces argumentos y con los mismos perpetradores, incluso los procesados por maniobras de traición a la patria, y exentos de penas judiciales por “esos” estamentos judiciales tan funcionales a los poderes corporativos y al establishment ultra conservador.
El Plan Fénix, y varios de los muy bien fundamentados trabajos del Dr. Ferrer, fueron partes esenciales del andamiaje teórico-práctico que sostuvo las políticas de desarrollo socio económico, de fuerte reindustrialización, de apoyos sustanciales al desarrollo tecnológico, de inclusión social, y de desendeudamiento externo, claramente aplicadas desde 2002/2003, hasta fines del año pasado.
Sin duda, Aldo Ferrer deja discípulos destacados, pese a los cerrojos ideológicos/doctrinales impuestos por el establishment neoliberal, que logró copar los Departamentos de Economía de la mayor parte de las Universidades Nacionales. Esos cerrojos han sido de feroces aplicaciones, con persecuciones, exclusiones, amañados concursos de cátedras y otras artimañas tan diversas como
revanchistas de claro corte antinacional y por sobre todo, antiperonista, que tal como muchos otros en el país, debí soportarlo en el ámbito local.
Entre esos discípulos y/o seguidores del Pensamiento Económico Nacional, cabe mencionar a Alfredo Zaiat, a Agustín D’Atellis, Noemí Brenta, Axel Kicillof, Roberto Feletti, y varios más.
Tres veces pude escuchar personalmente a Aldo Ferrer, y en dos de esas oportunidades pude dialogar, la última en forma muy distendida y relativamente extensa. Dos de esas disertaciones fueron realizadas en el ámbito de la Comisión Nacional de Energía Atómica, de la cual fue Presidente. La tercera y última fue en el Centro de Convenciones de Posadas, creo que en 2005, en el ámbito de una memorable jornada con destacados disertantes. En esa oportunidad le expresé que sería necesario que actualice su libro “La Economía Argentina”, el cual es base referencial utilizada por quienes enseñamos Historia Económica Argentina y Economía Argentina; y muy amablemente me contestó que siendo ya grande, tal vez no actualice dicho libro. No obstante, pocos meses después pude ver, con gran satisfacción, la versión actualizada de dicho importante libro. Seguramente muchos le hemos pedido que lo actualice, y El Maestro se hizo tiempo para hacerlo.
Su último escrito, una muy bien fundamentada crítica a la actual política de sumisión total a los dictados de los depredadores fondos buitres, fue publicado dos días antes de su partida a La Eternidad.
Todo un ejemplo de economista y patriota cabal, con la mente muy lúcida y con todo el coraje cívico tan necesario y no por ello divorciado de las buenas formas de urbanidad.
Antítesis muy clara de los economistas acomodaticios o mercenarios carentes de convicciones patrióticas; de los opinólogos al voleo tan frecuentes en la política rastrera y el periodismo al tanto por cuanto; y de los muy confusos patrioteros de bandera, que no entienden que el verdadero patriotismo no se agota en el culto al himno y la bandera, y que el verdadero coraje es defender inclaudicablemente los Intereses Nacionales en todas aquellas áreas y actividades que son de importancia estratégica y que por ende deben estar bajo el correcto
manejo y/o control del Estado Nacional, como única forma de garantizar soberanía efectiva, y no meramente declamativa.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

martes, 8 de marzo de 2016

CLARÍN, MALVINAS Y LOS APORTES A LA CONFUSIÓN
Un reciente artículo del matutino Clarín, del 06/02/2016 (vocero del neoliberalismo y totalmente alineado con las directivas de las potencias anglosajonas y el poder financiero transnacional), pretende desarrollar una insostenible hipótesis de “defensa de la soberanía en Malvinas” del macrismo, exponiendo una supuestamente probable hipótesis de acuerdo amistoso de arriendo y cesión a largo plazo de soberanía, lo cual se contradice totalmente con la realidad del accionar de política exterior y de debilitamiento sistemático de la economía argentina y del tejido social nacional, lo cual lleva a la anulación de toda capacidad de negociación firme por parte del actual Estado Argentino en proceso de desguace sistemático.
Ese artículo evidencia tener un doble propósito: por una lado suponer una supuesta “jugada maestra diplomática” del actual gobierno, lo cual es insostenible, dado que todo su accionar se muestra orientado a debilitar peligrosa y acentuadamente nuestra soberanía; y por otra parte, a suponer posibles “buenas intenciones” por parte del agresivo y soberbio neocolonialismo británico, que su accionar en nuestra región y en el mundo entero, desmienten por completo.
Dicho en castizo simple, el artículo busca darle méritos que no tiene, al actual gobierno que no valora en nada la soberanía; y dar tiempo a los británicos para consolidarse más en lo diplomático en Malvinas, y de paso amenazar a La Patagonia, el Mar Argentino y La Antártida.
De Clarín y de sus obedientes escribas, no puede sorprender que realicen ese juego de confusiones para engañar incautos o desinformados crónicos. Pero es preocupante que intelectuales como el renombrado Dr. Oscar Abudara Bini (que habría redactado el elogioso comentario con el que acompañó la difusión del artículo), y posiblemente otros intelectuales, adhieran con tanto facilismo a una clara operación de “bandera falsa” y de acentuación de la colonización cultural.
También entre los receptores del mensaje, y posible coincidente con su “razonamiento”, está un “experto en geopolítica” (lejos de la profundidad de análisis de Guglialmelli, Methol Ferré, Miguel A. Barrios o Rodríguez Zía), el cual hace algunos años expuso que “Chile nos aventaja por haber firmado el tratado de libre comercio con EEUU” (lo cual en su momento refuté), concepto que revela
una profunda ignorancia acerca del rol colonialista del liberalismo económico, y de una de sus múltiples vertientes, que es el “libre comercio”, herramienta de sumisión y de desindustrialización crónica de los Estados menos poderosos.
Es elemental en las relaciones exteriores y en todo análisis geopolítico serio, partir de la irrefutable premisa que las relaciones entre Estados no se guían por idílicos principios de ética, ni de equidad, ni de valores humanos ni morales. Desde siempre, en las relaciones internacionales prima la ley del más fuerte. Complementariamente, es bien sabido que una posición de relativa debilidad (un Estado más débil económica, política, tecnológica y militarmente), puede suplir esa debilidad mediante mecanismos del “poder blando” bien utilizado, y sobre todo, con alianzas estratégicas con otros Estados o bloques de Estados con los que se pueda tener intereses y valores en común, o incluso con grandes potencias de hecho enfrentadas geopolíticamente con la potencia adversaria (o enemiga) del Estado relativamente más débil; acciones que estaba desarrollando Argentina en el gobierno precedente. Eso es elemental, y solo los muy ignorantes (opinólogos al voleo); o los comunicadores mercenarios al tanto por cuanto; o los intelectuales superficiales o acomodaticios (los que evitan temas “comprometedores, y se pierden en abstracciones filosóficas intrascendentes o que no van al caso); solo gente de ese tipo pretende ignorar y soslayar que en las relaciones internacionales, el poder real es lo que cuenta.
Por otra parte, mal se puede hablar de un supuesto acuerdo de restitución de soberanía, en el marco de un gobierno nacional que “no entiende de soberanía” (opiniones del entonces candidato presidencial), y que adopta una posición genuflexa, ante el desplante colonialista del premier británico, que con soberbia descartó toda discusión sobre el tema soberanía; y para más muestras de sumisión y de desprecio a la Causa Nacional que es Malvinas, desjerarquizó el área respectiva del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.
Y mal se puede suponer “defensa de la soberanía” por parte de un gobierno que destroza sistemática y brutalmente a la industria nacional; que frena o cancela planes y entes tecnológicos (nuclear, satelital, cohetería, radares, investigación científica pura y aplicada diversa, etc.); que busca endeudarnos a niveles pavorosos como un claro instrumento de sumisión a los centros financieros
transnacionales; que pretende rubricar acuerdos de “libre comercio” que serán cadenas de sumisión que volverán ilusoria toda idea de soberanía; que permite que nos inunden con productos importados atacando con ello a la industria argentina y provocando más despidos; que se solaza provocando despidos masivos, mientras incorpora “ñoquis” (*) parientes y amigos, muy bien pagos; que frena sin motivos válidos las obras públicas; que desjerarquiza y desfinancia la instrucción pública y pretende cerrar y arancelar Universidades Nacionales; y que crea miseria social a escalas mayúsculas, en un proceso de concentración de la riqueza tan inhumano que hasta provocó las claras preocupaciones del Papa Francisco; entre otro rosario interminable de acciones indiscutiblemente antinacionales y que son atentatorias de la soberanía nacional.
En ese contexto, suponer el desarrollo de políticas de defensa de la soberanía nacional, cuando se debilita adrede al país, es pecar de ilusos, o profundamente desinformados, o peor aun de ser falseadores intencionales de la realidad.
Pero además del artículo de un medio nada creíble como Clarín (vocero de los fondos buitres, de Gran Bretaña, la Unión Europea y EEUU, y promotor del neoliberalismo a ultranza, que es la doctrina de sumisión total de los Estados); el mismo fue difundido precedido de un panegírico sutilmente favorable, elaborado con los mismos muy endebles o falaces supuestos del artículo, el cual está redactado en un no comprometido tono potencial (“sería posible”). El articulista y el comentarista, en sus análisis evitan los temas urticantes, como los que expuse antes, demostrativos de la total falta de Sentido de Lo Nacional, y por ende carente de Espíritu de Soberanía, como demuestra ser –por sus hechos- el gobierno macrista; realidad que hace caer toda la operación de “falsa bandera” del artículo.
El caso de Hong Kong no es aplicable al análisis, como erradamente se pretende comparar, pues el poder general de China, no tiene punto de comparación con esta Argentina en proceso de disolución, regresión económica a formatos dieciochescos – feudales, y en “alineamiento automático” (léase ignominiosa subordinación expresa y total a las potencias tradicionales). Por otra parte, Gran Bretaña nunca regala ni devuelve nada, excepto que sea forzada a ello (como en el caso Hong Kong, ante el imparable gigante chino). Más bien es aplicable el caso de Belice, territorio amputado por la Fuerza a Guatemala, creando un estado tapón, que Gran Bretaña no pretende restituir; o el de Esequibo, amputado a Venezuela en favor de la ex Guayana Británica, hoy Guyana.
Muy por el contrario, desde siempre Gran Bretaña aplica la máxima de dividir para reinar (como hizo prefabricando Uruguay y Bolivia, por medio de su agente Rivadavia y su diplomacia, además de las tenazas del crédito de Baring Brothers), y eso es lo que está haciendo en Argentina financiando a las ONGs indigenistas, para crear “Estados” mapuches, wichis, tobas, etc.
La historia –la misma que evidenciaron desconocer completamente los que condujeron Argentina en todos los gobiernos liberales-, demuestra que Gran Bretaña solo negocia y cede ante los más poderosos que ella. Por eso no devuelve Gibraltar, ni da independencia a tantas poblaciones en muchas islas ocupadas/usurpadas en los mares; y solo debió ceder independencia en sus excolonias, ante las presiones de Francia (que no la admitía en el Mercado Común Europeo), y por la diferente realidad mundial de descolonización luego de la Segunda Guerra.
Hoy estamos en un proceso mundial de neocolonialismo rampante, ejercido sobre todo por EEUU, Gran Bretaña y Francia (en rigor también por la UE), por lo que no va a ceder “graciosamente” una posición geopolítica muy importante en si misma, y por sus proyecciones en nuestra Patagonia, nuestra Antártida y nuestro Mar Argentino.
Lo coherente es mantener una digna posición de fuerza, profundizando alianzas en el Mercosur, Unasur y Celac, con el grupo de Naciones No Alineadas (G 77 más China), y acentuar los acuerdos estratégicos con Rusia, China, y otras potencias emergentes (como India), además de mantener una posición soberana y prescindente, en conflictos severos que no son nuestros, como los de Medio Oriente; todo eso sin descuidar el desarrollo socio económico. Exactamente lo opuesto a lo que está haciendo el actual gobierno neoliberal de Argentina; realidad ocultada por el artículo de marras y soslayada por su comentarista.
(*) “Ñoqui” en Argentina se dice de quien cobra sin trabajar ni concurrir a la sede laboral más que para cobrar.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

sábado, 5 de marzo de 2016

REQUIEM PARA EL PLAN NUCLEAR ARGENTINO
No sorprende en absoluto que se cancele el ambicioso proyecto de la Central Nuclear Atucha III, en el contexto de un plan político-económico de brutal regresión a estructuras políticas feudales y a una economía primarizada, sin industrias ni tecnologías propias, como es el modelo fuertemente regresivo y achicador, que está perpetrando con una inaudita celeridad el actual gobierno neoliberal de Argentina.
Ha sido una constante, que los sectores políticos ultra conservadores (identificados con la oligarquía campera, los especuladores financieros e importadores, y otros afines), que se declaman ultra liberales en lo económico, siempre se opusieron y oponen al desarrollo tecnológico e industrial argentino; pues en sus egoístas y estrechas mentalidades, solo cabe el modelo rentístico-especulador de economía primaria vacuna-sojera-triguera, y poco más que eso.
Esa siempre retrógrada, clasista y muy egoísta oligarquía feudal campera, más que liberal, parecería adherir a principios de la vetusta fisiocracia (teoría económica que afirmaba que la agroganadera es la única actividad productiva), de la época de Los Luises de la Francia absolutista…la que terminó con la guillotina de la Revolución Francesa. Adhieren en todo…menos en los aportes de impuestos, de los que siempre se consideran exentos “por gracia divina”, pues se consideran “los únicos que producen riqueza”, con un concepto dieciochesco que movería a risa, de no ser por la siniestras consecuencias que de eso derivan, habida cuenta de la claque de “periodistas” (defecadores de tinta, decía Jauretche con menos delicadeza expresiva, a los plumíferos al tanto por cuanto), economistas y políticos acomodaticios o mercenarios, gremialistas vitalicios con el alma vendida al diablo, e incluso alguno que otro “General de empresa” (o Almirante o Brigadier) deseoso de hacer carrera empresaria no bien se acoja al retiro (aunque esta figura, de los pasados años ’60, ’70 y ’80, parece un tanto fuera de época).
En la década infame (1930-1943), en “la fusiladora” (1955-1958), en el golpe de 1962-1963, en el “proceso” cívico militar (1976) y el cuarto de siglo subsiguiente; así como ahora desde fines de 2015, la constante de los gobiernos de todos esos períodos, fue atacar todo proceso de industrialización y de nacionalización de nuestros recursos y actividades estratégicas, así como
desalentar, frenar o destruir las actividades de creación de tecnología nacional. Todo ello siempre con el beneplácito expreso de la Sociedad Rural Argentina, de los diarios “tradicionales” y de otros factores de poder ultra conservadores y opositores feroces a todo proceso de desarrollo nacional. Solo admiten la argentina del país granja, y en los últimos años de la minería con escaso o nulo contenido nacional y casi nula transformación de los minerales.
Una rara y muy positiva excepción a esa tecnofobia nacional de los liberales, fue el fuerte apoyo dado al Sector Nuclear por parte de La Armada Argentina, que no solo se involucró y respaldó fuertemente a ese sector tecnológico, sino que también muchos altos oficiales completaron sus estudios de ingeniería nuclear (o carreras afines), pasando a formar parte de la plantilla profesional y científica de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA); lo cual evitó el desguace del sector, como ocurrió con otros entes y actividades tecnológicas, que “para peor” tenían el sambenito de haber sido creaciones del execrado peronismo. Esa protección de La Armada, salvó a la CNEA del desguace tecnológico general de la “revolución fusiladora”, de otros previsibles problemas en el golpe antidesarrollista (1962), así como de las agresivas acciones anti industriales y anti tecnológicas de Martínez De Hoz, perpetradas con el respaldo de Videla y sus secuaces, en “el proceso” cívico militar. Conocidos fueron los fuertes choques entre el desguazador Martínez De Hoz y el por entonces Presidente de la CNEA, el Ingeniero Nuclear y Contraalmirante Carlos Castro Madero, que evitó la destrucción de la C.N.E.A.
Sé que citar a Castro Madero es irritativo en todo el Sector Nuclear, por el espinoso tema de los trabajadores desaparecidos-secuestrados en sedes de la CNEA, pero el enfrentamiento del Ingeniero Contraalmirante con el todopoderoso ministro del riñón de la oligárquica SRA (Sociedad Rural Argentina), forma parte de la historia nuclear argentina, y como tal, no puede ser suprimido.
Dentro del cuarto de siglo neoliberal, que “inauguró” el “proceso” cívico militar, los ataques al Sector Nuclear continuaron, una vez vueltos los muy condicionados gobiernos civiles. Alfonsín, al comienzo de su gobierno, con el asesoramiento del “especialista energético” Jorge Lapeña (del riñón de los intereses petroleros y termoeléctricos), congeló las vacantes en todo el Sector Nuclear, y absurdamente frenó los proyectos de Atucha II y del reactor modular
nacional CAREM. Tal fue la “respuesta” a la brillante noticia dada por Castro Madero a Alfonsín, de haber dominado el ciclo completo de procesamiento de combustible nuclear. Decisión cobarde de achicamiento tecnológico muy acorde a las presiones de las potencias anglosajonas, que se oponen al desarrollo tecnológico nuclear argentino.
En los años ’90 hasta 2001, bajo las presidencias de los personeros neoliberales Menem y De La Rúa, hubo fortísimas presiones para desguazar completamente al Sector Nuclear, o en su defecto, para extranjerizarlo; persistiendo el congelamiento de las vacantes y los achiques presupuestarios, que obligaron a cancelar o posponer importantes proyectos.
Además del ya mencionado Lapeña, dos de los más feroces opositores al Sector Nuclear, que accionaron para disolver completamente a esa importante área tecnológica nacional en esa “nueva década infame” (la anterior había sido la de los años ’30), fueron Daniel Montamat y Carlos Bastos. Privatistas y antinacionales a ultranza, estos dos conspicuos opinantes de energía…¡fueron testigos contra Argentina en juicios ventilados en el CIADI! Eso los muestra como antiargentinos consumados.
Bastos llegó a proponer la inadmisible idea de transformar Atucha II (en esos años aun paralizada desde la presidencia de Alfonsín), ¡en una central a gas! Eso hubiese significado un retroceso tecnológico de proporciones, además de acentuar nuestra dependencia de los hidrocarburos, y de tirar por la borda todas las inversiones ya realizadas (de casi el 75 % o más) de esa central nuclear.
Todo el Plan Nuclear se reactivó acentuadamente desde 2006, con un impulso fortísimo como nunca lo tuvo antes. Se repotenciaron las Centrales Atucha I y Embalse, se recomenzó Atucha II, se reactivó el proyecto CAREM; hubo también fuertes inversiones en otros usos pacíficos de la energía nuclear, como la medicina, la ingeniería, etc., se incorporó personal profesional, científico y técnico; y poco tiempo atrás, se rubricaron muy importantes acuerdos estratégicos con China y Rusia, los que entre otros tópicos, incluyen tres nuevas grandes centrales nucleares, dos de ellas con uranio enriquecido (técnica avanzada que Argentina aun no dispone). De esas tres nuevas centrales, dos tienen financiación y soporte tecnológico chino, y una ruso. En los tres casos, se trata de financiación blanda,
con cláusulas que nos permiten acceder a tecnologías no totalmente desarrolladas en Argentina, y además posibilitan una interesante participación creciente de la industria nacional. Esas centrales se pagan solas, con los ahorros de combustibles fósiles, en poco más de cinco años.
Ya antes de asumir, Macri y sus “expertos energéticos” (más bien hombres del establishment termoeléctrico, opuestos visceralmente a las nucleares e hidroeléctricas), hicieron ver sus “coincidencias” con los sectores ultras del ecologismo transnacional (básicamente ONGs británicas), las que siguiendo mandatos de las potencias del Grupo de los Siete (EEUU, Canadá, la Unión Europea y Japón), montan persistentes campañas de ecoterrorismo, atacando a las usinas hidros y nucleares, ofreciendo como falsas “grandes soluciones” a las muy caras (por KWh) y llenas de limitaciones técnicas, energías “renovables sesgadas”, básicamente eólicas y solares.
Además de sus conocidos bajísimos rendimientos reales –poca producción de energía por KW de Potencia Instalada-, las eólicas y solares tienen el insalvable problema de ser inútiles como centrales de base, requiriendo además el respaldo “en caliente” (o sea funcionando en vacío) de centrales de base.
Solo tres tecnologías son aptas como centrales de base: hidros, nucleares y termoeléctricas. Como los ultra ecologistas, y sus aliados los “expertos” personeros de las petroleras y afines, atacan a las dos primeras, solo pretenden dejar como alternativa a las termoeléctricas. ¡Gran negocio asociado, de las petroleras y gasíferas transnacionales (hoy manejando el Ministerio de Energía, por medio del “ex” Shell Aranguren); de los proveedores de usinas termoeléctricas; y de los que nos quieren inundar con eólicas y solares importadas, de acuerdo a la disparatada “Ley Guinle”!
Si esas posturas “renovables sesgadas” logran torcer la matriz eléctrica argentina, nuestros costos reales de generación se dispararán, lo cual ya dio lugar a opiniones opuestas de cámaras industriales, preocupadas por la pretendida obligatoriedad de comprar energía ineficiente y muy cara, que contempla la ley citada; apuntalada por los poderosos lobbies vinculados con las “renovables sesgadas” (eólicas y solares, básicamente), mientras que desde la penumbra, son apoyados por las petroleras transnacionales y los fabricantes de usinas térmicas.
Contra toda lógica técnica y económica, el gobierno macrista pretende dejar sin efecto los acuerdos de construcción de las tres nuevas centrales nucleares, y de paso matar el muy avanzado Proyecto CAREM, este último totalmente nacional.
Sigue al pie de la letra, la “lógica” de país “bananero” (en rigor sojero) de economía primaria, de riqueza hiper concentrada en sectores mega terratenientes y sus “asociados” financieros e importadores; de endeudamiento masivo y crónico; y de salarios bajísimos, en un contexto de elevado desempleo estructural, que es lo que están provocando intencionalmente.
Preocupante realidad, que es muy funcional a los agresivos intereses geopolíticos de Gran Bretaña y de la OTAN; lo cual no molesta a quienes quieren transformarnos en mera dócil colonia, fácilmente desarticulable en media docena de republiquetas intranscendentes, tal como casi lo consiguieron en 2001/2002.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos