jueves, 17 de agosto de 2017

Respuestas a procesero macrista de La Armada 17 08 2017

Disculpen la intromisión, pero eso de denigrar a los "planeros" poniéndose en el rol de "yo pago mis impuestos", no solo es una postura estúpida, sino que revela enorme ignorancia, pues todos pagamos impuestos, y en proporción los pobres pagan mucho más, pues gastan lo poco que ganan en lo elemental, y todo eso tiene impuestos. Por otra parte, todos somos "planeros", pues los subsidios que existen (todavía) sobre los servicios públicos, el transporte, la salud, etc., de un modo u otro nos benefician a todos. Entonces, antes de opinar al voleo y con indisimulado odio clasiste de pseudo oligarca, fundaméntese bien y no diga mentiras de los medios, así al voleo.


Algo más para el procesero macrista, que presume de "muy patriota", y se exhibe con todas sus condecoraciones. Solo demuestra ser un perfecto colonizado mental en grado superlativo, con las neuronas limadas al ras por los cursos de la Escuela de las Américas, pues en su enceguecimiento ni se percata que en los hechos apoya (como sucede lamentablemente con casi todos los militares en la actualidad) a este gobierno que es APÁTRIDA HASTA LA MÉDULA, es neoliberal en una versión acentuada (tal vez ni sepa lo que eso significa), y está claramente subordinado a los británicos en particular y a las potencias atlantistas en general, además de estar entregando soberanía en todos los frentes, incluídas La Malvinas, La Antártida, el Mar Argentino y La Patagonia. Por supuesto, apoya la entrega vil de ARSAT y los frenos a todos los proyectos tecnológicos, la destrucción industrial, la desocupación masiva y creciente, el endeudamiento feroz con la fuga de divisas y la bicicleta financiera, y todos los otros negociados alevosos del macrismo, Todo eso por su nada disimulado odio anti K y anti peronista.

martes, 15 de agosto de 2017

VENEZUELA UN CASO TESTIGO – UNASUR O REPUBLIQUETAS BANANERAS.
Mucha similitud, casi un “deja vu”, son las actuales clarísimas amenazas de invasión a Venezuela, proferidas en oprobioso tono de soberbia imperial por EEUU; comparables con las amenazas que en 1902 hicieron las flotas armadas de Gran Bretaña, Italia y Alemania, que por la fuerza de los cañones pretendían cobrar la deuda que por entonces tenía el país hermano con esas potencias europeas. La firme intervención diplomática de Argentina logró evitar la agresión, lo cual instituyó al respecto la Doctrina Drago, así llamada por el entonces Ministro de Relaciones Exteriores de Argentina.
Aquella oligarquía mental y económicamente subordinada a Gran Bretaña que gobernaba a Argentina en esos años, tenía vigentes y aplicaba algunos criterios de patriotismo y dignidad nacional, pese a su anglofilia tan acentuada. En eso se diferenciaban de la actual Ceocracia de negocios rápidos e impúdicos, que con discursos de pastores evangélicos hipócritas pregonan buenas intenciones que sus acciones desmienten, mientras se mofan en los hechos de toda expresión de soberanía.
Tal como fundamenté en mi libro DEL COLONIALISMO DECIMONÒNICO AL NEOCOLONIALISMO DEL SIGLO XXI - 1800-2100, (disponible en el blog), el siglo actual marca el regreso del colonialismo descarnado y brutal del siglo XIX, en versión remozada y acentuada, sin tapujos ni ambigüedades; sin otros límites que los que impone la fuerza bruta, sea esta la ejercida por presiones financieras fortísimas, por el machacar concentrado del poder mediático llevado a extremos de lavados de cerebros a escalas de cooptación total de voluntades, por presiones económicas y geopolíticas sutiles o intencionalmente visibles, y en última instancia por agresiones armadas.
Esta última alternativa incluso cuenta con un abanico de opciones, que van desde fomentar descontentos violentos, guerras de incitación a violencias desenfrenadas por medio de las redes sociales (como en las “primaveras árabes” y en Ucrania), fomento al terrorismo, guerras híbridas (como la fase actual del intervencionismo en Venezuela), y por último la agresión militar directa, en forma “convencional” de invasiones y/o bombardeos directos.
En lo geopolítico, el siglo XXI comenzó en los años ’90, con la agresión abierta y sin tapujos, ejercida por las potencias atlantistas, con su brazo armado la OTAN,
contra Yugoeslavia. Tuvo todos los visos de un escarmiento, por el “atrevimiento” de haber tenido la Yugoeslavia de Tito una postura internacional propia, no subordinada a ninguno de los dos grandes bloques hegemónicos de la Guerra Fría.
También el comienzo de la era actual, el siglo XXI en lo geopolítico, puede situarse en la implosión de la ex Unión Soviética, en 1990.
La amenaza de invadir Venezuela está en línea con las invasiones y
bombardeos a Iraq, a Libia, la guerra de invasión a Siria, las intervenciones militares francesas en varias de sus ex colonias del África Subsahariana, los bombardeos “preventivos” en Afganistán; y las prearmadas guerrillas y acciones terroristas urbanas que asolan el país caribeño – sudamericano parecen tener el sello de agencias intervencionistas extranjeras, tal como todo indica que sucedió en Ucrania. Por no mencionar las invasiones a Panamá, a Grenada, y en las primeras seis décadas del siglo XX a prácticamente todos los países caribeños, bajo la doctrina del gran garrote. ¿Por la democracia y la “libertad”? ¡NO!, imperialismo grosero y explícito.
Todo eso es el contexto, sin obviar errores políticos y limitaciones
económicas del gobierno venezolano, ni tampoco el fracaso de los intentos industrialistas y diversificadores de la economía que intentó desarrollar Chávez, superado en ello por el llamado “mal holandés” o el síndrome de “la maldición del petróleo” que provee dólares fáciles que desalientan otras producciones.
Sin duda no se puede caer en el simplismo que proponen los medios hegemónicos de comunicación, manejados o alineados con la Sociedad Interamericana de Prensa, entidad que claramente responde a intereses globalizantes, los cuales pretenden justificar la agresión burdamente colonialista, en supuestas defensas “de la democracia”, “de la libertad”, o “de los derechos humanos”. ¡Es intervencionismo extranjero puro, liso y llano, es burlarse
 abiertamente de la soberanía arrogándose el rol de juez mundial supremo, por el solo peso brutal de la doctrina del garrote!
En ese contexto, la Argentina macrista, el Brasil “temeriano” y los restantes países sudamericanos que implícita o explícitamente avalan las políticas intervencionistas amenazadoramente expuestas por EEUU, cumplen roles de vulgares países bananeros genuflexos a los dictados del establishment de EEUU y de sus asociados menores de las otras potencias atlantistas.
Actitud muy lejos de la visión geopolítica de grandeza, de integración efectiva, defensa de nuestra soberanía individual y conjunta del bloque regional, que eran objetivos básicos de la hoy anémica UNASUR.
Pero hay algunas diferencias básicas entre Argentina y Brasil, en demérito nuestro, lamentablemente.
En Brasil, los altos mandos castrenses, en paralelo con Itamaraty (la Cancillería) analizan concienzudamente la situación venezolana, y tienen criterios amplios como para invitar a disertar por ejemplo al especialista en geopolítica Dr. Miguel Ángel Barrios, de fundamentada postura simpatizante con el Comandante Chávez. Claramente, los altos mandos y posiblemente toda la oficialidad del país lusitano, entienden y razonan la geopolítica con criterio nacional y continental sudamericano.
En Argentina, incomprensiblemente, el grueso de los retirados opinantes y posiblemente buena parte del personal militar en actividad, agotan su pensamiento de soberanía en el himno y la bandera; pero ni se inmutan ante las acciones de destrucción socio económica, desindustrialización intencional, desguace de entes y de proyectos tecnológicos (satelital, aeronáutico, de cohetería, de radares, nuclear, científico en general), de endeudamiento masivo a escala de espiral desenfrenada, de la vuelta de la timba financiera, y de resignación explícita de soberanía, entre otros hechos deplorables de esta reedición corregida y aumentada de los años ’90. No solo no se inmutan, sino que apoyan abiertamente al modelo neoliberal, que es apátrida por definición…pero declaman patriotismo.
Incluso algunos opinantes, auto identificados como retirados, recitan el discurso “políticamente correcto” neoliberal de inmiscuirse en cuestiones internas de Venezuela, sin analizar un ápice las negativas proyecciones geopolíticas de tan dudosamente fundamentada postura; la cual es afín a los dictados de los medios
periodísticos dominantes. Siguen “atados a los años ’70, persiguiendo zurditos”, mientras que hoy la cruda realidad transita claramente por otros carriles.
Juraron defender a la Patria, y son meros defensores de un sistema caduco y anacrónico; pero ni se dan cuenta. Sumamente lamentable.
Como dijera Belgrano: “Ay, Patria mía”.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
REPORTAJE TELEFÓNICO DEL DIARIO SPUTNIK. Incluye audio con diversas opiniones.

El oficialismo argentino vende la piel del oso antes de cazarlo

QUÉ PASA
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Víctor Ternovsky
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Así lo sostienen analistas, al comentar la actuación del partido oficialista "Cambiemos", que se proclamó ganador absoluto de las elecciones primarias en Argentina. Y eso a pesar de que aún se desconocen los resultados definitivos de los comicios en la provincia de Buenos Aires, donde vive un 40% de la población.


Los bonaerenses deberán esperar unos días para conocer el nombre del triunfador de las elecciones primarias en esa provincia, que terminaron con un empate técnico entre la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el candidato oficialista, Esteban Bullrich.
En tanto, el diario 'El País' de España se apresuró a afirmar que el presidente argentino, Mauricio Macri, demostró "un enorme dominio de la política argentina".
"El presidente controla el país y todo indica que lo va a seguir haciendo por bastante tiempo", indicó el periódico.
El diario 'Público' también califica como "nada desdeñable" el reconocimiento que "Argentina ha otorgado" al Gobierno.
"Dieciocho meses de gestión no sólo no han desgastado al Ejecutivo, sino que lo ha instalado como la principal fuerza a nivel nacional", escribe el periódico.
Por su parte, el economista Daniel Guida se muestra más cauteloso al comentar los resultados de las elecciones primarias, las cuales calificó como "una especie de encuesta previa, donde la población decide quiénes van a ser los candidatos a elegir" en las elecciones legislativas del próximo 22 de octubre. 
Según el también presidente de la Fundación Pueblos del Sur, "podría ocurrir que el resultado electoral de octubre no se corresponda con esta elección". Entre otras cosas, porque las políticas económicas del Gobierno afectan cada vez más a los ciudadanos de ese país sudamericano. 
Lo entiende perfectamente el presidente Mauricio Macri, quien, al intervenir en el búnker electoral de Cambiemos, aseguró que todos los argentinos necesitan la victoria de su partido en octubre.
"Sé perfectamente que estos 19 meses han sido difíciles, que hemos tenido que tomar decisiones difíciles. Pero lo que les quiero asegurar, a los que nos votaron y a los que no nos votaron, es que en cada una de esas decisiones pensé en ustedes, pensé si había una alternativa para no tener que tomarlas y lo hice exclusivamente cuando estuve convencido que era para construir un futuro mejor", manifestó el mandatario, al prometer llevar a "todos los argentinos" a "ese destino de felicidad". 
Al respecto, el analista Carlos Andrés Ortiz expresó su desconfianza en las promesas del mandatario.
Y es que "se sabe que las políticas neoliberales han resultado perversamente negativas en Argentina y en muchos otros lugares", señaló.

martes, 8 de agosto de 2017

ESCUELAS ECONÓMICAS Y SIMPLIFICACIONES DE COLONIZADOS MENTALES
Las doctrinas económicas, cuando son inculcadas como dogmas supuestamente indiscutibles, operan como instrumentos poderosos de colonización cultural, y como tal es utilizado el liberalismo económico por parte de las potencias hegemónicas tradicionales; o sea las del G 7 y sus aliados menores.
Fue el dogmatismo liberal en grado exacerbado, el pretexto para impedir largamente nuestra industrialización desde mediados del siglo XIX, y para implementar regresivos programas económicos anti industriales y anti tecnológicos (contrarios al desarrollo tecnológico nacional), como sucedió en 1955, 1962, 1976, en los años ’90, y ahora en la actual versión neoliberal recargada, que nos empuja al feudalismo campero del siglo XIX impuesto en su momento por el mitrismo y sus continuadores, la oligarquía vacuna de la Pampa Húmeda y sus mandantes anglosajones.
Simplificando un tema muy extenso para exponer, los tinterillos al tanto por cuanto (Jauretche los llamaba con un término más lunfardo “los defecadores de tinta”), los acomodaticios varios, los mercenarios de la economía al servicio del liberalismo (hoy neoliberalismo en versión exacerbada), los muy mal informados, y los imbéciles crónicos, son los que muy sueltos de cuerpo (y de lengua) afirman que existe solo una doctrina económica, el liberalismo; o a lo sumo, dos, englobando torpemente en el marxismo a todo lo que no cuadra con el liberalismo dieciochesco.
Con eso, se ubican y se instalan en el siglo XVIII. Clara y nítidamente en el siglo XIX surgieron nuevas variantes y nuevas escuelas económicas, como el marxismo, el historicismo económico de la Escuela Alemana, con Friedrich List como cabeza visible, y motor indudable de la industrialización de EEUU -su patria adoptiva- y de la unificación e inmediata industrialización de Alemania. Vendrían luego los neoclásicos a fines de ese siglo; para en el siglo XX surgir Keynes con su poderosa doctrina, la cual produjo "los treinta años dorados" de la economía mundial, luego de la Segunda Guerra Mundial. Más recientemente, resurgirían los liberales con la Escuela Austríaca, y sus sucesores directos, como los monetaristas de Chicago, todo lo cual degeneró en el neoliberalismo, verdadera doctrina político - económica de neocolonialismo a escala planetaria.
Todos los países que hoy son potencias económicas, para industrializarse y desarrollar tecnología, aplicaron un fuerte proteccionismo y una poderosa injerencia del Estado en la Economía Nacional, para inducir, proteger y fomentar el desarrollo. Inclusive siguen siendo fuertemente proteccionistas cuando eso conviene a sus intereses estratégicos.
Demasiado complejo y difícil de asimilar para tinterillos al tanto por cuanto, además de resultarles muy incómodo, pues los pone en evidencia en sus tristes roles de plumíferos al servicio rentado de los poderosos que esclavizan a nuestro país y buscan la desunión de la Patria Grande.
Lamentablemente, dentro de las férreas tenazas de la colonización cultural que adormece conciencias y confunde entendimientos en nuestro país (y en otros cultural y económicamente dependientes), la mayoría de las Universidades Nacionales y casi la totalidad de las Universidades privadas, inculcan la supuesta vigencia excluyente del pensamiento único económico, entronizando a las falsedades al cuento del liberalismo como supuestas “leyes económicas” de también supuesta “validez total e indiscutible”; con falsedades como “la ineficiencia crónica del Estado”, “la necesidades del libre comercio total”, “las soluciones que automáticamente provee el ‘libre mercado’ “, “la libertad total de contratación” entre patrones y asalariados suponiendo igualdad de capacidad de negociación, etc. Por algo Perón dijo contundentemente: “la economía nunca es libre, o la manejan las corporaciones o la maneja el Estado”.
En vez de aplicar políticas económicas a la medida de las necesidades y de los Intereses Nacionales, los liberales buscan encorsetar a Argentina en la “camisa de fuerza” del liberalismo doctrinario, lo cual nos ahoga, impide nuestro desarrollo y destroza los avances trabajosamente logrados, los que por cuatro veces nos ubicaron en los umbrales del desarrollo autosustentable. Por su parte, los marxistas del PC y otros similares, siempre terminan jugando en forma funcional a los intereses corporativos antinacionales, a los que tanto dicen aborrecer, como sucedió repetidamente, en 1945 (apoyando a Braden y la oligarquía), en el siniestro “proceso” y otros períodos de nuestra historia.
Deplorablemente, en los Institutos de Enseñanza de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, además de predominar la versión academicista / mitrista de la Historia Argentina, con sus distorsionados y edulcorados enfoques colonizantes, y de carecer casi por completo de la debida formación geopolítica, se enseña la supuesta existencia excluyente de solo dos vertientes del pensamiento económico: el liberalismo y el marxismo, con lo cual los que no buscan completar sus lecturas y sus formaciones académicas e intelectuales, salen transformados en fervorosos liberales; por supuesto ignorando que el liberalismo económico es una doctrina de dominación y colonialismo político – económico, utilizado por las grandes potencias económicas y el poder financiero y de las grandes corporaciones transnacionales.
Prueba irrefutable de la deficiente formación geopolítica y las carencias de formación histórica mundial, por parte de Nuestras Fuerzas Armadas (subordinadas a la antinacional doctrina de la seguridad nacional, con cuyas pautas varios retirados siguen “bajando líneas” confundiendo incluso a muchos cuadros bien intencionados en actividad); fue la absurda convicción de suponernos en 1982 “aliados” de EEUU, no entendiendo que el rol asignado era el de simples peones descartables en el tablero de la geopolítica mundial.
También las cúpulas militares del “proceso” demostraron ignorancia supina en Historia Mundial, al desconocer los fuertes lazos y alianzas estratégicas que vinculan a Gran Bretaña con EEUU, desde fines del siglo XIX. Pero es así, los colonizados mentales creen solo en el “casette” que le insertaron en el cerebro, no en datos inobjetables de la realidad.
Hoy día, los mismos militares proceseros, actualmente retirados, se ocupan en “bajar líneas” que circulan profusamente en subordinados también retirados e incluso en otros ámbitos, predicando patriotismo hueco, mientras avalan la actual destrucción económica y social de Argentina, que incluso nos vuelve a colocar al borde de la disolución nacional, como en 2001/2002; suponiendo además no darse cuenta que las riendas del poder real en Argentina la manejan personeros del viejo imperio anglosajón y de sus aliados del G 7.
Parecería que con tal de obtener los indultos que habrían sido preacordados con el poder neoliberal, no les importa que se destruya la patria. Afligente y doloroso, pero real.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económico y Geopolíticos

jueves, 3 de agosto de 2017

EL SUICIDIO ECONÓMICO DEL LIBRE COMERCIO.
La Unión Europea y EEUU siguen poniendo infinitas trabas para evitar las masivas exportaciones de biocombustibles argentinos a esos mercados. Por más excusas que se esgriman, lo real es que protegen sus mercados internos y subvencionan a sus propios productores, pues priorizan mantener las fuentes de trabajo, aunque sea más caro.
En castizo simple, los biocombustibles argentinos son más baratos, y ni los europeos ni los estadounidenses pueden competir de igual a igual, y pese a que declaman ser “los campeones del libre comercio”  …practican el proteccionismo, si bien lo disfrazan de mil maneras.
Lo mismo ocurre con los limones, que el propio Macri intentó convencer a Trump que nos hiciera ese pequeño favorcito de levantar las barreras para arancelarias, mientras que por estos lares, se hace todo lo que se “sugiere” (léase ordena) desde los centros del poder financiero mundial, con sedes en esos dos bloques políticos (UE, EEUU) y Japón.
Décadas atrás sucedía eso con las exportaciones de carnes (éramos alguna vez el primer exportador mundial del rubro), y en la década infame la oligarquía gobernante firmó en 1933 el vergonzoso Pacto Roca – Runciman, poniéndonos explícitamente en el rol de colonia dócil de Gran Bretaña, todo con tal de mantener el cupo de exportaciones de carnes, del que “La Rubia Albión” era el comprador principal, casi excluyente.
En décadas posteriores, recurrentemente Gran Bretaña pondría la excusa de la aftosa, para cerrar su mercado y favorecer de ese modo a sus propios productores o a socios de la Comunidad Británica de Naciones, sin importar que fuera más caro…¡primero la defensa de la economía propia, al revés de los dogmáticos y nada patriotas liberales de Argentina!
Lo mismo sucedió con las exportaciones de cereales argentinos al mercado europeo, el cual nos está vedado, pues tanto Francia como otros productores de ese bloque económico, priorizan la defensa de los productores cerealeros propios, en base a generosos subsidios, con los cuales ese bloque, antes importador crónico, se transformó no solo en auto abastecedor sino que también exporta.
En un rasgo de infantilismo diplomático, en su visita oficial a Alemania, el actual presidente argentino poco menos que rogó a Merkel que interceda ante Francia, para que abra el mercado europeo a nuestros cereales, obteniendo solo una diplomática pero contundente negativa. Si bien “los medios adictos” del establishment ocultaron cuidadosamente el hecho, otros lo publicaron, mostrando el ridículo de la postura de los ultra liberales locales, que dicen creer en el dogma del “libre comercio”, mientras que las potencias del G 7, presionan para que nosotros abramos irrestrictamente el mercado nacional, pero ellos protegen los sectores que consideran estratégicos o muy sensibles. Doble mensaje que le dicen, mientras los economistas ultra liberales de estos pagos, que juegan de instaladores de supuestas verdades absolutas (como los falsos beneficios del "libre comercio”), lo ocultan; y por su parte, los mercenarios de la incomunicación  foguean el escandalete mediático prefabricado de turno, para ocultar los temas esenciales, como los acá explicados.
La enseñanza concreta es muy clara y contundente: lo del “libre comercio” no es más que un mito, impuesto por los centros hegemónicos del poder tradicional mundial, para mantener bajo dominio y en el subdesarrollo permanente (y para retrotraernos al subdesarrollo crónico, en el actual caso argentino), a los países que se rigen por ese y otros dogmas –tan falaces como ese, impuestos
 por “ese conquistador más temible que Napoleón” (1) que fue Adam Smith, dogmas que los colonizados mentales y los subordinados locales de los países dependientes aceptan e incluso entronizan como “verdades irrefutables”.
Esos subordinados locales son los que priorizan sus mezquinos intereses sectoriales aun en contra de los Intereses Nacionales, como ocurre en nuestro país con los representantes y comisionistas de la Banca transnacional (frecuentemente investidos de cargos ministeriales o subsecretarías de elevados rangos, en épocas en las que padecemos gobiernos liberales en Argentina), importadores varios, fugadores crónicos de divisas, sectores ultra conservadores como la Sociedad Rural y la “oligarquía diversificada” como la que maneja o influye en gran medida en la Unión Industrial Argentina (que de defensa de la industria deja mucho que desear), y otros de similares concepciones político – económicas retrógradas,
oligárquicas y antinacionales.
Mientras destruyen sistemáticamente la economía y el tejido social
argentino, aplicando una nueva y recargada versión del siniestro Plan Morgenthau, buscando claramente completar los objetivos de disolución nacional que no pudieron –por muy poco- lograr en la crisis terminal de 2001/2002; los economistas del establishment neoliberal siguen poniendo como excusas los dogmas liberales, dentro de los cuales, los supuestos “grandes beneficios” del libre
comercio son repetidos como una supuesta verdad irrefutable.
Y tal como sucedió en épocas anteriores en las que se aplicaron “recetas” similares, ante los previsibles desastrosos resultados, no reconocen que sus causas son las medidas económicas neoliberales.
En vez de reconocer la perniciosidad extrema de las “recetas” liberales, pretenden presentar como “una anomalía” que ante las supuestas “medidas correctas”, la economía argentina no reaccione como los manuales liberales dicen que “debería ser”, sino como es sabido que sucede. Nos inyectan veneno, y nos están matando económica y socialmente, pero refuerzan las dosis en vez de 
desechar el genocida “tratamiento” neoliberal.
Encorsetar al país al modelo recesivo, en vez de buscar un modelo de desarrollo que se amolde a nuestras necesidades e Intereses Nacionales, ese es el viejo “vicio” de los liberales vernáculos, hoy transformados en neoliberales militantes…de la destrucción nacional.
“Por sus obras los conoceréis”, dijo hace 2000 años El Maestro de Palestina. También dijo “el árbol se conoce por sus frutos”. Miseria creciente, desocupación en aumento, cierres de fábricas y ahogo de entes tecnológicos, endeudamiento irracional y con claros síntomas de impagable junto a la timba financiera y la fuga descontrolada de divisas, subordinación a las potencias hegemónicas, en particular a Gran Bretaña, y peligro cierto de disolución nacional, son los frutos del neoliberalismo dogmático imperante.
Mientras tanto, los voceros del establishment, siguen defendiendo “la apertura económica” irrestricta (en los hechos regalar nuestro mercado interno a la producción extranjera), siendo que las grandes potencias del G 7 (2) que los liberales locales admiran, practican el proteccionismo económico.
Ninguna actual gran potencia económica, fue ni es liberal ni librecambista, a la hora de defender el respectivo mercado interno. Pero ese dato esencial, lo ocultan y tergiversan, pues es “políticamente incorrecto” para los que lucran con la miseria y el estancamiento argentino.
(1) Friedrich List: Sistema Nacional de Economía Política.
(2) G 7: EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y Japón.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos