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miércoles, 29 de junio de 2016

ARGENTINA EN SERIO RIESGO DE BALCANIZACIÓN.
PRIMERA PARTE – ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Balcanizar significa disgregar un país o una región en partes enfrentadas, generando odios profundos que impidan la reunificación, configurando con ello un escenario geopolítico marcadamente conflictivo y de muy difícil solución.
Como heredera del Virreinato del Río de La Plata, la República Argentina sufrió importantes pérdidas de territorios, con los que de habernos mantenido unidos en una confederación de carácter federal, hubiéramos configurado un país de enormes dimensiones, y con una potencialidad mucho mayor que la que cada uno de los cuatro Estados tenemos separadamente. Eso aplicable a las cuatro
naciones en que nos hemos desgajado, básicamente por la insidiosa influencia británica como por los egoísmos portuarios y otros accionares de dirigencias miopes o egocéntricas sin criterio de grandeza.
Varios factores se conjugaron para consumar esa precoz balcanización.
 El accionar egoísta, miope y centralista, de los portuarios que solo apuntaban a sus intereses personales y grupales, carentes de todo sentido de grandeza.
 El accionar sutil pero poderoso de la hábil diplomacia británica, experta en acciones conducentes a su máxima imperial de “divide y reinarás”.
 Vinculado a lo anterior, el precoz e innecesario endeudamiento muy oneroso, al cual nos sometió la minoría anglófila, personificada en el agente británico que fue Bernardino Rivadavia, pero que contó con su influyente círculo de liberales a ultranza, que siguió cometiendo sibilinas acciones antinacionales cuando su mentor o inspirador ya había sido expulsado del poder, por el pueblo indignado. A eso se sumó la poderosa influencia que desde nuestros comienzos tuvo la poderosa Banca británica, que incluso ató de manos a caudillos patrióticos, como Manuel Dorrego.
 Los ataques directos o encubiertos que debimos enfrentar, estos últimos apoyando a diversos agresores y secesionistas, los que fueron repetidamente perpetrados por Francia y Gran Bretaña, las dos mayores potencias del siglo XIX.
 El expansionismo del Imperio del Brasil, con sus constantes presiones y ocupaciones en las fronteras.
 Las prédicas y acciones de intelectuales unitarios, cuyas indudables inteligencias estuvieron en forma miope o directamente traidoras, orientadas al achicamiento del territorio nacional. Los más conocidos de esos intelectuales que pusieron sus inteligencias y sus plumas al servicio del achicamiento territorial, fueron Sarmiento, los hermanos Florencio y Juan Cruz Varela, Esteban Echeverría, José Mármol y Juan Bautista Alberdi.
Este último fue el único que se retractó en sus años postreros.
 Las acciones de militares muy confusos o directamente traidores a los Intereses Nacionales, como Lavalle, Urquiza, Paz y otros.
 Dirigencias mediocres, o miopes de miras, o deseosas de mantener sus pequeños feudos de poder localista estrecho, que debilitaron el que debió ser sólido poder de conjunto, para oponerse a influencias extranjeras negativas; lo que generó mandamases reducidos a ser absolutistas locales pero en política exterior dóciles mandaderos de las potencias de turno; o los que osaron rebelarse en soledad (como Solano López) sin el respaldo del Poder Confederal previamente abortado, en muchos casos provocaron a la postre agresiones mayores del liberalismo rampante y estructural, para destruir toda idea de accionar independiente de las presiones de las
grandes potencias de la época.
Ya pacificada Argentina e institucionalizada a partir de “orden conservador” impuesto desde 1862, por la inercia o desinterés del centralismo portuario, no cesaron las pérdidas de territorios, ante sucesivos laudos arbitrales que nos fueron desfavorables; lo cual preocupó poco o nada a la oligarquía campera pampeana en el poder casi sin solución de continuidad. Oligarquía para la cual lo único importante eran sus negocios y sus crecientes utilidades, favorecidas por el contexto internacional de la segunda mitad del siglo XIX, y para la cual el único territorio importante era (y sigue siendo) la Pampa Húmeda y poco más.
Es de enfatizar que el liberalismo es la doctrina del colonialismo
autoaceptado por las élites ultraconservadoras portuarias de Argentina, dándoles el libreto falaz con el cual perpetuarse en el poder, sin importar que sea a costa del subdesarrollo crónico y la dependencia de Argentina respecto a los poderes financieros mundiales y las potencias hegemónicas de turno. 
La única fuerte excepción en el medio siglo del régimen  conservador oligárquico fue el accionar firme y decidido del dos veces presidente Julio Argentino Roca, quien a pesar de surgir del riñón del conservadurismo liberal (de cuyos falaces principios nunca renegó), tuvo claro sentido de lo nacional. A su decisión le debemos la posesión efectiva de La Patagonia, el Gran Chaco
Argentino, y la Provincia de Misiones; así como otros logros de institucionalización, muy importantes, y el no menor mérito de haber desplazado del poder al mitrismo, portuario, centralista y cerradamente unitario. Omito explayarme en esto, en mérito a la brevedad. En menor escala, también cabe rescatar a Carlos
Pellegrini, de ese poco más de medio siglo (1862-1916) del régimen oligárquico que careció de visión de grandeza nacional, cerrándose al mediocre rol de país estancia subordinado explícitamente al poder económico y político británico.
No ampliaré –en mérito a la brevedad- conceptos referentes al centralismo excluyente, que siguió en décadas posteriores ignorando las fronteras y careciendo de una doctrina geopolítica argentina, con los perjuicios consecuentes para nuestro país.
El régimen oligárquico liberal pro británico, se reeditó en el período que Jauretche, con su filosa pluma e insobornable pensamiento, bautizó como “la década infame”. Para eso no solo contó con las estructuras del ultra conservadurismo (partidos políticos herederos del infame unitarismo, socialmente insensibles y excluyentes, incluso con dejos claros de racismo “a la criolla”); sino también con los apoyos desde la pseudo izquierda del socialismo justista (Juan B. Justo y seguidores), oligárquico, anti industrialista, centrado en los inmigrantes gringos y excluyente de los argentinos del interior profundo. Se sumaron al conservadurismo más recalcitrante, deseosos de su cuotita de poder y prebendas, sectores alvearistas del radicalismo, quienes tiraron por la borda todo atisbo de los señeros principios doctrinarios y patrióticos de Yrigoyen. También integraron la
rosca del poder en esos oscuros años del Pacto Roca Runciman y otras aberrantes entregas de soberanía y dignidad nacional, sectores liberales de las Fuerzas Armadas, personificadas en el General acuerdista Agustin P. Justo, el de la mascarada de la amplia sonrisa perenne con la cual persiguió y/o encarceló (o avaló esas viles acciones) a patriotas civiles y militares, precisamente por el
“delito” de ser patriotas, como Yrigoyen, Mosconi, Baldrich, y otros. Mientras, la geopolítica nacional era oficialmente olvidada, y las fronteras relegadas. Por caso, la Mesopotamia, a la que se condenó al aislamiento y el subdesarrollo, por una miope concepción de la Defensa Nacional. 
Más acá en el tiempo, llegando a nuestros días, varios momentos de quiebre y de restauración del liberalismo rampante, han sido 1955, 1962, 1976 y 2015; y no por casualidad a partir de esos momentos históricos se acentuaron los riesgos de balcanización, en algunos casos por el debilitamiento del Estado, subyugado a los poderes corporativos transnacionales; y en los dos últimos por actuar semi embozada pero claramente nuevos actores al servicio de los odios y la disolución nacional.
Desde los años ’90, la amenaza no es “solo” el achicamiento territorial por descuido de las fronteras. Ahora el riesgo concreto es la total balcanización, promovida por el neoliberalismo como herramienta de la globalización a ultranza; buscando que nos transforme en pequeñas republiquetas impotentes, dóciles y maleables por parte de las potencias neocoloniales, y del poder financiero transnacional. Esto último se desarrollará en el siguiente artículo.

MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

sábado, 25 de junio de 2016

IMPLICANCIAS GEOPOLÍTICAS DEL BREXIT

Contexto.
El Brexit es sin duda un fuerte sismo en el contexto europeo y gran sacudón en el ámbito geopolítico mundial, habida cuenta de la destacada importancia que la vieja y decadente Europa sigue teniendo en el orbe.
Sin duda es muy pronto para evaluar con la debida precisión, el amplio abanico de consecuencias que son esperables de ese hecho, no obstante lo cual pueden realizarse algunas evaluaciones preliminares.

Algo de historia.
Cuando nació el Mercado Común Europeo (MCE), precursor de la Unión Europea, Gran Bretaña intentó sin éxito consolidar un bloque distinto, con economías menores que hubiesen obrado en los hechos bajo la batuta británica, el cual fue llamado EFTA (por sus siglas en inglés), el Tratado Europeo de Libre Comercio. No fue una jugada casual, pues de haber consolidado ese “mini bloque europeo”, el hoy decadente imperio hubiese jugado a dos puntas sin oponentes, manteniendo sus estructuras coloniales supervivientes luego del cimbronazo de la Segunda Guerra Mundial, y a la vez liderar claramente el grupo filo británico de países europeos.
Por otra parte, Francia era uno de los pilares básicos del MCE, y nadie ignora los “cordiales odios” que desde siglos marcan la relación entre británicos y franceses.
Al no consolidarse el EFTA, Gran Bretaña intentó sumarse al MCE, lo cual fue aceptado por la Francia del “Gran Charles” (De Gaulle), solo previa desarticulación de los por entonces importantes remanentes de sus territorios coloniales, a los que tuvo que conceder independencia…excepto unos pocos enclaves insulares estratégicos, entre ellos los archipiélagos australes de Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur…pero esa ya es otra historia.
La Francia de De Gaulle logró impedir que Gran Bretaña mantuviera su imperio formal, lo cual hubiese desequilibrado la ecuación de poder en la Comunidad Europea (hoy UE), pero no pudo impedir que subsista la Commonwealth, la comunidad británica de naciones, la cual incluye a varios “pesos pesados” como Canadá, Australia, India y otros; ni la alianza especial con sus “primos” de América Del Norte, todo lo cual desequilibra la balanza en Europa a favor de los británicos, compensando su pérdida propia de importancia relativa, sobre todo comparando con Alemania y Francia, economías hoy mucho más poderosas que la semi estancada y extranjerizada economía británica. Esa situación actual, ya estructural, de pérdida de importantes sectores industriales y del manejo de buena parte de lo existente por corporaciones extranjeras, que se advierte en Gran Bretaña, fue consecuencia de la “opción por el poder financiero” que caracterizó a las orientaciones macro económicas de Churchill y Tatcher, principalmente, y por los conservadores en general.
En lo económico, poderosos intereses financieros, con ramificaciones en los medios de comunicación, defienden la fuerte impronta a una economía de servicios financieros (Banca, seguros, fletes y similares), argumentando que es más importante que mantener y expandir estructuras industriales, rubro en el cual Gran Bretaña perdió preeminencia en rubros importantes, como electrónica, electrodomésticos, automotores, motocicletas, camiones, etc. Por caso, cuesta entender que desde hace casi una década, en el reino unido ya no se producen camiones de ruta (solo algunos fuera de ruta de tipo “roqueros” o “mineros”).
En lo social, se fosilizaron estructuras de clases separadas y notablemente diferenciadas, lo cual se disimula en parte con el buen nivel de vida general que aun gozan. Pero el Brexit puede generar rispideces al respecto.
Pese al ingreso a la actual UE (antes MCE), Gran Bretaña mantuvo su propia moneda, así como varios rasgos culturales y económicos de impronta propia, favorecidos no solo por su idiosincrasia imperial, sino por su insularidad.
Ahora parecería la hora de “barajar y dar de nuevo” sobre todo por las diferencias profundas evidenciadas entre la separatista (de la UE) Inglaterra, y el integracionismo paneuropeo expresado por Escocia, e Irlanda Del Norte.

La UE y la OTAN.
La permanencia de Gran Bretaña en la OTAN no está condicionada por el Brexit, habida cuenta que existen en la alianza militar países que no forman parte de la UE, partiendo del caso del “hermano mayor” (EEUU) y otros casos.
Sin embargo, cabe la posibilidad, que si ganan los laboristas, sobre todo un líder pacifista y que hasta ahora demostró no estar condicionado por el establishment conservador y belicista, como es Jeremy Corbyn, puede suceder que el neocolonialismo rampante que está siendo política de Estado, con posturas inflexibles y soberbias en casos como los de Malvinas, Gibraltar y otros, sea suplantado por acciones de concreta descolonización y de devoluciones de territorios apropiados con métodos de la piratería. También cabe suponer, en tal caso, que el belicismo extremo que sigue practicando “la Rubia Albión”, permute a posturas más razonables y proclives a la paz y el respeto a las soberanías de los Estados. Esto último sería lo opuesto a lo perpetrado en las agresiones contra Iraq, Libia, Siria, etc., y las claras provocaciones a Rusia, esto último muy grave pues pone en serio riesgo la paz mundial. Difícil, considerando los antecedentes expansionistas, colonialistas y belicistas de Gran Bretaña, pero es una posibilidad si el Brexit forza un cambio drástico en las estructuras internas de poder de ese viejo imperio. 

Resquebrajamiento en la estructura constitutiva de la Gran Bretaña.
Las fuertes tendencias separatistas de Escocia, y en menor medida de Gales, así como las subyacentes tensiones conducentes a reintegrar el Ulster (Irlanda del Norte) a la soberanía de Irlanda, de la cual fue arrebatado, presuntamente pueden fortalecerse, recibiendo nuevos impulsos, habida cuenta que en Ulster (Irlanda del Norte) y en Escocia, ganó la postura integracionista respecto a la UE. Ya trascendió que Escocia solicitará permanecer en la estructura comunitaria, y es posible que el ejemplo sea seguido por el Ulster, lo cual acentuaría las tensiones
independentistas respecto a Gran Bretaña, que en tal supuesto, podría llegar a desaparecer como estructura política nacional. Es bueno recordar que en los hechos, Inglaterra ejerce una suerte de férreo tutelaje sobre los tres territorios sucesivamente anexados por acuerdos forzados o directamente perpetrados por la fuerza bruta.

Efectos esperables en lo económico y lo social.
La fluidez de los intercambios comerciales (que hasta ahora claramente favorecieron a la Europa Continental, en perjuicio de la importadora serial que es Gran Bretaña), podría cambiar, pues muy posiblemente las barreras aduaneras tendrán algún efecto, o tal vez incluso bastante. ¿Permitirá eso la
reindustrialización británica…? Parecería dudoso. A la vez cuesta creer que esa eventual reindustrialización británica encuentre fácilmente mercados externos, considerando que los más importantes países de la Comunidad Británica son potencias tecnológicas e industriales, que cuidan ese estatus (a diferencia clara respecto a la apertura suicida y/o brutalmente regresiva, que se nos está reimponiendo a los hispanoamericanos, en particular a Argentina).
En lo social, el panorama muy posiblemente sea más complicado, pues son muchos los “comunitarios” que viven y trabajan o estudian en Gran Bretaña, así como seguramente muchos británicos hacen lo propio en la Europa Comunitaria.
Esos trabajadores extranjeros llenan necesidades, muchas veces calificadas, que la oferta local de mano de obra no siempre puede satisfacer. Y eventuales despidos en trabajos no estables, pueden causar efectos muy negativos, e incluso verdaderas convulsiones sociales. Considerando la escasa vocación reindustrializadora que demuestra Gran Bretaña, sobre todo en producciones masivas, puede ser dudoso que los problemas sociales causados por el Brexit sean compensados por políticas estatales activos pro industrialistas. Hoy todo es un cimbronazo, de consecuencias difícilmente previsibles, sobre todo analizando desde lejos, por más que hayamos visitado con visión crítica y aguda a La Rubia Albión.

Implicancias para Argentina y otros países territorialmente usurpados.
El Brexit implica que la autodeclamada posesión de facto de la UE sobre Malvinas, Georgias y Sandwich Del Sur, caduca de hecho.
Eso debilita la postura británica, lo cual podría ser bien utilizado por Argentina (y otros países con territorios usurpados, como Guatemala, Venezuela, España, etc.); pero para eso es imprescindible contar con fuerte conciencia nacional y con gobernantes consustanciados visceral e insobornablemente con los Intereses Nacionales. Ese lamentablemente no es el caso actual de Argentina, cuyo poder político está en manos de sectores oligárquicos y corporativos, que manifiestan con declaraciones y con hechos su claro desprecio por la soberanía y por la dignidad nacional; siendo visibles que operan como apéndices maleables de los dictados geopolítico del G 7, y en particular de las dos grandes potencias anglosajonas.
Para completar el cuadro de debilidades pronunciadas que –
lamentablemente- exhibe nuestro país, gran parte del arco político demuestra inconsistencias o directamente sumisión ante las presiones del establishment, preocupado solo en “hacer buenos negocios”, al costo de llevarnos de bruces a un estado de situación que denominé “feudalismo dieciochesco”, mientras que la severa colonización cultural sigue afectando seriamente a vastos sectores clasemedieros muy confusos, así como a aparentemente mayoritarios grupos de militares retirados, cuyas visiones de pseudo “patriotismo” no van más allá del himno y la bandera…así como en revivir perimidas estructuras de casta presuntamente “superior”, no entendiendo que de ese modo han sido simples marionetas del poder financiero transnacional y de sus apéndices locales oligárquicos y antinacionales.
Tampoco cabe omitir el rol negativo del “progresismo” cargado de máximas de Gramsci, Marx, Trotsky y Malatesta; pero carente por completo de Valores Nacionales y conceptos de defensa clara de los Intereses Nacionales.
Completando el cuadro de extravíos, están los ultraecologistas, con ideas enrevesadas cuando no socioeconómicas genocidas, inculcadas por las transnacionales extranjeras –básicamente británicas-, que luchan denodamente … por el subdesarrollo crónico y la miseria institucionalizada.
Lo de “feudalismo dieciochesco” se entiende si se analiza que los
neoliberales buscan reinstaurar el poder omnímodo de la patronal, aun a costa de la dignidad de los asalariados, tal como los siervos de la gleba del anacrónico feudalismo; mientras que lo de dieciochesco es porque buscan reinstaurar como “verdad suprema” a los superados y mentirosos dogmas del liberalismo extremo del siglo XVIII.
Una excelente oportunidad para Argentina y naciones hermanas, si logramos anular el rumbo destructivo y suicida, impuesto a los empellones mediáticos y judiciales y económicos; con su brazo armado represivo, por el mega poder neoliberal transnacional y sus subordinados internos.

MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

lunes, 20 de junio de 2016

VENDIENDO LA PATRIA POR UN INDULTO
El Antiguo Testamento, con sus milenarias enseñanzas, menciona el caso de quien por un plato de lentejas cedió sus derechos al trono, o sea entregó su reino por nada.
La comparación es prácticamente directa, lineal, respecto a las expresiones y el accionar de algunos o tal vez aparentemente nutridos grupos de retirados de la Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad, respecto al cerrado e incomprensiblemente irracional apoyo total, sin cortapisas de ningún tipo, a las medidas de destrucción sistemática socio económica y de entrega geopolítica, que está llevando a cabo claramente el actual gobierno nacional.
Evidentemente lo que más molestó del período 2003-2015, a esos grupos de retirados, fue la política de enjuiciamiento y cárcel, a los acusados de actos aberrantes de lesa humanidad, perpetrados durante el “proceso”, período cívico militar que gobernó con poderes omnímodos a Argentina entre 1976 y 1983; en cuyo marco severamente represivo se pudo instrumentar sin oposición el neoliberalismo, verdadera doctrina de destrucción sistemática de los Estados para subordinarlos al poder financiero transnacional.
Como hecho anecdótico no menor, para ubicar en contexto al infame “proceso”, cabe señalar que una de las primeras, sino la primera víctima, fue el Mayor (R) Bernardo Alberte (Tte. Coronel post mortem), arrojado al vacío desde su departamento, por quien comandaba el piquete asesino, que después fuera premiado con el generalato. El “delito imperdonable” de Alberte habría sido que fue uno de los tres colaboradores directos –todos asesinados o inducidos al paro cardíaco por torturas psicológicas intensas-, del Dr. Julio Carlos González, quien fuera Secretario Legal y Técnico de Perón y de M. E. M. de Perón; este último preso bajo tortura psicológica los siete infames años proceseros.
Para dar el debido contexto histórico, la irracional guerrilla –en parte armada por Gran Bretaña, según dos cargamentos interceptados y otros posibles indicios-, y el aparato represivo estatal – militar, fueron los dos brazos de la misma tenaza que instrumentó el cuadro de virtual guerra civil, que fuera “recomendado” por el historiador canadiense – británico Harry S. Ferns, como única alternativa para destruir los notables avances logrados en el peronismo y volvernos abruptamente al estadio del subdesarrollo crónico. Estadio de postración de Argentina que siempre le fue muy funcional al imperio británico, para manejarnos a discreción.
Las profundas heridas y divisiones del tejido social argentino, comenzadas con ferocidad por “la fusiladora” (golpe de Estado liberal de 1955, inducido e incluso equipado militarmente por Gran Bretaña), nunca cerraron del todo por diversos motivos (entre ellos no haber vuelto totalmente a aquellas FFAA de la Ley Riccheri, que priorizaba la Defensa Nacional); y esa situación de violencia latente se acentuó –lamentablemente- por la acción de ambas tenazas de violencia que configuraron la situación virtual asimilable a una guerra civil, como se explicó.
Más allá de las que pueden entenderse como justas condenas a los niveles superiores del “proceso” y determinados casos aberrantes debidamente comprobados, –con criterio amplio y buscando la superación de odios larvados y resentimientos varios- caben algunas reflexiones.
1. No se puso el mismo énfasis en juzgar y condenar a los culpables de delitos económicos, verdaderos artífices del genocidio económico y de la desarticulación económica argentina, perpetrados entre 1976 y 2001.
Incluso muchos de esos personajes nefastos, vieron diluidos y anulados los pocos juicios que hubo al respecto, por la mera prescripción por transcurso del tiempo. Hoy vemos a varios de los actores principales de vergonzosas operaciones de desfalco y perpetradores de maniobras dolosas y/o delictivas, formando parte en lugares relevantes del actual gobierno neoliberal que “recargado”, vuelve a instrumentar políticas impiadosas de “tierra arrasada” en contra del tejido socio económico nacional. ¡Y esas políticas son apoyadas e incluso aplaudidas con fruición, por quienes a voz de cuello proclaman sus huecos sentimientos de supuesto “patriotismo”! (incoherente, pues avalan la destrucción socio económica, que tozudamente, se niega a reconocer, o a lo sumo, que endilgan sin lógica alguna al anterior gobierno, que no fue neoliberal, y sí en cambio fue heterodoxo keynesiano).
2. Resulta evidente que algunos estamentos puntuales pero importantes, del gobierno anterior, estaban imbuidos de un visceral anti militarismo a ultranza, idea que no solo es irracional -pues no puede existir ninguna nación soberana sin el brazo armado que la respalde-, sino que es de incoherencia total, pues las Fuerzas Armadas están indisolublemente ligadas al Ser Nacional, desde los albores de nuestra patria. Incluso la cartera de Defensa fue en varios de esos doce años un área cuya cobertura fue complicada, tanto por los funcionarios designados no siempre acordes al cargo, como por las estructuras mentales ancladas en los años del “proceso” que evidenciaron parte de los cuadros de las FFAA y FFSS, cuyos planes de estudio no se habrían cambiado en la profundidad debida, continuándose con pautas liberales, historia nacional distorsionada e incompleta de corte académico - mitrista, y escasas nociones de geopolítica aplicada a Argentina.
3. Existen referencias de buenas fuentes, que algunas acciones de tinte semi persecutoria, o de bajas prematuras o de no ascensos en años recientes, se habrían suscitado por simple “portación de apellido”, por parentesco con militares vinculados a hechos represivos considerados aberrantes.
4. Tan grave o peor aun es que muchos veteranos de guerra con destacadas acciones en combate, fueron procesados –posiblemente, no me consta con singular dureza, en causas de derechos humanos, cuyas instrumentaciones se atribuyen a presiones encubiertas del “poder blando” británico, desde siempre operando en acciones de zapa en nuestro país.
5. No se ve ninguna expresión de sincero arrepentimiento o deseo de superar errores y aberraciones cometidas durante aquellos “años de plomo”, que arrancaron en 1955 y siguieron al menos hasta 1983 o hasta 1999 (brutal ataque a La Tablada del MTP-ERP) de ninguna de las partes involucradas. Tampoco parece haberse medido con la misma vara de severidad, a guerrilleros que perpetraron hechos aberrantes.
6. Mentes obtusas, o personajes malintencionados, o gentes desinformadas, insisten en justificar al “proceso” para “combatir la guerrilla”, obviando que el exitoso Operativo Tucumán se realizó dentro del marco
constitucional, e insisten en “no darse cuenta” que el golpe de 1976 tuvo por finalidad real instaurar el neoliberalismo apátrida y económicamente genocida.
Todo ese contexto significa un nudo muy complejo de desatar, lo cual es imprescindible para sanar heridas y buscar un futuro de grandeza.
Pero aun conociendo los odios, rencores y convicciones (acertadas o erróneas) que involucran los casos de militares presos, de los indultos requeridos, del desigual o diferente tratamiento de casos de violencia guerrillera (que resultó nefasta al país y funcional al establishment que manejó tras bambalinas al “proceso”), resulta totalmente inadmisible que ningún argentino de bien, y menos aun los que juraron defender la patria hasta perder la vida, apoyen activamente, o se escuden en un complaciente y cómplice asentimiento tácito, ante el muy claro y severísimo cuadro de destrucción sistemática de la economía argentina; de su regresión a perimidos esquemas dieciochescos con tintes feudales; a la exclusión social masiva y a la pobreza y miseria extrema provocadas con intención y alevosía; a la subordinación a los poderes financieros transnacionales; a la destrucción acelerada de los organismos de desarrollo tecnológico y al abortamiento de planes en ejecución; al freno abrupto a las obras públicas bajo excusas falaces, a la subordinación explícita a las potencias tradicionales, en particular las anglosajonas; al vaciamiento del sistema previsional; a las claras acciones para reprivatizar las empresas estratégicas (YPF, AA y otras); a las políticas de despoblamiento de La Patagonia bajo excusas mendaces (freno a hidroeléctricas en Santa Cruz, ataques a Río Turbio, etc.); entrega de soberanía en diversos frentes, entre ellos la adhesión en marcha al Tratado de “Libre Comercio” del Pacífico; y el listado sigue.
¡Es inadmisible que los indultos a militares presos por reales o supuestos delitos de lesa humanidad, justifiquen a cambio apoyar acciones que claramente configuran ataques a los Intereses Nacionales! Y peor aun que se quiera avalar eso en un estentóreamente declamado pero hueco “patriotismo” de opereta.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

miércoles, 15 de junio de 2016

ENERGÍA EN MISIONES – COINCIDENCIAS, PRECISIONES Y AMPLIACIONES
Es un hecho muy positivo que por primera vez en su historia, Misiones tenga una Secretaría de Energía, con rango ministerial, habida cuenta de la enorme importancia del tema, y de la necesidad de contar con un organismo jerarquizado y con poder de decisión, que a la vez debe operar como referente técnico ineludible, para poder fundamentar debidamente las Políticas de Estado concernientes a la estratégica Temática Energética.
Por su formación profesional, Ingeniero Nuclear, el Secretario de Energía de Misiones es un entendido en el tema, lo cual es auspicioso, siendo de esperar para bien de La Provincia de Misiones y de Argentina, que su gestión sea muy positiva, y que defina el marco referencial de excelencia técnica que debe sin duda alguna ser la impronta de esa nueva Secretaría de Estado Provincial.
Recientes declaraciones resultan interesantes, las que se analizan.
 Previsible gran crecimiento de la demanda eléctrica provincial, que en mediano plazo consumirá la producción total de al menos una de las grandes hidroeléctricas existentes o proyectadas.
 En base a esa demanda tan fuerte, las pequeñas generadoras no convencionales, no solucionarán el problema de abastecimiento eléctrico.
 Seguramente condicionado por imposiciones de Energía de La Nación, dio cabida a las muy promocionadas y dudosamente efectivas “renovables” (eólicas, solares, biomasa, etc.), así como al concepto de generación distribuida, este último de hecho erigido como sustento de aquellas.
 Mencionó las necesidades de realizar un inventario del potencial hidroeléctrico en cursos de agua interiores.
- Gran crecimiento de la demanda a mediano plazo.
Por primera vez un funcionario oficial y político de trayectoria larga, reconoció el alto índice de crecimiento de la demanda eléctrica de Misiones, lo cual algunos expertos en el tema veníamos afirmando desde hace varios años. Informes y conferencias realizadas por integrantes del CPAIM (Consejo Provincial de Arquitectura e Ingeniería de Misiones), en particular algunos medulosos informes de los Ingenieros Soracco, Beltramo y otros, demostraron esa palpable realidad, que muchos políticos de bajo vuelo y comentaristas periodísticos varios se negaban a admitir, utilizando la conocida técnica del mediocre “ninguneo”.
Por mi parte, en mis columnas de opinión, de frecuencia semanal, que algunos medios locales difunden y otros omiten, y que gracias a la tecnología informática tienen amplia difusión, hace varios años vengo sosteniendo que ahora en menos de dos décadas, tan solo el incremento esperable de la demanda eléctrica de Misiones significará un volumen de generación equivalente al total de la producción del complejo Garabí – Panambí; y que es irracional suponer que con las débiles, costosas y complicadas generaciones eólica, solar, e incluso de biomasa, puedan producirse semejantes volúmenes de energía eléctrica…además que la experiencia internacional demuestra irrefutablemente que no solo son (la eólica y la solar) inútiles como generación de base (por sus oscilaciones inmanejables), sino también muy caras por KWh, debiendo necesariamente respaldarse en usinas convencionales, por lo general termoeléctricas, o sea devoradoras de petróleo o gas. Eso a la vez, echa por tierra el discurso prearmado de las ONGs del ecologismo transnacional y otros asociados a las “renovables”, respecto a la falsa “energía limpia” eólica y solar.
- Las pequeñas centrales no son grandes soluciones, son paliativos.
Acertada la visión del Secretario de Energía de Misiones, al poner énfasis en las grandes obras hidroeléctricas, pues son las únicas que sin recurrir a la termoelectricidad (las que queman petróleo o gas), están en condiciones reales de cubrir la demanda de un par de décadas, con energía económica y limpia.
En ese contexto realista, las minigeneraciones (como la de los paneles solares), además de ser marcadamente insuficientes, resultan muy costosas por KWh y llenas de limitaciones técnicas (por caso, de noche y en días lluviosos o nublados, las solares no producen).
La biomasa puede ser económicamente viable en casos puntuales, como grandes aserraderos que tengan al pie de la usina los residuos madereros, y con eso limiten los costos de acarreo y manipulación. Como sea, esos residuos mojados rinden mucha menos energía, por lo que requieren depósitos acondicionados al efecto y toda la logística del caso. Dudoso es que lleguen a ser una energía de reemplazo que sustituya a las grandes generadoras hidroeléctricas,
e incluso seguramente terminan siendo menos eficientes que varios proyectos hidroeléctricos de mediana potencia, como los estudiados.
No es un dato menor que Bolivia está construyendo varias hidroeléctricas de baja, mediana, gran y mega potencia, para abastecer su creciente mercado interno e incluso para consolidarse como exportador de energía eléctrica a Argentina y Brasil. Mientras, unos cuantos desinformados y los ultra ecologistas de siempre, denostan en nuestro país a la hidroelectricidad. ¡Por algo, Shell está en el gobierno nacional!
- Rol de las “renovables”.
Queda claro que muy poderosos intereses, ejerciendo persistentes y bien financiadas campañas de “lobbies”, están promocionando a ultranza a las energías “renovables sesgadas” (sesgadas, pues excluyen a las hidros, sin fundamentos lógicos ni técnicos, pese a que también son renovables).
Pese a que solo son factibles con fuertes subsidios y otras ventajas prebendarias, y que no son aptas como generación de base (por sus limitaciones técnicas) nos las quieren “vender” como grandes soluciones; atacando esos lobistas en forme persistente y falaz, a las hidros y las nucleares.
Las eólicas y solares, entre otras similares, son complementos, y su rol principal es para abastecer consumos aislados.
Pretender reemplazar en Misiones las hidros con generación de biomasa, eólica o solar, es como tener una gran arboleda de mandarinas que produce mucho todo el año, pero en vez de consumirlas, comprar jugos artificiales, costosos y dañinos a la salud. Entiendo que el Secretario de Energía de Misiones tiene en claro este tema.
- Inventario del potencial hidroeléctrico.
Comenzar de cero el inventario del potencial hidroeléctrico en cursos de agua interiores de Misiones, significa desconocer y omitir antecedentes muy valiosos, que además insumieron recursos de Misiones y de La Nación.
Hay un estudio de los años ’60, posiblemente de la UNLP (La Plata), que había estimado el potencial hidroeléctrico total de ríos interiores misioneros, que lo estimaba en el orden de 700 MW.
Mucho más extensos en el tiempo y de mayor precisión, eran los aforos (mediciones de caudales), prolijamente realizados durante décadas, por Agua y Energía Eléctrica en muchos de nuestros “arroyos”. Deben existir esos antecedentes, pese a haberse desordenado e incluso perdido muchos de los valiosos estudios de esa señera institución técnica, creada en la Primera Presidencia de Perón, y desguazada con la típica saña neoliberal antiestatista y anti desarrollo, durante el conservadurismo retrógrado del menemato, y ese desguace en particular fue perpetrado bajo órdenes de la “polifuncionaria” Marijú Alsogaray.
Más precisos y completos, han sido los seis proyectos hidroeléctricos, a nivel ejecutivo (o sea listos para licitar), realizados por la DGEM, más un anteproyecto encargado por una cooperativa eléctrica, y realizado por el polifacético y muy capaz emprendedor que fue Don Alejandro Orloff, quien también revistó en la DGCE y que fuera amigo mío.
Además de Urugua-Í, que afortunadamente se construyó (en buena parte mérito del Gobernador Barrios Arrechea), los proyectos ejecutivos son:
Piray Guazú I, II y III (el III queda bajo la cota de Corpus, por lo que no es viable).
Piray Miní I y II
Saltito 3
El anteproyecto estudiado es Garuhapé, encargado por la Cooperativa Eléctrica Libertador San Martín Ltda. (de Puerto Rico).
Todos los proyectos ejecutivos, menos uno, fueron realizados por la consultura cordobesa Inconas S.R.L., empresa que subsiste, por lo que deben tener los antecedentes completos. El último destino de los pliegos, antecedentes técnicos, muestras de suelo clasificadas, etc., habría sido el taller de la ex DGCE, ubicado junto a la hoy desactivada Usina Sulzer, que hoy queda junto a la Costanera.
A todo eso se suma el proyecto del Túnel del Urugua-Í, que permitirá optimizar el funcionamiento de esa central hidroeléctrica.
- Otros temas.
Seguramente por centrarse en Misiones, se omitió en el informe del Secretario de Energía de Misiones, el importante rol que cabe a la generación nuclear, de gran expansión en el mundo, y en Argentina en el gobierno anterior, abruptamente frenado por el neoliberalismo hoy en el poder. Es una de las tres tecnologías de Generación de Base, es muy segura (mucho más que las termoeléctricas, e incluso con menor accidentología que las eólicas), es básicamente limpia y de bajo impacto ambiental; es de reducidos costos reales por KWh, y tiene un gran efecto multiplicador científico muy positivo.
Hace “mucho ruido disonante” el concepto de “soberanía energética de Misiones”. ¿Acaso estamos por “independizarnos” y crear un mini estado nacional, separado de Argentina? El concepto de soberanía solo es aplicable a La Nación en su conjunto, por más que políticamente pueda ser “con gancho” mediático.
Un ingeniero empresario habría afirmado (puede ser un error de interpretación o transcripción del periodista), que “el 40 % de la energía que se consume en Misiones es de biomasa”. No se cita ninguna fuente documental o cálculo que avale esa expresión, que dista mucho de ser creíble, no solo en el concepto general de energía (mucha se consume en el transporte automotor, que no es de biomasa), sino también en el de energía eléctrica, dadas la baja industrialización de Misiones, así como la extensa inserción de la red eléctrica convencional, no basada en biomasa. Este tema ameritaría un estudio separado.
- Otras reflexiones.
Hace varios años que sostengo la necesidad de la creación de la Secretaría de Energía de Misiones, con rango ministerial, pues las funciones de EMSA como prestadora del servicio son muy diferentes, y deben separarse de un organismo de planificación y contralor técnico; actividades que de hecho quedaron en un limbo desde la disolución de la Dirección General de Construcciones Eléctricas (DGCE), ente continuador de la Dirección General de Electricidad de Misiones (DGEM), que cumplía sus funciones como parte de la estructura del Ministerio de Obras y Servicios Públicos.
Precisamente, esos entes de importantes funciones en las décadas del ’70 y ’80, entre otras actividades relevantes, completaron todos los estudios técnicos y tuvieron listos los antecedentes completos para licitar siete proyectos hidroeléctricos en ríos interiores de Misiones, de los cuales se construyó el más importante, que es la Central Hidroeléctrica Urugua-Í; además del antecedente del Complejo Alejandro Orloff (Saltitos 0, 1 y 2) en Dos De Mayo, de baja Potencia Instalada pero que permitió en su momento aquilatar valiosa experiencia al destacado equipo profesional que llegó a tener aquella Dirección Provincial llamada sucesivamente DGEM Y DGCE. Conozco el tema desde adentro, pues trabajé en esos entes integrando un pequeño pero destacado equipo, del cual mucho pude aprender, por la notable generosidad intelectual de sus integrantes, incluyendo en el concepto a expertos externos contratados o temporariamente vinculados.
Es de esperar que se avance en forma planificada, para cubrir adecuadamente el previsible crecimiento de la demanda, utilizándose nuestro enorme y hoy poco aprovechado potencial hidroeléctrico.
C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
MAGISTER EN GESTIÓN DE LA ENERGÍA

domingo, 5 de junio de 2016

PRENSA AMARILLENTA Y LIBERALISMO APÁTRIDA
La Historia Argentina (que muy pocos conocen y menos aun tienen en cuenta para extraer valiosas enseñanzas), muestra como una constante inalterable el accionar en tándem de los medios de comunicación amarillentos, como respaldo del accionar de sectores político-económicos del liberalismo, que siempre son antinacionales.
A su vez el liberalismo es la doctrina con la cual presionan para imponer políticas de achicamiento y estancamiento económico crónico, desinversión, desindustrialización, desaliento a todo intento de desarrollo tecnológico autónomo; y como objetivo de máxima lograr la cristalización de una estructura socio económica fuertemente desigual, con extrema concentración de la riqueza en pocas manos, en un contexto de inmovilidad social y de blindaje total de las estructuras de poder que pretenden mantener inalterable ese cuadro de situación.
Suena como muy complejo, pero es más bien simple: los medios de comunicación amarillentos (o mercenarios, o simplemente acomodaticios) son generosamente financiados por el establishment liberal (hoy neoliberal), y calificados como “prestigiosos”, “independientes” y otros conceptos laudatorios falaces; lo cual es retribuido con el machacar constante de desinformación (y/o información sesgada y tendenciosa, cuando no malintencionada) institucionalizada para favorecer a esos grupos de poder.
Yendo a la historia, San Martín fue atacado constantemente por Rivadavia y su grupo de poder anglófilo, que buscaba degradar su figura señera y anular la fuerte influencia que naturalmente emanaba de su personalidad y lúcida inteligencia, atributos básicos de su notable campaña militar. Fueron esos apátridas quienes lo forzaron al exilio y le impidieron concretar su regreso, pues no bajó del barco en aquellos días de convulsión general por el asesinato de Dorrego, seguramente porque el siguiente asesinado hubiera sido él mismo.
No fue casual que San Martín haya ofrecido ponerse a las órdenes de Rosas, cuando éramos agredidos por las potencias colonialistas, manteniendo ambos grandes patriotas una constante muy cálida comunicación epistolar.
Rosas fue constantemente atacado por pasquines y escritos al tanto por cuanto, de liberales unitarios, que para ello no hesitaron en ponerse de lado de intereses foráneos y alentar incluso la disolución nacional. Sarmiento, Rivera Indarte, los hermanos Florencio y Juan Cruz Varela, E. Echeverría y otros, operaron entusiastamente a favor de Chile, Gran Bretaña, Francia, y quien fuera al caso…no haciéndoles asco estar siempre en contra de los Intereses Nacionales.
Yrigoyen fue permanentemente denostado por la prensa ultra conservadora, que apelaba a todo tipo de injurias, mentiras y tergiversaciones, incluso contra su memoria, después de fallecido. Las mentiras al cuento se usaron para desmontar los progresos y acciones estratégicas positivas del yrigoyenismo, como la creación y desarrollo de YPF, y el mantenimiento de una bien basada política neutral en el ámbito internacional.
Perón desde que surgió como líder nacional con sensibilidad popular, fue ferozmente atacado por los diarios “prestigiosos” del establishment anglófilo (La Prensa, La Nación, y otros), así como por pasquines varios tanto de la oligarquía como de los sectores “progresistas” como el P.C., el socialismo y el anarquismo.
Frondizi, por su política industrialista, por haber logrado el
autoabastecimiento de petróleo, y por realizar grandes obras públicas, también fue constantemente agredido por ese tipo de medios de comunicación, así como por los oficiosos distribuidores de rumores y malicias, que se mimetizan con el común de la gente.
Lo mismo sucedió con María Estela Martínez de Perón, que como dijo el patriota Dr. Julio C. González “la persiguieron por sus aciertos, no por sus errores”.
Al menos, desde el derrocamiento de Rosas, la denostación posterior feroz (cuando no podían ejercer el derecho de defensa ante la opinión pública), fue metodología recurrente para justificar políticas aberrantes, perpetradas como una constante, por los liberales que sucedieron a esos gobiernos que con aciertos y errores, encarnaron la defensa de los Intereses Nacionales (con algunas gruesas salvedades en el caso del frondizismo).
Similar metodología, ahora con mayores refinamientos sociológicos y psicológicos, para impactar más en el subconsciente colectivo, fue aplicado sistemáticamente en los doce años de presidencias de los Kirchner, también claramente denostados como castigo a los aciertos con la excusa de los errores. Siendo irrefutable que la actual severísima crisis socio económica ha sido intencionalmente provocada por los neoliberales en el poder, para cambiar drástica y negativamente la distribución de la riqueza (concentrándola en muy pocas manos y en buena parte fugándola al exterior), y para hacernos regresar a arcaicas etapas preindustriales y pretecnológicas, frenando además abrupta e injustificadamente todas las obras públicas; queda claro que se montaron gigantescos operativos comunicacionales de mentirosas transferencia de culpas al gobierno precedente, para de ese modo exculpar a los perpetradores hoy encaramados en el poder, en el actual gobierno de los CEOs (de las corporaciones).
Un caso paradigmático parecería ser el de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). La actual conducción neoliberal, es la misma que en el noventismo (1989-2001) se mostró incapaz de terminar la obra y de satisfacer las justificadas demandas sociales de las amplias áreas aguas arriba vinculadas con el gigantesco embalse. Actualmente parece existir una clara ralentización de las obras, implementados desde el cambio de gobierno nacional y de la propia
Administración de la EBY (reconocida por manifestaciones públicas de bajo nivel de difusión), así como un drástico achicamiento de funciones y objetivos, pues los grandes proyectos hidroeléctricos de Corpus, Garabí y Panambí, así como ambiciosos planes de obras del entorno, han salido de la competencia de la EBY.
Dicho en castizo simple, un “frenazo” prácticamente total, y como maniobra clásica de distracción, se implementan los operativos mediáticos de echar supuestas culpas a la Administración anterior, incluso por “cargos” ridículos, como “tener en el parque de la EBY tres autos de alta gama” ¿cuál es el “delito” de eso, siendo que por las altas responsabilidades y consecuentes cuestiones de protocolo en un ente tan importante, es usual disponer de ese tipo de vehículos?
La principal caja de resonancia de la campaña mediática de transferencia de culpas a la precedente Administración de la EBY, es el diario Primera Edición, medio que dispondría informalmente o como aliados menores, a determinadas revistas de corte sensacionalista, de dudosas financiaciones pues sus publicidades suelen ser muy escasas.
Es bien sabido que Primera Edición tiene, desde que pertenece al holding Wipplinger, una constante y agresiva postura antihidroeléctrica, campaña que ha sido muy cargada de adjetivaciones y supuestas “culpas” de las represas, pero muy escasa o directamente huérfana de sólidos basamentos técnicos y/o científicos.
En esa postura también se involucró el exdiputado Claudio Wipplinger, hijo del patriarca del grupo empresario, quien además de reiteradas breves opiniones antihidroeléctricas altisonantes pero inconsistentes, en dos oportunidades se hizo reportear en el diario familiar, para exponer una serie de diatribas en contra de la generación hidroeléctrica, plagadas de lugares comunes pero totalmente carentes de veracidad y menos aun de fundamentaciones sólidas e irrefutables. Esas dos veces contesté pública, puntual y concretamente las sumatorias de falsedades e incoherencias del opinante, a lo cual solo me contestó un denso silencio; e incluso la segunda vez que el verborrágico político opinó, fue refutado institucionalmente por el Consejo Profesional de Arquitectura e Ingeniería de Misiones, el cual posee profesionales de fuste y vasta experiencia en la compleja temática energética.
Lo que en cambio es menos conocido es el hecho que en su momento la empresa transportista que ha sido la base del crecimiento económico del holding familiar, por largos años fue beneficiaria de importantes contratos para transportar ingentes cantidades de combustible, desde San Lorenzo (Santa Fe), al parque de generación termoeléctrica que EMSA poseía funcionando a pleno en su complejo generador de Villa Las Dolores, en Posadas.
Ese contrato caducó cuando Misiones pasó a disponer de la muy económica y limpia energía provista por la Hidroeléctrica Urugua-Í, siendo posteriormente reforzada la provisión de energía hidroeléctrica cuando se materializó la interconexión de Yacyretá.
Tal vez sea mera casualidad, pero por esos años, dicho holding familiar compró el diario de referencia, y pasó a mantener una fuerte postura de oposición y detractación a la generación hidroeléctrica, coincidiendo en ello con los sectores políticos ultra conservadores y con el ecologismo de corte cavernario, del tipo digitado por las transnacionales británicas, como Greenpeace y WWF, que “dan letra” a entusiastas sin fundamentos y a fanáticos varios huérfanos de mejores motivaciones. 
Tan vastas e importantes han sido las concreciones de la Administración de la EBY del período 2003-2015, que el listado total requeriría al menos un artículo completo. La terminación de las obras costeras permitieron la generación a plena potencia, aportando ingentes cantidades de energía segura, eficiente y limpia, a los sistemas interconectados de Argentina y Paraguay, proveyendo además un flujo de caja significativo, que sin duda permitió bancar las múltiples obras de infraestructura realizadas en ambas márgenes, dentro de las que sobresalen las hermosas y muy funcionales costaneras, obras varias de urbanizaciones, redes de agua potable y cloacales, autovías, el tren que une ambas hoy grandes ciudades de Posadas y Encarnación, grandes puentes multitrochas, autovías, etc.
Medida por sus importantes concreciones, que en una década hicieron avanzar a ambas ciudades capitales y sus entornos, lo que de otra forma difícilmente se hubiese concretado en medio siglo o más, sin duda la gestión del arquitecto Oscar Thomas ha sido sobresaliente, y de haber seguido en funciones,
no dudo que habría concretado las otras grandes hidroeléctricas que tanto necesitamos para satisfacer la creciente demanda eléctrica; y seguramente se hubieran implementado nuevas soluciones al acuciante problema del transporte urbano de pasajeros en el Gran Posadas y el Gran Encarnación.
Me enorgullece auténticamente haber colaborado activamente como asesor en esa etapa de grandes concreciones de altos valores estratégicos para la región y nuestros dos países hermanos.
C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
MAGISTER EN GESTIÓN DE LA ENERGÍA
ANALISTA DE TEMAS ECONÓMICOS Y GEOPOLÍTICOS

jueves, 2 de junio de 2016

DE RICCHERI A RATTENBACH, PASANDO POR “LA FUSILADORA”, LOS “GENERALES DE EMPRESA” Y “EL PROCESO”.
Al General Riccheri, en la segunda presidencia del General Julio Argentino Roca (1901), le cabe el mérito de haber modernizado las Fuerzas Armadas, transformándolas y modernizándolas, adoptando tecnologías y criterios en ese momento de avanzada, instaurando un profesionalismo de ningún modo aséptico ni reñido con los Intereses Nacionales.
Como sucedió en muchos países del mundo, se tomaron como modelos las Fuerzas Armadas más avanzadas en logística, equipamiento y tácticas, de ese momento, a saber; el modelo prusiano para El Ejército, el modelo británico para La Marina.
El sistema de “enganches y levas” y seguramente cierta precariedad de procedimientos y fundamentaciones, o algún grado de anacronismo, del precedente Ejército Nacional formado un poco a los apurones por el mitrismo, se pasó al Ejército Argentino, separado de la Marina, diferenciándose del esquema de funcionamiento en cierta forma empírico o anacrónico decimonónico, que desde nuestros comienzos no establecía diferenciaciones nítidas entre ambas fuerzas. Por caso, las múltiples agresiones que Argentina sobrellevó con altivez y patriotismo, en la época de Rosas, opuso a los agresores fuerzas que podían operar en tierra o embarcadas, según las circunstancias, con pocos especialistas en marinería, los que muchas veces fueron extranjeros con esos conocimientos, sumados a nuestras fuerzas.
Por supuesto, que desde nuestros albores patrios hubo precedentes de regimientos creados bajo pautas y normas de rigurosa disciplina y honor castrense, como Patricios y Granaderos a Caballo (este último disuelto por el traidor y agente británico Bernardino Rivadavia, regimiento refundado precisamente por Roca-Riccheri); sin olvidar las tal vez algo heterogéneas pero bravas tropas del período rosista, que no por ello dejaron de ser fieles defensoras de la soberanía, ante las múltiples agresiones recibidas en esas dos décadas en las que férreamente se mantuvo la integridad territorial y los principios de dignidad y soberanía efectiva…hasta la traición de Urquiza, pero esa ya es otra historia.
Otro de los antecedentes del Ejército Argentino han sido las Montoneras de Güemes, así como otros cuerpos de defensa formados en las provincias.
Ningún análisis serio de la historia castrense argentina, puede obviar el caso sui generis que fue el General Lavalle, con un periplo de la gloria a la degradación moral más abyecta, pues pasó de ser uno de los héroes y grandes comandantes del Ejército Libertador Sanmartiniano, a marioneta manipulada por los unitarios, dócil a las sibilinas “sugerencias” de B. Del Carril y F. Varela, perpetrando el asesinato político del Coronel Manuel Dorrego, legítimo gobernador de Buenos Aires; para reincidir después comandando agresiones y una invasión antiargentina
unitaria con mercenarios europeos, apoyo francés y supuesto visto bueno británico; por algo es el prototipo histórico de “la espada sin cabeza”; terminando sus días tan malamente como se condujo desde su vuelta de la Campaña Libertadora.
Volviendo a las épocas de la “Doctrina Riccheri”, ya avanzado el siglo XX, sobrevendría la creación de la Fuerza Aérea, primeramente como una rama del Ejército, para mucho después constituirse en arma separada, que inicialmente
tomó el modelo de la de EEUU.
La Marina tuvo –salvo excepciones- una mentalidad anglófila que muchas veces (como en 1955) operó subordinada a las “sugerencias” del imperio británico.
La exquisita educación que caracteriza a su oficialidad y el trato de “señor” conferido a todos sus integrantes, no fue óbice para cierto perfil elitista de sus estructuras de poder. No fue el único caso en Íbero América, por cierto. Respecto a la Armada de Brasil, algunos autores señalan que en un país con mayoría de mulatos y negros, la oficialidad de esa fuerza está exclusivamente compuesta por
blancos, muchos rubiecitos y provenientes de clases acomodadas, aunque predominan los apellidos lusitanos.
Un interesante libro del sociólogo José Luis de Imaz, (Los Que Mandan – Eudeba – 1964) muestra que la oficialidad del Ejército Argentino estaba compuesta en general por personas de clase media, y de apellidos de distintos orígenes, lo cual no se habría modificado, al menos sustancialmente. Eso por supuesto, no fue óbice para que, sobre todo desde 1955 y al menos hasta 1983,
con pocas excepciones, los altos oficiales demostraran una gran afinidad con las clases altas, y en particular con la oligarquía ramificada en el Poder Real tradicional (el “campo” de la Pampa Húmeda, las finanzas, importadores y demás grandes
 intermediarios), con la cual vía maridaje muchas veces se emparentaron y mimetizaron.
Aquel Ejército Argentino creado por Riccheri, tenía altos valores de concreto patriotismo, que un poco por conocimiento empírico entendió que el verdadero amor a la patria no se agota en la simbología (lo que el Dr. Julio C. González llama “la soberanía cromática y musical”, y que yo llamo “patrioterismo de bandera”),
sino que para ejercer la soberanía y desarrollar fundamentada Capacidad de Defensa y Poder de Disuasión, es necesario contar en suelo argentino y bajo manejo del Estado, con aquellos resortes estratégicos de la Economía Nacional – por caso el petróleo, el acero, las comunicaciones, además del complejo industrial
básico-, así como mejorar sustancialmente la salud pública y el nivel de instrucción de la población; y el control pleno de otras herramientas económicas, como el Sector Financiero.
De esa forma surgieron oficiales que marcaron rumbos y que –no por casualidad un poco olvidados hoy-, han sido referentes del Pensamiento Nacional,
como Mosconi, Baldrich, Savio, J. Pistarini y otros; continuados en el GOU (Grupo Obra de Unidad, que dio fin a la “década infame” de subordinación total y explícita a Gran Bretaña), del cual surgió Perón; y posteriormente otros grandes referentes, como J.L. Rodríguez Zia y J.E. Guglialmelli.
Retomando el período comprendido entre 1901 y 1955, la oficialidad e incluso los estamentos subordinados, tenían como marco referencial la Defensa Nacional; la cual después trocaría por la doctrina de la Seguridad Nacional, que claramente dejó de lado la prioridad de la Defensa, lo cual significaría costosos y tristes resultados en la Guerra del Atlántico Sur; además de la instauración del neoliberalismo, bajo tutela del “proceso”. 
Coexistiendo con amplios sectores castrenses imbuidos de Pensamiento Nacional (por lo general empírico, sin muchas bases doctrinarias, por entonces en elaboración por parte de los Pensadores Nacionales), en ese primer medio siglo largo de la pasada centuria, estaban sectores de la oficialidad, que bajo la
apariencia de “profesionalismo impoluto” profesaban un liberalismo extremo, en muchos casos servil a los intereses antinacionales; de los cuales el caso más extremo posiblemente haya sido en los años ’30 el del General Agustín P. Justo, 
presidente bajo el fraude de la “década infame” (1930-1943), avalista del Pacto Roca-Runciman (“Julito” Roca, abogado, vicepresidente, hijo del General Roca) y todas sus negativas consecuencias.
El golpe de Estado de 1955 –instigado y apuntalado por Gran Bretaña- marcó el punto de quiebre, a partir del cual el liberalismo económico extremo pasó a ser la única “doctrina correcta” no solo para las FFAA sino para todo el país; no siendo objetivo de este artículo explayarnos en la sumatoria de fusilamientos, torturas,
prisiones y exclusiones por odios políticos, desatados en contra de todo lo que fuera o pareciera asimilarse a la Doctrina del Pensamiento Nacional, y en particular al desde entonces largamente proscripto peronismo (¡en nombre de “la democracia”!).
Indicadores como la quema de bibliografía “contaminada” de Pensamiento Nacional, que según referencias de buena fuente fue perpetrada por órdenes del General Alcides López Aufranc a comienzos de los años ‘60, en el Colegio Militar, marcaron una nueva vuelta de tuerca hacia la intolerancia total hacia todo lo que
no fuera “políticamente correcto” impregnado de liberalismo rampante. Y posiblemente fue cuando se crearon las condiciones objetivas para instalar el statu quo que con filosa pluma y valiente patriotismo, el historiador José María (Pepe) Rosa catalogaría años después como “los generales de empresa”, idea expuesta cuando al fallecer Guglialmelli lo exaltó como “el último General de la Patria”.
Vendría después el “proceso de restauración nacional” de 1976, claramente autodefinido como continuador histórico del mitrismo ultra liberal y anglófilo comenzado en 1852 e impuesto desde 1862.
Ese golpe de Estado, perpetrado por las Fuerzas Armadas con todo el apoyo del establishment reaccionariamente oligárquico y ultra liberal en lo económico, fue la puerta de entrada que por la fuerza instaló la doctrina neoliberal, por entonces en expansión forzada por los poderes financieros y estratégicos transnacionales, mediante drásticas metodologías, que Viviane Forrester y Naomi Klein calificaron como “la doctrina del shock”; o sea, generar condiciones de brutales golpes de mercado, que al dejar atónita a la gente anulara sus capacidades de resistencia e incluso de razonamiento lógico.
Fue durante el “proceso” que las Fuerzas Armadas implementaron la recuperación (efímera) de las Islas Malvinas, Georgias y Shetland del Sur.
La acción en si era de estricta justicia y un acto de reparación histórica, pero tanto la planificación como el análisis del contexto geopolítico mundial fueron de una miopía no solo absurda, sino que se demostró el profundo grado de colonización cultural que había llegado a afectar hasta la médula el poder de razonamiento y de comprensión de la realidad, por parte de los Altos Mandos y de
prácticamente toda la estructura de poder de las Fuerzas Armadas.
Considerarse “aliados” de EEUU, cuando estaban operando como peones dóciles dentro del tablero geopolítico mundial; y suponer que la primera potencia mundial sería “neutra” en un enfrentamiento contra su viejo aliado estratégico que es el imperio británico; han sido hechos concretos que revelaron el profundo
desconocimiento de la realidad y la total ignorancia de la historia y de la geopolítica, por parte de las conducciones de las FFAA; errores que en cascada se impusieron como pensamiento único en los diversos estamentos de oficiales y suboficiales, imbuidos de los conceptos de la guerra fría y de las necesidades – asumidas como propias- de los EEUU.
De hecho, nadie provoca las condiciones de una guerra, si no asume que es inevitable, y que tiene condiciones objetivas de ganarla. Es elemental, pero no fue considerado al implementar el operativo –totalmente justo en sus bases históricas y legales, pero insostenible geopolíticamente sin apoyos de otras potencias
mundiales-, de reparación de nuestros territorios irredentos. Pero eso no demostraron conocer los altos mandos de las FFAA en 1982.
Y aflorarían muchas otras gruesas falencias estratégicas, logísticas y operativas, claramente consecuencias de la perniciosa doctrina de la seguridad nacional, así como de la existencia de celos y rencores entre las tres fuerzas, posiblemente como efectos residuales de los enfrentamientos entre “azules y colorados” de los años ’60.
El meticuloso Informe Rattenbach, que analizó errores de la breve pero intensa guerra, y puntualizó necesarias medidas de profundas correcciones, no parece haber sido tenido en cuenta para nada, y a tres décadas largas, poco y nada parece haberse corregido, menos aun en la parte doctrinal, pues en muchos estamentos sigue pensándose anclados en la guerra fría, en pie de guerra 
exclusivamente contra la “amenaza comunista” (que hoy al menos parecería un chiste anacrónico), mientras se siguen ignorando principios básicos que hacen a la Soberanía Nacional, la cual para al menos unos cuantos parecería agotarse en el himno y la bandera, mientras apoyan entusiastamente la destrucción sistemática de la economía nacional y del tejido social argentino, que el redivivo
neoliberalismo recargado hoy instalado como aparente poder omnímodo, está clara e indudablemente causando en Argentina.
¡Pero para unos cuantos, les sigue siendo más cómodo seguir instalados en el mundo de las no comprometidas falsedades ideológicas y las manipulaciones mediáticas que edulcoran la terrible realidad que se niegan a admitir!
Es preocupante y muy doloroso, pues las Fuerzas Armadas son instituciones básicas imprescindibles, y además arraigadas en la historia nacional. Pero es necesario tener en claro por donde pasa el quid de los Intereses Nacionales, como sucedía con aquellas instituciones señeras fortalecidas y correctamente orientadas, desde Riccheri en adelante…hasta el fatídico 1955.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos