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jueves, 17 de agosto de 2017

Respuestas a procesero macrista de La Armada 17 08 2017

Disculpen la intromisión, pero eso de denigrar a los "planeros" poniéndose en el rol de "yo pago mis impuestos", no solo es una postura estúpida, sino que revela enorme ignorancia, pues todos pagamos impuestos, y en proporción los pobres pagan mucho más, pues gastan lo poco que ganan en lo elemental, y todo eso tiene impuestos. Por otra parte, todos somos "planeros", pues los subsidios que existen (todavía) sobre los servicios públicos, el transporte, la salud, etc., de un modo u otro nos benefician a todos. Entonces, antes de opinar al voleo y con indisimulado odio clasiste de pseudo oligarca, fundaméntese bien y no diga mentiras de los medios, así al voleo.


Algo más para el procesero macrista, que presume de "muy patriota", y se exhibe con todas sus condecoraciones. Solo demuestra ser un perfecto colonizado mental en grado superlativo, con las neuronas limadas al ras por los cursos de la Escuela de las Américas, pues en su enceguecimiento ni se percata que en los hechos apoya (como sucede lamentablemente con casi todos los militares en la actualidad) a este gobierno que es APÁTRIDA HASTA LA MÉDULA, es neoliberal en una versión acentuada (tal vez ni sepa lo que eso significa), y está claramente subordinado a los británicos en particular y a las potencias atlantistas en general, además de estar entregando soberanía en todos los frentes, incluídas La Malvinas, La Antártida, el Mar Argentino y La Patagonia. Por supuesto, apoya la entrega vil de ARSAT y los frenos a todos los proyectos tecnológicos, la destrucción industrial, la desocupación masiva y creciente, el endeudamiento feroz con la fuga de divisas y la bicicleta financiera, y todos los otros negociados alevosos del macrismo, Todo eso por su nada disimulado odio anti K y anti peronista.

martes, 15 de agosto de 2017

VENEZUELA UN CASO TESTIGO – UNASUR O REPUBLIQUETAS BANANERAS.
Mucha similitud, casi un “deja vu”, son las actuales clarísimas amenazas de invasión a Venezuela, proferidas en oprobioso tono de soberbia imperial por EEUU; comparables con las amenazas que en 1902 hicieron las flotas armadas de Gran Bretaña, Italia y Alemania, que por la fuerza de los cañones pretendían cobrar la deuda que por entonces tenía el país hermano con esas potencias europeas. La firme intervención diplomática de Argentina logró evitar la agresión, lo cual instituyó al respecto la Doctrina Drago, así llamada por el entonces Ministro de Relaciones Exteriores de Argentina.
Aquella oligarquía mental y económicamente subordinada a Gran Bretaña que gobernaba a Argentina en esos años, tenía vigentes y aplicaba algunos criterios de patriotismo y dignidad nacional, pese a su anglofilia tan acentuada. En eso se diferenciaban de la actual Ceocracia de negocios rápidos e impúdicos, que con discursos de pastores evangélicos hipócritas pregonan buenas intenciones que sus acciones desmienten, mientras se mofan en los hechos de toda expresión de soberanía.
Tal como fundamenté en mi libro DEL COLONIALISMO DECIMONÒNICO AL NEOCOLONIALISMO DEL SIGLO XXI - 1800-2100, (disponible en el blog), el siglo actual marca el regreso del colonialismo descarnado y brutal del siglo XIX, en versión remozada y acentuada, sin tapujos ni ambigüedades; sin otros límites que los que impone la fuerza bruta, sea esta la ejercida por presiones financieras fortísimas, por el machacar concentrado del poder mediático llevado a extremos de lavados de cerebros a escalas de cooptación total de voluntades, por presiones económicas y geopolíticas sutiles o intencionalmente visibles, y en última instancia por agresiones armadas.
Esta última alternativa incluso cuenta con un abanico de opciones, que van desde fomentar descontentos violentos, guerras de incitación a violencias desenfrenadas por medio de las redes sociales (como en las “primaveras árabes” y en Ucrania), fomento al terrorismo, guerras híbridas (como la fase actual del intervencionismo en Venezuela), y por último la agresión militar directa, en forma “convencional” de invasiones y/o bombardeos directos.
En lo geopolítico, el siglo XXI comenzó en los años ’90, con la agresión abierta y sin tapujos, ejercida por las potencias atlantistas, con su brazo armado la OTAN,
contra Yugoeslavia. Tuvo todos los visos de un escarmiento, por el “atrevimiento” de haber tenido la Yugoeslavia de Tito una postura internacional propia, no subordinada a ninguno de los dos grandes bloques hegemónicos de la Guerra Fría.
También el comienzo de la era actual, el siglo XXI en lo geopolítico, puede situarse en la implosión de la ex Unión Soviética, en 1990.
La amenaza de invadir Venezuela está en línea con las invasiones y
bombardeos a Iraq, a Libia, la guerra de invasión a Siria, las intervenciones militares francesas en varias de sus ex colonias del África Subsahariana, los bombardeos “preventivos” en Afganistán; y las prearmadas guerrillas y acciones terroristas urbanas que asolan el país caribeño – sudamericano parecen tener el sello de agencias intervencionistas extranjeras, tal como todo indica que sucedió en Ucrania. Por no mencionar las invasiones a Panamá, a Grenada, y en las primeras seis décadas del siglo XX a prácticamente todos los países caribeños, bajo la doctrina del gran garrote. ¿Por la democracia y la “libertad”? ¡NO!, imperialismo grosero y explícito.
Todo eso es el contexto, sin obviar errores políticos y limitaciones
económicas del gobierno venezolano, ni tampoco el fracaso de los intentos industrialistas y diversificadores de la economía que intentó desarrollar Chávez, superado en ello por el llamado “mal holandés” o el síndrome de “la maldición del petróleo” que provee dólares fáciles que desalientan otras producciones.
Sin duda no se puede caer en el simplismo que proponen los medios hegemónicos de comunicación, manejados o alineados con la Sociedad Interamericana de Prensa, entidad que claramente responde a intereses globalizantes, los cuales pretenden justificar la agresión burdamente colonialista, en supuestas defensas “de la democracia”, “de la libertad”, o “de los derechos humanos”. ¡Es intervencionismo extranjero puro, liso y llano, es burlarse
 abiertamente de la soberanía arrogándose el rol de juez mundial supremo, por el solo peso brutal de la doctrina del garrote!
En ese contexto, la Argentina macrista, el Brasil “temeriano” y los restantes países sudamericanos que implícita o explícitamente avalan las políticas intervencionistas amenazadoramente expuestas por EEUU, cumplen roles de vulgares países bananeros genuflexos a los dictados del establishment de EEUU y de sus asociados menores de las otras potencias atlantistas.
Actitud muy lejos de la visión geopolítica de grandeza, de integración efectiva, defensa de nuestra soberanía individual y conjunta del bloque regional, que eran objetivos básicos de la hoy anémica UNASUR.
Pero hay algunas diferencias básicas entre Argentina y Brasil, en demérito nuestro, lamentablemente.
En Brasil, los altos mandos castrenses, en paralelo con Itamaraty (la Cancillería) analizan concienzudamente la situación venezolana, y tienen criterios amplios como para invitar a disertar por ejemplo al especialista en geopolítica Dr. Miguel Ángel Barrios, de fundamentada postura simpatizante con el Comandante Chávez. Claramente, los altos mandos y posiblemente toda la oficialidad del país lusitano, entienden y razonan la geopolítica con criterio nacional y continental sudamericano.
En Argentina, incomprensiblemente, el grueso de los retirados opinantes y posiblemente buena parte del personal militar en actividad, agotan su pensamiento de soberanía en el himno y la bandera; pero ni se inmutan ante las acciones de destrucción socio económica, desindustrialización intencional, desguace de entes y de proyectos tecnológicos (satelital, aeronáutico, de cohetería, de radares, nuclear, científico en general), de endeudamiento masivo a escala de espiral desenfrenada, de la vuelta de la timba financiera, y de resignación explícita de soberanía, entre otros hechos deplorables de esta reedición corregida y aumentada de los años ’90. No solo no se inmutan, sino que apoyan abiertamente al modelo neoliberal, que es apátrida por definición…pero declaman patriotismo.
Incluso algunos opinantes, auto identificados como retirados, recitan el discurso “políticamente correcto” neoliberal de inmiscuirse en cuestiones internas de Venezuela, sin analizar un ápice las negativas proyecciones geopolíticas de tan dudosamente fundamentada postura; la cual es afín a los dictados de los medios
periodísticos dominantes. Siguen “atados a los años ’70, persiguiendo zurditos”, mientras que hoy la cruda realidad transita claramente por otros carriles.
Juraron defender a la Patria, y son meros defensores de un sistema caduco y anacrónico; pero ni se dan cuenta. Sumamente lamentable.
Como dijera Belgrano: “Ay, Patria mía”.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
REPORTAJE TELEFÓNICO DEL DIARIO SPUTNIK. Incluye audio con diversas opiniones.

El oficialismo argentino vende la piel del oso antes de cazarlo

QUÉ PASA
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Víctor Ternovsky
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Así lo sostienen analistas, al comentar la actuación del partido oficialista "Cambiemos", que se proclamó ganador absoluto de las elecciones primarias en Argentina. Y eso a pesar de que aún se desconocen los resultados definitivos de los comicios en la provincia de Buenos Aires, donde vive un 40% de la población.


Los bonaerenses deberán esperar unos días para conocer el nombre del triunfador de las elecciones primarias en esa provincia, que terminaron con un empate técnico entre la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el candidato oficialista, Esteban Bullrich.
En tanto, el diario 'El País' de España se apresuró a afirmar que el presidente argentino, Mauricio Macri, demostró "un enorme dominio de la política argentina".
"El presidente controla el país y todo indica que lo va a seguir haciendo por bastante tiempo", indicó el periódico.
El diario 'Público' también califica como "nada desdeñable" el reconocimiento que "Argentina ha otorgado" al Gobierno.
"Dieciocho meses de gestión no sólo no han desgastado al Ejecutivo, sino que lo ha instalado como la principal fuerza a nivel nacional", escribe el periódico.
Por su parte, el economista Daniel Guida se muestra más cauteloso al comentar los resultados de las elecciones primarias, las cuales calificó como "una especie de encuesta previa, donde la población decide quiénes van a ser los candidatos a elegir" en las elecciones legislativas del próximo 22 de octubre. 
Según el también presidente de la Fundación Pueblos del Sur, "podría ocurrir que el resultado electoral de octubre no se corresponda con esta elección". Entre otras cosas, porque las políticas económicas del Gobierno afectan cada vez más a los ciudadanos de ese país sudamericano. 
Lo entiende perfectamente el presidente Mauricio Macri, quien, al intervenir en el búnker electoral de Cambiemos, aseguró que todos los argentinos necesitan la victoria de su partido en octubre.
"Sé perfectamente que estos 19 meses han sido difíciles, que hemos tenido que tomar decisiones difíciles. Pero lo que les quiero asegurar, a los que nos votaron y a los que no nos votaron, es que en cada una de esas decisiones pensé en ustedes, pensé si había una alternativa para no tener que tomarlas y lo hice exclusivamente cuando estuve convencido que era para construir un futuro mejor", manifestó el mandatario, al prometer llevar a "todos los argentinos" a "ese destino de felicidad". 
Al respecto, el analista Carlos Andrés Ortiz expresó su desconfianza en las promesas del mandatario.
Y es que "se sabe que las políticas neoliberales han resultado perversamente negativas en Argentina y en muchos otros lugares", señaló.

martes, 8 de agosto de 2017

ESCUELAS ECONÓMICAS Y SIMPLIFICACIONES DE COLONIZADOS MENTALES
Las doctrinas económicas, cuando son inculcadas como dogmas supuestamente indiscutibles, operan como instrumentos poderosos de colonización cultural, y como tal es utilizado el liberalismo económico por parte de las potencias hegemónicas tradicionales; o sea las del G 7 y sus aliados menores.
Fue el dogmatismo liberal en grado exacerbado, el pretexto para impedir largamente nuestra industrialización desde mediados del siglo XIX, y para implementar regresivos programas económicos anti industriales y anti tecnológicos (contrarios al desarrollo tecnológico nacional), como sucedió en 1955, 1962, 1976, en los años ’90, y ahora en la actual versión neoliberal recargada, que nos empuja al feudalismo campero del siglo XIX impuesto en su momento por el mitrismo y sus continuadores, la oligarquía vacuna de la Pampa Húmeda y sus mandantes anglosajones.
Simplificando un tema muy extenso para exponer, los tinterillos al tanto por cuanto (Jauretche los llamaba con un término más lunfardo “los defecadores de tinta”), los acomodaticios varios, los mercenarios de la economía al servicio del liberalismo (hoy neoliberalismo en versión exacerbada), los muy mal informados, y los imbéciles crónicos, son los que muy sueltos de cuerpo (y de lengua) afirman que existe solo una doctrina económica, el liberalismo; o a lo sumo, dos, englobando torpemente en el marxismo a todo lo que no cuadra con el liberalismo dieciochesco.
Con eso, se ubican y se instalan en el siglo XVIII. Clara y nítidamente en el siglo XIX surgieron nuevas variantes y nuevas escuelas económicas, como el marxismo, el historicismo económico de la Escuela Alemana, con Friedrich List como cabeza visible, y motor indudable de la industrialización de EEUU -su patria adoptiva- y de la unificación e inmediata industrialización de Alemania. Vendrían luego los neoclásicos a fines de ese siglo; para en el siglo XX surgir Keynes con su poderosa doctrina, la cual produjo "los treinta años dorados" de la economía mundial, luego de la Segunda Guerra Mundial. Más recientemente, resurgirían los liberales con la Escuela Austríaca, y sus sucesores directos, como los monetaristas de Chicago, todo lo cual degeneró en el neoliberalismo, verdadera doctrina político - económica de neocolonialismo a escala planetaria.
Todos los países que hoy son potencias económicas, para industrializarse y desarrollar tecnología, aplicaron un fuerte proteccionismo y una poderosa injerencia del Estado en la Economía Nacional, para inducir, proteger y fomentar el desarrollo. Inclusive siguen siendo fuertemente proteccionistas cuando eso conviene a sus intereses estratégicos.
Demasiado complejo y difícil de asimilar para tinterillos al tanto por cuanto, además de resultarles muy incómodo, pues los pone en evidencia en sus tristes roles de plumíferos al servicio rentado de los poderosos que esclavizan a nuestro país y buscan la desunión de la Patria Grande.
Lamentablemente, dentro de las férreas tenazas de la colonización cultural que adormece conciencias y confunde entendimientos en nuestro país (y en otros cultural y económicamente dependientes), la mayoría de las Universidades Nacionales y casi la totalidad de las Universidades privadas, inculcan la supuesta vigencia excluyente del pensamiento único económico, entronizando a las falsedades al cuento del liberalismo como supuestas “leyes económicas” de también supuesta “validez total e indiscutible”; con falsedades como “la ineficiencia crónica del Estado”, “la necesidades del libre comercio total”, “las soluciones que automáticamente provee el ‘libre mercado’ “, “la libertad total de contratación” entre patrones y asalariados suponiendo igualdad de capacidad de negociación, etc. Por algo Perón dijo contundentemente: “la economía nunca es libre, o la manejan las corporaciones o la maneja el Estado”.
En vez de aplicar políticas económicas a la medida de las necesidades y de los Intereses Nacionales, los liberales buscan encorsetar a Argentina en la “camisa de fuerza” del liberalismo doctrinario, lo cual nos ahoga, impide nuestro desarrollo y destroza los avances trabajosamente logrados, los que por cuatro veces nos ubicaron en los umbrales del desarrollo autosustentable. Por su parte, los marxistas del PC y otros similares, siempre terminan jugando en forma funcional a los intereses corporativos antinacionales, a los que tanto dicen aborrecer, como sucedió repetidamente, en 1945 (apoyando a Braden y la oligarquía), en el siniestro “proceso” y otros períodos de nuestra historia.
Deplorablemente, en los Institutos de Enseñanza de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, además de predominar la versión academicista / mitrista de la Historia Argentina, con sus distorsionados y edulcorados enfoques colonizantes, y de carecer casi por completo de la debida formación geopolítica, se enseña la supuesta existencia excluyente de solo dos vertientes del pensamiento económico: el liberalismo y el marxismo, con lo cual los que no buscan completar sus lecturas y sus formaciones académicas e intelectuales, salen transformados en fervorosos liberales; por supuesto ignorando que el liberalismo económico es una doctrina de dominación y colonialismo político – económico, utilizado por las grandes potencias económicas y el poder financiero y de las grandes corporaciones transnacionales.
Prueba irrefutable de la deficiente formación geopolítica y las carencias de formación histórica mundial, por parte de Nuestras Fuerzas Armadas (subordinadas a la antinacional doctrina de la seguridad nacional, con cuyas pautas varios retirados siguen “bajando líneas” confundiendo incluso a muchos cuadros bien intencionados en actividad); fue la absurda convicción de suponernos en 1982 “aliados” de EEUU, no entendiendo que el rol asignado era el de simples peones descartables en el tablero de la geopolítica mundial.
También las cúpulas militares del “proceso” demostraron ignorancia supina en Historia Mundial, al desconocer los fuertes lazos y alianzas estratégicas que vinculan a Gran Bretaña con EEUU, desde fines del siglo XIX. Pero es así, los colonizados mentales creen solo en el “casette” que le insertaron en el cerebro, no en datos inobjetables de la realidad.
Hoy día, los mismos militares proceseros, actualmente retirados, se ocupan en “bajar líneas” que circulan profusamente en subordinados también retirados e incluso en otros ámbitos, predicando patriotismo hueco, mientras avalan la actual destrucción económica y social de Argentina, que incluso nos vuelve a colocar al borde de la disolución nacional, como en 2001/2002; suponiendo además no darse cuenta que las riendas del poder real en Argentina la manejan personeros del viejo imperio anglosajón y de sus aliados del G 7.
Parecería que con tal de obtener los indultos que habrían sido preacordados con el poder neoliberal, no les importa que se destruya la patria. Afligente y doloroso, pero real.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económico y Geopolíticos

jueves, 3 de agosto de 2017

EL SUICIDIO ECONÓMICO DEL LIBRE COMERCIO.
La Unión Europea y EEUU siguen poniendo infinitas trabas para evitar las masivas exportaciones de biocombustibles argentinos a esos mercados. Por más excusas que se esgriman, lo real es que protegen sus mercados internos y subvencionan a sus propios productores, pues priorizan mantener las fuentes de trabajo, aunque sea más caro.
En castizo simple, los biocombustibles argentinos son más baratos, y ni los europeos ni los estadounidenses pueden competir de igual a igual, y pese a que declaman ser “los campeones del libre comercio”  …practican el proteccionismo, si bien lo disfrazan de mil maneras.
Lo mismo ocurre con los limones, que el propio Macri intentó convencer a Trump que nos hiciera ese pequeño favorcito de levantar las barreras para arancelarias, mientras que por estos lares, se hace todo lo que se “sugiere” (léase ordena) desde los centros del poder financiero mundial, con sedes en esos dos bloques políticos (UE, EEUU) y Japón.
Décadas atrás sucedía eso con las exportaciones de carnes (éramos alguna vez el primer exportador mundial del rubro), y en la década infame la oligarquía gobernante firmó en 1933 el vergonzoso Pacto Roca – Runciman, poniéndonos explícitamente en el rol de colonia dócil de Gran Bretaña, todo con tal de mantener el cupo de exportaciones de carnes, del que “La Rubia Albión” era el comprador principal, casi excluyente.
En décadas posteriores, recurrentemente Gran Bretaña pondría la excusa de la aftosa, para cerrar su mercado y favorecer de ese modo a sus propios productores o a socios de la Comunidad Británica de Naciones, sin importar que fuera más caro…¡primero la defensa de la economía propia, al revés de los dogmáticos y nada patriotas liberales de Argentina!
Lo mismo sucedió con las exportaciones de cereales argentinos al mercado europeo, el cual nos está vedado, pues tanto Francia como otros productores de ese bloque económico, priorizan la defensa de los productores cerealeros propios, en base a generosos subsidios, con los cuales ese bloque, antes importador crónico, se transformó no solo en auto abastecedor sino que también exporta.
En un rasgo de infantilismo diplomático, en su visita oficial a Alemania, el actual presidente argentino poco menos que rogó a Merkel que interceda ante Francia, para que abra el mercado europeo a nuestros cereales, obteniendo solo una diplomática pero contundente negativa. Si bien “los medios adictos” del establishment ocultaron cuidadosamente el hecho, otros lo publicaron, mostrando el ridículo de la postura de los ultra liberales locales, que dicen creer en el dogma del “libre comercio”, mientras que las potencias del G 7, presionan para que nosotros abramos irrestrictamente el mercado nacional, pero ellos protegen los sectores que consideran estratégicos o muy sensibles. Doble mensaje que le dicen, mientras los economistas ultra liberales de estos pagos, que juegan de instaladores de supuestas verdades absolutas (como los falsos beneficios del "libre comercio”), lo ocultan; y por su parte, los mercenarios de la incomunicación  foguean el escandalete mediático prefabricado de turno, para ocultar los temas esenciales, como los acá explicados.
La enseñanza concreta es muy clara y contundente: lo del “libre comercio” no es más que un mito, impuesto por los centros hegemónicos del poder tradicional mundial, para mantener bajo dominio y en el subdesarrollo permanente (y para retrotraernos al subdesarrollo crónico, en el actual caso argentino), a los países que se rigen por ese y otros dogmas –tan falaces como ese, impuestos
 por “ese conquistador más temible que Napoleón” (1) que fue Adam Smith, dogmas que los colonizados mentales y los subordinados locales de los países dependientes aceptan e incluso entronizan como “verdades irrefutables”.
Esos subordinados locales son los que priorizan sus mezquinos intereses sectoriales aun en contra de los Intereses Nacionales, como ocurre en nuestro país con los representantes y comisionistas de la Banca transnacional (frecuentemente investidos de cargos ministeriales o subsecretarías de elevados rangos, en épocas en las que padecemos gobiernos liberales en Argentina), importadores varios, fugadores crónicos de divisas, sectores ultra conservadores como la Sociedad Rural y la “oligarquía diversificada” como la que maneja o influye en gran medida en la Unión Industrial Argentina (que de defensa de la industria deja mucho que desear), y otros de similares concepciones político – económicas retrógradas,
oligárquicas y antinacionales.
Mientras destruyen sistemáticamente la economía y el tejido social
argentino, aplicando una nueva y recargada versión del siniestro Plan Morgenthau, buscando claramente completar los objetivos de disolución nacional que no pudieron –por muy poco- lograr en la crisis terminal de 2001/2002; los economistas del establishment neoliberal siguen poniendo como excusas los dogmas liberales, dentro de los cuales, los supuestos “grandes beneficios” del libre
comercio son repetidos como una supuesta verdad irrefutable.
Y tal como sucedió en épocas anteriores en las que se aplicaron “recetas” similares, ante los previsibles desastrosos resultados, no reconocen que sus causas son las medidas económicas neoliberales.
En vez de reconocer la perniciosidad extrema de las “recetas” liberales, pretenden presentar como “una anomalía” que ante las supuestas “medidas correctas”, la economía argentina no reaccione como los manuales liberales dicen que “debería ser”, sino como es sabido que sucede. Nos inyectan veneno, y nos están matando económica y socialmente, pero refuerzan las dosis en vez de 
desechar el genocida “tratamiento” neoliberal.
Encorsetar al país al modelo recesivo, en vez de buscar un modelo de desarrollo que se amolde a nuestras necesidades e Intereses Nacionales, ese es el viejo “vicio” de los liberales vernáculos, hoy transformados en neoliberales militantes…de la destrucción nacional.
“Por sus obras los conoceréis”, dijo hace 2000 años El Maestro de Palestina. También dijo “el árbol se conoce por sus frutos”. Miseria creciente, desocupación en aumento, cierres de fábricas y ahogo de entes tecnológicos, endeudamiento irracional y con claros síntomas de impagable junto a la timba financiera y la fuga descontrolada de divisas, subordinación a las potencias hegemónicas, en particular a Gran Bretaña, y peligro cierto de disolución nacional, son los frutos del neoliberalismo dogmático imperante.
Mientras tanto, los voceros del establishment, siguen defendiendo “la apertura económica” irrestricta (en los hechos regalar nuestro mercado interno a la producción extranjera), siendo que las grandes potencias del G 7 (2) que los liberales locales admiran, practican el proteccionismo económico.
Ninguna actual gran potencia económica, fue ni es liberal ni librecambista, a la hora de defender el respectivo mercado interno. Pero ese dato esencial, lo ocultan y tergiversan, pues es “políticamente incorrecto” para los que lucran con la miseria y el estancamiento argentino.
(1) Friedrich List: Sistema Nacional de Economía Política.
(2) G 7: EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y Japón.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

viernes, 28 de julio de 2017

PUENTES QUE SE DESPLOMAN, GOBIERNOS QUE NO REACCIONAN.
Con escasa diferencia de un par de meses, o poco más, en la misma estratégica Ruta Nacional Nro. 12, recientemente se desplomaron dos puentes, claramente por falta de mantenimiento y por inexistentes controles técnicos que puedan certificar el estado y eventualmente indicar medidas correctivas o de mantenimiento rutinario, lo cual debería ser lo lógico y la norma usual para proteger y prolongar la vida útil de la extensa y muy costosa infraestructura vial de nuestro país.
Pero en uno de ellos, el último en caer, se desoyó una clara advertencia del intendente de Esquina, que había advertido públicamente acerca del deterioro, sin que nadie actúe para evitar el daño y la tragedia consecuente. Así lo consignó, citando la fuente, el catedrático Miguel Ángel Barrios, oriundo de Esquina y hoy analista geopolítico de referencia continental.
Primero se desplomó el puente sobre el arroyo Iribú Cuá, a menos de 100 Km de Corrientes capital, en la ruta 12 rumbo a Misiones. Después colapsó otro puente sobre el arroyo Guazú, muy cerca de Esquina, casi en el límite sur provincial, provocando serios problemas sociales, sanitarios y económicos a esa localidad correntina y a todos los usuarios de tan importante ruta.
Esa marcada dejadez en las acciones preventivas, resulta mucho más visible y acentuada para implementar rápidas soluciones reales después de los colapsos de cada uno de ambos puentes, pues tanto el gobierno nacional, como el de la provincia de Corrientes, demuestran un grado de inacción prácticamente total, que evidencia culposa indolencia, cuando no insensibilidad total respecto a las necesidades de la población, y una absoluta falta de compromiso con las necesidades y prioridades estratégicas de la Región NEA y de La Nación toda.
Es elemental señalar la enorme importancia geopolítica de la ruta nacional Nro. 12, que arrancando desde la conexión con el complejo ferrovial de Zárate – Brazo Largo, en Entre Ríos, atraviesa las tres provincias mesopotámicas bordeando el río Paraná en su margen este (ribera izquierda) hasta Iguazú, en el extremo noroeste de Misiones. Solo existen dos rutas troncales -las nacionales 12 y 14- que discurren a ambos lados de la Mesopotamia en sentido longitudinal, o sea de norte a sur, y no todos los caminos de enlaces están en condiciones de soportar
tránsito intenso y pesado, tanto de camiones, ómnibus y vehículos menores, que ante la paralización del ferrocarril y la muerte por inanición del transporte fluvial, es la única alternativa masiva de intercomunicación inter mesopotámica y con el resto del país. Además los caminos alternativos de enlaces representan muchos kilómetros más de recorrido, lo cual significa más horas de viaje y costos mucho mayores; todo lo cual evidencia no importarle nada al unitarismo neoliberal rampante hoy entronizado en el poder formal nacional; y contra toda lógica, no generó los perentorios reclamos que amerita el caso, por parte de nuestras tres provincias, y en particular de Corrientes, donde colapsaron los puentes.
La ruta 12 es desde muchos puntos de nuestras tres provincias, la vía más corta de comunicación con Rosario, Córdoba, Santa Fe, Resistencia, el NOA y otros lugares estratégicos de nuestra dilatada geografía. Es imperativo mantenerla abierta y en muy buenas condiciones operativas…salvo que se demuestre total falta de compromiso con los Intereses Nacionales y nuestras respectivas prioridades geopolíticas.
Por otra parte, la ruta nacional 11, que es casi paralela en la margen derecha del Paraná y al extremo norte del río Paraguay, uniendo Formosa, Chaco, Santa Fe y Buenos Aires, es solo parcialmente una alternativa a la ruta nacional 12, dados los escasos puntos de interconexiones, a saber: el puente Corrientes – Chaco, el túnel subfluvial Paraná – Santa Fe, y el puente Victoria – Rosario; además del complejo Zárate – Brazo Largo.
El impresentable gobierno provincial de Corrientes, demostró dureza para refutar en malos términos a un periodista “indócil”, o “decisión” para inaugurar una modesta obra de enripiado…que había sido solo parcialmente hecha, como denunció en la propia cara del gobernador una valiente pobladora local; pero muestra inacción prácticamente total y una sumisión de mentalidad feudal, para exigir prontas y efectivas soluciones al gobierno nacional. Al menos, no se conoce que el gobernador correntino haya EXIGIDO prontas soluciones reales, y no meros parches circunstanciales, al ausente autoexcluido gobierno nacional.
Colocar un provisorio puente Bayley (sobre el arroyo Iribú Cuá) es solo un remiendo temporario, inadmisible como solución. Es angosto y seguramente no soporta el tránsito pesado intenso. Nada se sabe que se haya dispuesto, con la premura que los dos casos ameritan, las rápidas construcciones de nuevos puentes de hormigón u otras estructuras permanentes, durables y sólidas.
En el colmo de la irresponsabilidad institucional, según informaron diversos medios, el peligro que significa el puente colapsado, no estaba señalizado en modo alguno, ni había guardia policial ni de otra fuerza de seguridad, en el caso del Arroyo Guazú (cerca de Esquina), lo cual provocó que una camioneta con un matrimonio a bordo cayera al agua, pereciendo ahogado el esposo, un colono cuya familia vive en Andresito, en el nordeste de Misiones. Ni el Ministerio de Seguridad de La Nación (del cual depende la Gendarmería Nacional), ni el Ministerio de Transporte (del cual depende Vialidad Nacional), ni el gobierno provincial correntino (del cual depende la policía provincial), absolutamente nadie se hizo responsable de la tragedia; como tampoco nadie se hizo cargo de los múltiples problemas que ocasiona la ruta 12 cortada en dos puntos, a ambos lados de Corrientes Capital.
Como dato comparativo, en 2014 se derrumbó el puente sobre el arroyo Acaraguá, en la ruta provincial 103 en las inmediaciones de Villa Bonita, cerca de Oberá, Misiones. Cayó un ómnibus repleto de pasajeros, con un lamentable saldo de muertos y heridos. En ese caso se sabía que el puente estaba en malas condiciones, no debiendo ser usado por vehículos pesados. Lamentable desidia y/o falta de severidad para impedir la tragedia, casi preanunciada.
Pero lo rescatable fue la rápida reacción posterior del gobierno provincial y el pronto respaldo del gobierno nacional de ese momento, para en corto plazo construir un nuevo puente de hormigón armado para reemplazar al colapsado. Y en este caso no se trata de una ruta nacional ni es de trazado troncal, como si lo es la ruta 12.
¡Enormes diferencias entre un Estado activo, en el marco de políticas económicas keynesianas, en 2014, aportando rápidas soluciones; contrastando claramente con el Estado ausente e intencionalmente pasivo, al cual el interior profundo no le interesa nada, en el actual marco de neoliberalismo recargado y de unitarismo excluyente!
Como imprescindible iniciativa a concretar cuanto antes, urge crear un organismo técnico de nivel de excelencia, de control y monitoreo permanente de
puentes y otras infraestructuras viales (como túneles, etc.), con autoridad e incumbencia en todo el país, para prevenir que no se repitan hechos lamentables como los acaecidos, perfectamente evitables si se trabajara con la debida coherencia y elevado nivel de responsabilidad civil. Al efecto, bien puede tomarse como modelo al ORSEP, el Organismo Regulador de Seguridad de Presas, ente que tiene una dilatada y seria trayectoria profesional, del cual conozco a varios de sus más destacados integrantes, que son a la vez miembros activos del Comité Argentino de Presas.
Como dijera el experto en obras civiles hidroeléctricas, mi amigo el Ing. Héctor Mayol, las presas se asemejan a un organismo vivo, que evolucionan y también se deterioran –muy lentamente- con el tiempo, por lo que es imprescindible el control permanente.
En otra escala, pues están sujetos a otros tipos de presiones y desgastes, algo similar sucede con los puentes y otras obras viales, por lo que tampoco pueden dejarse librados a la buena de Dios.
No solo los edificios de altura, sino incluso las simples viviendas de una planta, requieren en su justa medida, controles y mantenimientos. ¡Mucho más los puentes, y estos más aun, si los mansos arroyuelos sobre los que se asientan, se transforman temporariamente en impetuosos torrentes que socavan bases y debilitan estructuras, como sucedió en Corrientes!
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

miércoles, 19 de julio de 2017

ARSAT - ACLARACIONES QUE OSCURECEN
El ilegal acuerdo de transferencia del 51 % de ARSAT, realizado en el marco del secretismo absoluto incompatible con la transparencia que debe primar en los actos de gobierno, firmado el 29/06/2017, salió a la luz a partir de una notable denuncia pública realizada en el programa El Destape, el domingo 16/07/2017, en el Canal C5N. La venta viola una ley que exige que el tema sea debatido en el Congreso, y que solo podría aprobarse por mayoría especial.
El propio accionar de buscar la extranjerización de un conjunto de activos de enorme importancia estratégica y económica, a la par de lo que en esos aspectos significa, es otra afrenta más a la dignidad de Argentina, y un golpe muy fuerte al legítimo orgullo que los argentinos de bien sentimos ante los notables avances de nuestra ciencia y nuestra capacidad de gestión.
Claro está, que con la metodología del “si pasa, pasa” que es el modus operandi ya característico del actual gobierno de neoliberalismo recargado, son tantas y tan recurrentes las acciones dudosamente legales (o directamente ilegales) contrarias a los Intereses Nacionales, perpetradas sin solución de continuidad, que seguramente supusieron que las reacciones serían leves o tal vez inexistentes. Para eso cuentan con el blindaje mediático de los medios concentrados, y de los operadores en las sombras de escándalos prefabricados, con los cuales intentan tapar la sucesión de operatorias groseras e impresentables.
Claramente, un embrollo de operaciones impresentables tapa a otro: desde las cuentas en paraísos fiscales (que son para lavar dineros y eludir impuestos) que involucran al presidente y varios de sus allegados; las impresentables maniobras de autocondonación de deudas y paralela demanda por “perjuicio” en el “Correo gate”; las coimas de Odebrecht vinculadas a Arribas –allegado directo a Macri-; la operatoria de las aerolíneas de bajo costo y sus vinculaciones con Macair y altos funcionarios nacionales; el endeudamiento externo a ritmo galopante que se torna impagable; la operatoria de las LEBACs reeditando la perniciosa bicicleta financiera de los años ’90; los cargos inventados con altísimos sueldos para “la grasa militante” compuesta de parientes de altos funcionarios y “niños bien” de la oligarquía; el impresentable accionar del personero de Shell en Energía; etc.
Pero pese a los esfuerzos por evitar escándalos, la burda y entreguista operatoria del ARSAT, levantó mucha polvareda y una ola de críticas muy fuertes; ante lo cual el exministro de Comunicaciones, Oscar Aguad; y el propio presidente Macri, debieron salir a los apurones a intentar justificar lo injustificable,
 demostrando un grado de desconocimiento e improvisación impresentable.
Tiempo atrás, el yerno de Aguad e interventor en ARSAT, el abogado ¿¡especialista en tecnología satelital!? Rodrigo De Loredo, afirmó incluso con sorna, que ARSAT no se privatizará.
Cuando estalló el escándalo, el exministro del hoy disuelto Ministerio de Comunicaciones y hoy flamante Ministro de Defensa Oscar Aguad, salió presuroso a opinar, intentando tapar el sol con la mano, pues pese a las irrefutables evidencias de una ilegal maniobra de extranjerización del ARSAT a manos de una
empresa integrante del complejo industrial –militar de EEUU, de las frecuencias y de las valiosas órbitas geoestacionarias, afirmó que no se quiere privatizar. Con la misma “convicción” seguramente pudo afirmar que nunca tuvo entidad la causa judicial, por “el extravío” de 60 millones de dólares, cuando formó parte de la intervención federal en Corrientes, en aquel convulsionado año 1999. Es parte del supuesto “mejor gabinete de los últimos 50 años” (SIC).
Completando el minué de enredos y dichos indefendibles, el presidente Macri salió a avalar la pomposamente llamada “alianza estratégica”, que no deja de ser la venta totalmente injustificable de valiosísimos activos estratégicos y del manejo de bienes de muy alta tecnología.
Pretextar que no existen fondos para proseguir la serie de los exitosos satélites ARSAT, siendo que son muy rentables, no es más que una burda excusa de ultra privatistas liberales que se burlan abiertamente de valores esenciales de la argentinidad, como la Soberanía y la Dignidad Nacional (dijo conceptualmente
 Sturzenegger: “se van a olvidar del patriotismo”).
Después de haber provocado la hecatombe presupuestaria nacional, al anular de un plumazo y muy “graciosamente” las retenciones a las producciones agropecuarias (al “campo” oligárquico – sojero, básicamente), y a la minería (manejada por empresas extranjeras en su mayor parte; y con ello achicar brutalmente los ingresos genuinos presupuestarios, ahora buscan “economizar” a costa de la tecnología y la ciencia, de la educación pública, de la salud pública, de los jubilados y de otros sectores que empujan camino a la extinción, a la miseria o a insostenibles ahogos presupuestarios que tornen inviables o meramente “testimoniales” de hueco contenido, a todo ello.
¡Pero para alimentar la escandalosa fuga de divisas y la timba financiera, ahí sí encuentran recursos y justificativos!
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

lunes, 17 de julio de 2017

VENDER ARSAT ES VENDER LA SOBERANÍA
La venta de ARSAT (Argentina Satelital), tramitada en el hermetismo total que es metodología habitual entre los traidores a la patria y cipayos de distintos pelajes; violando con alevosía normas legales, y “rifando” con estulticia no solo un Ente Estatal de muy alta tecnología, de notable rentabilidad que le permite autofinanciarse, con elevado efecto multiplicador en el sector científico y en la economía nacional; sino también resignando con total falta de patriotismo, la soberanía nacional en un área muy sensible, de muy elevado interés estratégico, pues se tramitó la cesión a una empresa de EEUU el manejo discrecional del área espacial que como nación soberana que éramos, nos pertenecía.
Con esa execrable medida, además se agrede al desarrollo de la Ciencia Argentina, metiéndonos a los empujones en el anacrónico rol de estancia del feudalismo mitrista del sigo XIX, ese rol servil de las potencias atlantistas, al que tanto añoraban volver los señorones de la oligarquía campera, otras oligarquías asociadas, y a los cuales se subordinan sectores fuertemente colonizados mentales, como sucede con amplias capas de los militares proceseros (*), y por supuesto la pléyade de mercenarios de la incomunicación y otros serviles al tanto por cuanto. Ante el ocultamiento de informaciones, y el bombardeo constante de noticiosos basuras, amplios sectores de las clases media y baja ni se enteran, o lo toman como un dato sin importancia.
También eso representa un golpe muy fuerte que desmotiva y desfinancia a un ente de excelencia técnica, como es el INVAP, el cual desde Bariloche investiga y fabrica reactores nucleares, radares, satélites y otros productos de muy alta tecnología. En síntesis, un mazazo contra la soberanía y contra el desarrollo tecnológico nacional.
Para perpetrar la aberración de vender ARSAT, claramente existen complicidades de amplios sectores de retirados de las FFAA, quienes a cambio de los indultos que habrían negociado con el macrismo, demuestran estar dispuestos a aceptar cualquier cosa, incluyendo actos de traición a la patria, como cabe calificar la extranjerización de ARSAT. También es evidente la indolencia de la clase media en general, desinformada y abotagada con mediocridades conceptuales machacadas por los medios concentrados manejados por grupos de poder afines al neoliberalismo; y todo el conjunto de medidas regresivas y destructivas es tolerado con el beneplácito de las siempre apátridas y egoístas oligarquías solo interesadas en sus privilegios y en accionares de búsqueda de sus hiper rentabilidades y las posteriores fugas de divisas al exterior.
Los neoliberales hoy en el poder formal, y con poder real acentuado, están decididos a desguazar sistemáticamente a nuestro país, pues como “internacionalistas” que son, su objetivo estratégico es hacernos involucionar a la economía primaria, sin industrias y sin entes creadores de tecnologías nacionales, con una minoría hiper rica, y con las grandes mayorías excluidas y resignadas.
La metodología de acción es la misma que se aplicó en otros países hoy empobrecidos, embretados en el endeudamiento impagable, y con la soberanía pisoteada o hecha harapos o poco más, como por ejemplo Grecia, Portugal, España, los pueblos hermanos de casi toda América Central, y otros.
Hoy padecemos una versión recargada del neoliberalismo brutalmente aplicado en “el proceso”, y en los años ’90 en nuestro país. Y claramente la Ceocracia gobernante, demuestra estar decidida a completar la tarea destructiva que sus predecesores realizaron pero que casi de milagro no pudieron completar.
En los años ’90, el objetivo era la balcanización de nuestro país, sea bajo la ruin iniciativa de permutar deudas por territorio (se amenazó con entregar parte de La Patagonia a los acreedores, y las dos blondas ultra reaccionarias de la TV portuaria –Mirtha y Susana- fogoneaban la nefasta idea como “algo necesario”); o directamente por una implosión al estilo de Yugoeslavia.
Hoy los poderes financieros transnacionales, con las voces rectoras del FMI y del Banco Mundial, dan claras evidencias de buscar objetivos de destrucción total de Argentina, en el marco de una cuidadosa planificación de “tierra arrasada”; dando indicios claros de una versión actualizada y recargada del siniestro y vengativo Plan Morgenthau.
Por cuatro veces estuvimos en el umbral del desarrollo, por cuatro veces estábamos saliendo del triste rol de subdesarrollo crónico, de vulgar proveedor dócil de materias primas, que los grandes poderes plutocráticos, y en particular las potencias anglosajonas, nos impusieron, siempre con las complicidades de las oligarquías apátridas locales, y estas a su vez usando a sectores ideológicamente muy confusos o directamente traidores a la patria, de las Fuerzas Armadas.
Ahora claramente nos quieren hacer revolcar en el fango de la miseria total, de la indignidad, de la humillación a escala brutal; que no nos deje margen alguno para el patriotismo y el orgullo nacional. La soberanía, la historia nacional y todos los valores nacionales, son sistemáticamente pisoteados, para que perdamos todo atisbo de dignidad nacional. Mientras, los patrioteros de bandera, ni se dan por enterados.
Esos poderes transnacionales, los del neocolonialismo del siglo XXI, vinculados  estrechamente con el accionar de las potencias atlantistas, saben que Argentina es una de las piezas claves para consolidar el Mercosur y la Unasur. Nos quieren débiles y desunidos, para que no podamos salir del rol de dóciles proveedores baratos de materias primas, subordinados geopolíticamente a sus intereses.
Por eso nos agreden de manera tan brutal, con las complicidades gustosas de sus subordinados internos de la ceocracia, en el marco de apatía o complicidades implícitas de otros sectores internos, como las dirigencias sindicales, empresarias, etc. Muy preocupante realidad, de la que muchos no parecen tomar debida conciencia.
(*) “Proceseros” = Vinculados o partidarios del autodenominado “proceso de reorganización nacional”, que usurpó el gobierno en 1976 para imponer el neoliberalismo y consumar toda suerte de negociados y acciones contrarios al Interés Nacional, bajo la excusa de combatir la subversión guerrillera, la cual pudo combatirse dentro del marco legal y constitucional.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 6 de julio de 2017

UNIÓN INDUSTRICIDA ARGENTINA
Deplorables e incoherentes, las recientes expresiones del nuevo titular de la UIA, Miguel Acevedo, quien muy suelto de cuerpo afirmó “estamos mal pero vamos bien”.
¿Puede acaso afirmarse semejante cosa, cuando la realidad muestra con toda su crudeza, que día a día se profundiza el industricidio impiadoso y sistemático que está siendo perpetrado intencionalmente por este neoliberalismo recargado, verdadera versión muy acentuada del neoliberalismo impuesto por el deplorable “proceso” (1), que fuera profundizado en los años ’90 (2)?
Reafirmando esa línea discursiva, muy complaciente con el industricidio reinante y acentuado día a día, el vicepresidente segundo de la UIA, Daniel Funes de Rioja, efectuó unas declaraciones en las que en medio de loas de hecho a los salarios a niveles ruines (defendió al bajísimo salario mínimo, que no alcanza a cubrir las necesidades básicas), y contra toda lógica marcada por la realidad de las masivas entradas de divisas volcadas casi en su totalidad a la timba financiera (o sea no a inversiones productivas), dijo que “empieza a notarse una tendencia alcista en las inversiones” (Ámbito Financiero – 01/07/2017), y remató semejantes aberraciones conceptuales afirmando que “técnicamente el salario mínimo está bien definido”.
En castizo directo y bien simple, esos empresarios y dirigentes industriales, apoyan el industricidio actualmente en violenta perpetración, mientras les aseguren la vigencia de salarios miserables, con la perspectiva siniestra ya declarada, de “flexibilización laboral”, que signifique quitas de derechos institucionalizados a los asalariados en lo referente a la agremiación, horarios laborales, vacaciones, estabilidad laboral y todo lo que signifique derechos y dignificación de trabajadores bajo relación de dependencia, lo cual también tirará a la baja las retribuciones a trabajadores independientes; más aun considerando que la política económica vigente –apoyada por estos industricidas que no critican las fuertes políticas oficiales antiindustriales- tiende a aumentar la desocupación, creando un ejército de desocupados, lo cual presiona a la baja los salarios pretendidos.
La UIA tiene una larga trayectoria en la cual fue casi sin solución de continuidad, la representación y el ente vocero de las grandes empresas, sean transnacionales o las pocas de capitales nacionales de gran envergadura en el ámbito local; y prácticamente nunca demostró gran interés ni menos afinidad por las muchas empresas pequeñas, medianas, ni menos por las mini pymes, las que carecen hoy de toda representatividad en ese foro mega empresarial, de dudosa vocación industrialista, pero en cambio claramente alineado con el neoliberalismo hoy imperante; doctrina político – económica que por definición y por sus tétricos antecedentes en Argentina y en el mundo, es básicamente antiindustrial e inhumana, sobre todo en los países excluidos del núcleo del mega poder económico de las potencias tradicionales, las nucleadas en el G 7 (3). 
Una muy precisa definición es la desarrollada por Eduardo Basualdo, en su libro “Estudios de Historia Económica Argentina” (Editorial Siglo XXI), en el cual define a la “oligarquía diversificada”.
El concepto de por si es muy claro, pero para mayor abundamiento, cabe precisar que engloba a los sectores de las oligarquías tradicionales (la del “campo” mega terrateniente / especulador y arrendador o mega productor; los importadores e intermediarios portuarios; los vinculados al sector financiero y fugador de divisas; y otros asociados), pero que incursionan en actividades industriales, antes rechazadas visceralmente o consideradas tabúes por las clases altas; las que dejaban esas actividades complejas en manos de sectores medios dispuestos a ensuciarse las manos y/o manejar actividades más complejas que criar vacas o plantar cereales u oleaginosas; y sobre todo del capital extranjero.
El caso es que la oligarquía diversificada mantuvo la misma mentalidad cerrada de las oligarquías tradicionales, con prácticamente todos sus vicios doctrinales y pocos o ninguna virtud de los luchadores y emprendedores industriales de los que “se hicieron desde abajo”, en algunos casos llegando a consolidar empresas de dimensiones considerables.
Dentro de esos vicios doctrinales, en los que se abroquelan en un marco de cerrazón conceptual extrema, con claros prejuicios clasistas e incluso racistas, los más característicos y perniciosos son los seguidamente expuestos:
 Son dogmáticamente liberales, aunque todos los antecedentes
demuestran que esas políticas económicas son nocivas para el país, y mucho más para la industria y el desarrollo tecnológico nacional.
 Favorecen el “librecambio”, sin querer reconocer que esa desprotección económica extrema nos empobrece y destruye la industria, la tecnología propia y el tejido social de nuestra patria.
 Son por regla general fugadores crónicos de divisas, por lo que se oponen ferozmente a todo tipo de regulaciones que impidan o dificulten esas operaciones financieras que tanto daño hacen al país.
 Por soberbia o por cerrazón mental extrema, no entienden que al
desproteger el mercado interno desprotejen al principal mercado de sus propias empresas industriales; así como la oligarquía tradicional (la del “campo”) no entiende que si aportaran a crear un país fuerte –no una colonia subordinada-, se defenderían mejor los precios de exportaciones de productos primarios.
 Básicamente adoran los privilegios de clase, y por mantenerlos no quieren entender que el simple efecto multiplicador positivo genera riqueza para todos, en un contexto de buenos salarios reales; exactamente lo opuesto a lo que ahora defienden con sus apoyos explícitos a los desguaces generalizados provocados por el neoliberalismo salvaje.
 De hecho, les molesta y aborrecen que los sectores populares adquieran lógicos derechos sociales, pues los prefieren excluidos y pisoteados al fondo de la escala socio - económica. Demuestran ser como lo peor de la oligarquía campera, que considera “muy lógica” la “cosificación” del peón rural, como era la situación antes de la sanción del Estatuto del Peón, con el cual Perón dignificó a los trabajadores rurales.
 Muchos de ellos sostienen el simplismo binario extremo, que aplicado a lo económico engloba como “marxista” a todo lo que no sea abiertamente liberal.
 Defienden el maniqueísmo histórico del academicismo mitrista, si bien la mayoría de ellos no saben ni entienden nada de historia.
 Descalifican al “populismo”, haciéndose eco de los mercenarios de la incomunicación, “olvidando” que “populismo” viene de “pueblo”, vocablo que engloba a toda la población. Pero como se sienten de una casta superior, desprecian al pueblo común, al que deben la independencia, la dignidad nacional, y del que dependen para las prestaciones de los servicios esenciales.
 La insensibilidad social en su grado más extremo los caracteriza, no importándoles ni la miseria generalizada, ni el desamparo social, ni ninguna de las muchas lacras producto de la extrema pobreza.
 Son clasistas, y se suponen de una élite “superior”, casi como si fuera por “derecho divino”. Razonan como las muy corruptas aristocracias francesas en la época de Los Luises, sin advertir que con eso provocan posibilidades concretas de “nuevas tomas de La Bastilla” con todos los horrores consecuentes.
 Son marcadamente racistas, habiendo acuñado calificativos social y políticamente despectivos, como “cabecitas negras”, “grasas”, negros de m…”, entre otros. Son corrientes “razonamientos” estólidos o directamente estúpidos, como decir “no entiendo que pueda ser peronista si es rubio ¿¿??”, o pretendidamente descalificar a alguien por su lugar de origen. Son despectivos e incluso brutalmente excluyentes, respecto a compatriotas con rasgos originarios (como son muy comunes en el NOA y en el Gran Buenos Aires), y respecto a compatriotas de la Patria Grande, como paraguayos, bolivianos y peruanos.
 Por el contrario, son complacientes e incluso genuflexos, ante extranjeros de rasgos nórdicos, subordinándose automáticamente a sus opiniones e incluso caprichos.
 Privilegian a la Pampa Húmeda, y desprecian visceralmente al interior profundo, si bien suelen cuidarse de decirlo expresamente.
El Presidente de la UIA, Miguel Acevedo, es empresario aceitero, o sea, una industria de baja tecnología y vinculada a las producciones primarias de la Pampa Húmeda.
El Vicepresidente 1º es Luis Betnaza, de Techint, la misma que genera puestos de trabajo en EEUU mientras apoya los despidos en Argentina.
El Vicepresidente 2º es Daniel Funes de Rioja, de COPAL, una elaboradora de alimentos, industria de baja tecnología y vinculada “al campo”.
El Vicepresidente 5º es Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina, más preocupado en importar autos de Brasil e Italia, que en fabricarlos acá.
Militante del Pro y de fundaciones ultra liberales, demostró su vocación de fugador de divisas, al proponer levantar un monumento a Macri por levantar los controles a los movimientos de divisas, o sea, por facilitar la timba financiera y las fugas masivas de divisas.
Esa es la UIA; muy diferente a su similar brasileña, que no regala el mercado interno y defiende la industrialización.
Buena parte de la clase media argentina, no entiende nada de esto;
muchos políticos “miran para otro lado”; los mercenarios de la incomunicación blindan mediáticamente y apoyan a los industricidas; la amplia mayoría de los “retirados” de las FFAA y FFSS demuestran no saber ni interesarse nada del tema, siguiendo anclados en los ‘70; muchos de las “progresías” fuera de foco se pierden en naderías; y los intelectuales complacientes discuten acaloradamente acerca del agujero del mate y temas similares. Tristísimo y muy preocupante.
(1) Proceso cívico militar, perpetrador del golpe de Estado de 1976.
(2) Auge neoliberal desde 1989 a 2001.
(3) G 7- EEUU, Canadá, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos